MERCADO DE PASES

Pases de locos: en Europa cada día se paga más

Millones por futbolistas del montón recalientan el mercado

Foto: Reuters
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El mercado de pases europeo está sobrecalentado y nadie sabe a qué temperatura llegará en el próximo mercado de verano, porque las versiones sobre nuevas y espectaculares transferencia llenan los diarios del Viejo Mundo.

Después de la llegada de Neymar y Kylian Mbappé al Paris Saint Germain por 220 y 180 millones de euros respectivamente, los 100 millones que Barcelona puso por Ousmane Dembelé y los 160 que desembolsó por Coutinho, Liverpool anunció a fines de 2017 la contratación del holandés de Southampton Virgil Van Dijk por 84,4 millones de euros, la cifra más alta pagada alguna vez por un defensor.

El mercado de invierno se cerró sin más sobresaltos, pero a partir de junio, con el mercado de verano y el escaparate que significará el Mundial de Rusia, todo hace presumir que la locura de millones se reactivará.

Harry Kane. Foto: Reuters

Para entonces podría batirse nuevamente el récord que estableció PSG con Neymar. Real Madrid está obsesionado con el delantero del Tottenham Hotspur Harry Kane, el mayor goleador de 2017. Y según la prensa española, el presidente Florentino Pérez ofrecería 150 millones de euros más el pase del galés Gareth Bale, adquirido al mismo Tottenham por 100 millones de euros en 2013. El problema a superar es que ni el dueño del club inglés, Daniel Levy, ni Kane se sienten inclinados a aceptar las ofertas.

Y si Neymar deja París para irse a Real Madrid, como algunos especulan, ¿a cuánto ascenderá la operación?

Analistas.

El enorme negocio que representa el fútbol en el presente determina que, como antes se analizaban las jugadas en la cancha o las campañas de los equipos, ahora existan los analistas económicos del mercado de pases. En ese campo se destaca Transfermarkt, una página web de origen alemán especializado en transferencias y en particular en la cotización de los futbolistas.

Sus responsables establecen un precio teórico para cada jugador, lo cual resulta muy opinable. Por supuesto, está la vieja advertencia de que los jugadores no son mercancías, pero admitido este mercado humano como una ley del fútbol profesional, al final todo se resuelve según la oferta y la demanda.

Existe una larga serie de circunstancias que pueden elevar o derrumbar el valor de una estrella de las canchas, desde la urgencia de un club poderoso de contar con un jugador con determinadas aptitudes hasta un pasado de lesiones que carguen de dudas sus futuros rendimientos.

Para Transfermarkt, muchos de los pases recientes están sobrepreciados. Mbappé estaba valorado en 35 millones, pero el PSG pagó cinco veces más. Por Neymar, los parisinos abonaron el doble de su supuesto valor. Y el Barça triplicó el de Dembélé, cotizado por el sitio web en 33 millones.

Justamente, en el club blaugrana están preocupados por la situación de Dembélé. Apenas llegó sufrió una lesión que lo marginó de las canchas durante cuatro meses. Se recuperó a principios de 2018 y enseguida volvió a lesionarse. Ahora está bien físicamente, pero la prensa española habla de su falta de adaptación. Se trata de un joven de 20 años, que vive solo en un país extraño para él, no habla español ni catalán y no ha terminado de congeniar con sus compañeros, ni en el campo de juego ni afuera. Incluso cuando está en casa su dieta se basa en comida chatarra, lo que ha llevado a que el club le pusiera un cocinero particular. ¿Lo incluirán en el monumental gasto por el jugador?

La presentación de Andy Carroll y Luis Suárez en Liverpool con el entrenador Kenny Dalglish. Foto: Archivo El País

La historia del fútbol está llena de jugadores que llegaron por pocos pesos y tuvieron un rendimiento extraordinario, así como de futbolistas cotizados en su peso en oro que nunca justificaron lo invertido. Por ejemplo, Liverpool de Inglaterra pagó al Newcastle 41 millones de euros por Andy Carroll en 2011, pero el delantero no cumplió grandes actuaciones y terminó transferido al West Ham por menos de la mitad de lo pagado (curiosamente, en este nuevo club tuvo mejores rendimientos). El mismo año, los Reds trajeron a Luis Suárez y le pagaron al Ajax de Holanda 26 millones y medio de euros. Más barato que Carroll pero con resultados infinitamente superiores.

Del montón.

Otro de los síntomás de este recalentamiento del mercado son los altos precios que se pagan por jugadores mucho menos renombrados que Neymar o Coutinho. Por ejemplo, Manchester City gastó el año pasado 138 millones en tres laterales (y más de 220 millones entre todos sus refuerzos): 58 en Benjamin Mendy, 51 en Kyle Walker y 30 en Danilo.

Sin mencionarlos, pero a propósito de ellos, el técnico del Manchester United José Mourinho criticó la situación. “Siempre digo que el problema no es pagar mucho por los jugadores que son top. No pienso que el problema sea pagar por Pogba, ni volverse loco por Neymar. El problema es que algunos clubs están pagando mucho por jugadores que son modestos. Se habla de 30, 40 o 50 millones con mucha facilidad”, afirmó el portugués.

Pogba. El francés es el pase más caro de la historia: US$ 118 millones.

Y su eterno rival Pep Guardiola salió a justificar el gasto. “Nosotros no somos responsables de la inflación. La gente dice que somos nosotros pero son todos los clubs. Yo querría gastar menos dinero, sobre todo por el interés de mi equipo, pero es el mercado el que marca esto. Espero en que llegue un día en que pare esta espiral”, argumentó el catalán.

El fenómeno rara vez afecta al fútbol alemán, donde ajustar los presupuestos a los ingresos es una norma muy respetada. “No quiero comprar un jugador por 150 o 200 millones, yo no quiero participar en esta locura. Es algo que rechazamos totalmente para el Bayern. Los dirigentes tienen que preguntarse si todo esto es razonable”, afirmó por ejemplo el presidente del Bayern Munich, Uli Hoeness.

La inflación tiene su origen en diferentes circunstancias. El desembarco de los petrodólares de los Emiratos Árabes, con jeques dispuestos a poner cientos de millones, aumentó exponencialmente el poder de compra de algunos clubes. Los derechos de televisión siguen subiendo. En enero, la Premier League inglesa vendió sus distintos paquetes de emisiones para el período 2019-2022 (un total de 160 partidos) por 5.014 millones de euros. Desde 2004, cuando los derechos se vendieron por mil millones de libras, el precio se multiplicó por cinco.

Foto: La Nación / GDA

En Inglaterra, en particular, el precio de los jugadores locales también están inflado, porque las normas exigen a los clubes que por lo menos ocho integrantes del plantel hayan pasado por las divisiones juveniles de algún equipo inglés o galés. Eso lleva a que los equipos busquen futbolistas con ese antecedente, aunque luego no sean titulares.

La situación preocupa al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, que pretende establecer normas para asegurar mayor transparencia en el mercado y preservar el equilibrio competitivo entre los clubes. de la misma forma, podría implementar un eventual techo salarial, al estilo de la NBA. Suena raro que un organismo tan mercantilizado como la FIFA piense en limitar el dinero del fútbol, pero ante un mercado de locos todo es posible.

ARGENTINA

Clubes grandes compraron por 50 millones

También en Argentina se baten récords. Este verano, solo los clubes grandes gastaron casi 50 millones en nuevos jugadores. River, Independiente y Racing realizaron las compras más caras de su historia: los Millonarios trajeron a Lucas Pratto por 14 millones , los Rojos a Silvio Romero por 4,5 millones y la Academia a Ricardo Centurión en 5 millones por el 70% de su ficha. En total, River destinó 22 millones de dólares a pases. Independiente recibió 15 millones por la venta de Ezequiel Barco a Estados Unidos, ya se gastó 14 de ellos: además de Romero contrató a Fernando Gaibor (4,2 millones), Jonathan Menéndez (3) y Braian Romero (2,3).

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