HISTORIAS

Somos tú y yo... ¿Qué pasa con Daniel Fonseca?

Como una novela, el representante genera amores y odios en futbolistas y también divide a las instituciones.

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Daniel Fonseca. Foto: Ricardo Figueredo

En la última década, Daniel Fonseca se ha posicionado como uno de los representantes de futbolistas más fuertes en Uruguay. Al igual que en su etapa como jugador, se codea con los clubes más poderosos de Europa.

Supo trabajar con los dos futbolistas más importantes que tiene la selección uruguaya y otros tantos que también han hecho destacadas carreras en el exterior. De la misma manera, mantiene otros fieles que jamás se le han despegado, lo avalan en su labor y también brillan afuera.

"Siempre digo: el mejor es el que erra menos. Y creo que en los últimos años, el 70 o el 80 % de los mejores jugadores que han surgido acá, los represento yo. Después de 10 años me siento feliz, contento porque he logrado cosas mucho más positivas que negativas. Todos mis colaboradores tienen las normas bien delineadas. Saben lo que hacen, son profesionales", declaró a Ovación en marzo de 2015. Fonseca no tiene grises. Es blanco o negro y divide a protagonistas e instituciones.

Adiós.

"Me dijo que rechazara los 200.000 dólares. Te los pongo en el contrato. Ahora, en este momento, lo tenés que rechazar y después te lo recompenso en el contrato, me dijo. Lo rechacé pero no los vi más", explicó Luis Suárez hace un par de semanas en el programa Santo y Seña sobre su llegada al Groningen de Holanda y desató nuevamente la polémica que tiempo atrás había generado con otros jugadores. "Fue de las decepciones más grandes que tuve", agregó el salteño.

Como el "Pistolero", Edinson Cavani (del cual Fonseca dijo: "Me da asco"), Nicolás Lodeiro, "Tata" González, Diego Rolan, Mathías Cardacio, Sebastián Viera, "Toro" Rodríguez y Thiago Cardozo, también transitaron este mismo camino y prefirieron gestionar sus carreras con otras personas.

Fieles.

Fernando Muslera, Martín Cáceres, Juan Albín y Santiago García, son cuatro de los futbolistas de mayor renombre que jamás se han despegado de él.

Tabaré Viudez, con idas y vueltas en el medio, no quedó conforme con la experiencia de trabajar con otro grupo empresarial del extranjero y regresó. Fonseca le abrió las puertas nuevamente y tras un pasaje por el fútbol turco, desembarcó en River argentino.

Dentro de los que recién comienzan a dar sus primeros pasos, se destacan Giorgian De Arrascaeta y Rodrigo Amaral.

Al primero le compró la ficha cuando explotó en Defensor Sporting y luego fue negociado al Cruzeiro.

El segundo, comenzó a trabajar con él tras el Sudamericano sub 20 disputado en Uruguay entre enero y febrero del año pasado y en marzo de ese año le hizo renovar su vínculo con Nacional con un sueldo top para el medio local que generó varias voces en contra.

Otro de los jóvenes que aparece en la lista, y fiel a Fonseca, es Gonzalo Latorre, que decidió no renovar con Peñarol y, tras un semestre en Atenas, fue colocado por el empresario también en el Cruzeiro de Brasil. Thiago Cardozo, compañero de Latorre y en idéntica situación, decidió permanecer en la institución y dejar de trabajar con él.

Clubes.

En los grandes pasaron algunas turbulencias pero hoy las aguas parecen estar tranquilas. En Nacional, Fonseca acordó la continuidad de Amaral y en Peñarol, le prometió un millón de dólares libres al club en caso de que Latorre, que se fue con el pase en su poder, consiguiera un fichaje en el exterior.

En Defensor, en tanto, están más que satisfechos con él, ya que renovó los contratos de De Arrascaeta y Federico Gino y luego los transfirió al conjunto de Belo Horizonte. Con la venta del enganche, le dejó al club 3,4 millones de dólares, solo superada por la de Nicolás Olivera (3,6) al Valencia en 1997.

Selección uruguaya

La historia es conocida. Tras las declaraciones de Suárez, el "Pelado" Cáceres publicó en redes sociales un collage de fotos junto a Fonseca y el siguiente mensaje: "Si de alguien estoy agradecido y totalmente orgulloso es de vos, fiel amigo de la vida y sin pelos en la lengua!". Esto generó de inmediato un cuestionamiento: ¿cómo puede afectar esto en la vida de la selección uruguaya? Llamaba la atención no solo que el defensor de la Juventus haya tomado partido de alguna manera por uno de los dos, como no lo hicieron los otros representados por Fonseca en el plantel, sino que justamente lo haga frente a un compañero con el cual se conoce desde las formativas celestes. Sin embargo, en el hecho que nadie deparó es que... ¡ellos dos concentran juntos! Desde que fueron ascendidos a la mayor, en la Eliminatoria previa al Campeonato del Mundo de Sudáfrica 2010, comparten habitación, por lo que arrastran, al menos hasta aquí, un vínculo cordial.

El método que utiliza no siempre gusta

Cada representante tiene su librito. No hay una sola manera de trabajar. Fonseca se jacta de "hacer vivir bien al jugador y a la familia" y eso lo reconocen no solo los futbolistas que tiene a su lado sino también a los que han preferido distanciarse. Sin embargo, algunos aspectos en su método pueden jugarle en contra. Según pudo conocer Ovación, de acuerdo a lo contado por jugadores que trabajaron con él, afirmaron que a diferencia de otros empresarios está muy lejos de la persona. Soluciona todo a distancia, desde Italia y por teléfono, y "no tienen gente arriba como ocurre con jugadores que son representados por otras personas". De todos modos, hace un año, Fonseca había asegurado lo contrario: "Represento a 28 futbolistas uruguayos, y me encargo que a sus familias no les falte nada. Mi grupo de colaboradores está permanentemente con ellos. Es su punto de referencia. Trato de estar al tanto y solucionarles los problemas cotidianos".

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