SELECCIÓN

El "Pajarito" Valverde renueva la ilusión

Tabárez colocaría al volante del Real Madrid para mejorar la generación de juego.

Foto: Reuters

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No hay orgullo mayor para el futbolista uruguayo que su fortaleza competitiva. No hay mayor recompensa para Óscar Tabárez y su equipo de trabajo que sostenerse en el camino que lo llevó a colocarse en el selecto grupo de aquellas selecciones que son calificadas como las más duras para enfrentar.

La característica está intacta y es buenísimo que ello suceda. Para ser claros, jamás puede perderse o abandonarse la identidad, porque -como dicen los técnicos- “lo que está bien no lo toquen”. El gran tema es que un crecimiento sostenido depende de la evolución, de una mejoría notoria en las etapas del juego en las que se está en desventaja con el resto. Y aquí radica el problema que en este ciclo sigue estando pendiente: la Celeste precisa encontrar las piezas y los funcionamientos que apunten a una superación notoria en el manejo y la distribución de la pelota.

Por más que el recambio llegó, por más que aparecieron jugadores de buen pie aún los números en generación de acciones ofensivas y posesión sigue siendo negativo contra el resto.

Ahora, claramente con la intención de tener un ascenso importante en varios rubros, el entrenador parece decidido a darle cabida en el once a Federico Valverde.

Recordemos que se trata de ese “Pajarito” que empezó a volar muy velozmente en la Selección mayor -tuvo un debut extraordinario por Eliminatorias- y que por culpa de las lesiones y la inactividad que vivió en el Deportivo La Coruña terminó perdiendo un terreno que se había ganado en base a su indiscutible sello de calidad y categoría.

La verdad es que el grupo rejuvenecido debería mejorar con ese proyecto de crack que ilusionaba con llegar bien alto. Si hasta el propio entrenador, dejando de lado un poco su costumbre de no hacer foco en los rendimientos individuales, valoró: “Tiene para muchos años en la Selección”.

Siguiendo aquella ponderación, valoremos, entonces, qué cosas hacen que Valverde tenga esa aureola de crack. Resulta clave el hecho de que puede cumplir y con destaque cualquiera de las dos funciones que se le disponga a los mediocampistas que tengan un lugar en el moderno “doble cinco”. El actual futbolista del Real Madrid puede ser, perfectamente, el 5 adelantado. Su técnica, su visión de juego y su soberbia pegada lo permiten convertirse en una especie de número 10 atrasado.

Gracias a su técnica Valverde mete lanzamientos cruzados que caen en el lugar que eligió su mirada telescópica. Su dominio del balón, además, es fundamental para sortear la presión alta que puede meter el equipo adversario. La pisa, engancha, toca y se mueve para recibir la devolución. O sea, es un jugador que aporta para que haya dinámica en el mediocampo.

sus NÚMEROS

Así maneja Valverde sus virtudes.

Manejo (7): Su técnica con la pelota al ras del piso es indiscutible y le permite tener un buen manejo de los tiempos durante el partido.

Remate (9):
Es una de sus mayores virtudes, tanto en tiros libres como con la pelota en juego. Le hizo un gol a Paraguay con un tiro a distancia.

Creatividad (7): Su visión de juego le permite ser un futbolista muy creativo, capaz de dejar a un delantero de cara al gol con un pase entre líneas.

Dinámica (7):
Es un jugador que tiene ya el ritmo de un futbolista europeo, desmarcándose constantemente y buscando ser opción de pase.

LA MARCA. También puede ocupar el papel destinado para el jugador que se coloca al lado de ese viejo número 10 retrasado. Ya ha demostrado, en la Selección mismo, que puede encargarse de la marca y de los relevos. No es que se coloque por arriba del resto en las características más defensivas (como podría ser Torreira), pero si lo piden o se da la circunstancia, Valverde no tiene problema en darle equilibrio a esa franja de la cancha. Su velocidad para retroceder y su determinación para ir al piso también le elevan el crédito para ser considerado un jugador diferente.

ADAPTABILIDAD. Tiene, además, el carácter y la conducta necesaria como para saber adaptarse a la función que se le requiera.

Estar dotado de virtudes futbolísticas como para transportar la pelota, soltarla de primera o ir a robarla con autoridad son condiciones que colaboran para que Valverde esté capacitado a actuar como un volante central o libre por delante de la línea de mediocampistas y hasta de volante tapón.

Igualmente, parece que la mejor ubicación para sacarle más jugo a su trabajo sería el de dispensarle menor responsabilidad en la contención y mucho más en la creación. La fórmula ideal sería la de pegarlo a ese pacman que es Lucas Torreira, situando a sus costados a Matías Vecino y a Rodrigo Bentancur.

Igual, sea en el lugar que sea, “Pajarito” renueva la ilusión de mejorar en la generación de juego. Ojalá que su regreso sea de alto vuelo.

sus números

Más virtudes

Inteligencia (8): A pesar de su corta edad, Valverde juega con mucha inteligencia al fútbol. Ese aspecto le da un plus que lo hace sobresalir.

Marca (6): Cuando su equipo pierde la pelota cuando está atacando, es rápido para volver a defensa y cubrir espacios de sus compañeros.

Retroceso (7): Si bien puede jugar como volante central, la marca no es su principal virtud y es uno de los ítems donde puede mejorar.

El exitoso ciclo del "Pajarito".

Fabián Coito procuró dotar a la Selección juvenil Sub 20 de un estilo de juego más creativo en el mediocampo, sin que ello significara resignar el grado de agresividad que cualquier equipo uruguayo debe tener en la marca. Federico Valverde ocupó un papel preponderante en la Celeste que compitió en el Mundial Juvenil de Corea y se asoció de manera brillante junto a otro futbolista que también hoy integra el combinado mayor: Rodrigo Bentancur.

Federico Valverde celebró con ojos rasgados frente a Portugal. Foto: AFP
El festejo tras uno de los goles en la Copa del Mundo Sub 20 disputada en Corea del Sur.

Allí empezó a demostrar las condiciones que provocaron que la afición entera lo solicitara para sumarse al combinado mayor de Óscar Tabárez. Su pegada y su enorme tranquilidad para manejar los tiempos del juego abrieron todas las puertas.

Con la mayor lo mandaron a la cancha y con una enorme responsabilidad, pero ahí también respondió con jerarquía. Fue el 5 de septiembre de 2017 en el marco de la fecha número 16 de las Eliminatorias Sudamericanas para el Mundial de Rusia. En el estadio Defensores del Chaco, “Pajarito” sacó a relucir todo su talento y no de manera exclusiva por el gol que convirtió que ayudó para que Uruguay venciera por 2-1 y trepara a la segunda posición de la tabla.

Foto: Reuters
La celebración tras el tanto ante Paraguay con la selección mayor. Foto: Reuters

Valverde se animó a mandar en el juego con su rotación del balón, con su atrevimiento para probar más de una vez de afuera y con su capacidad para meter cambios de frente. Ese día demostró que estaba en condiciones de quedarse en el combinado y hasta de ganarse un lugar en la lista final para el Mundial. Las lesiones lo perjudicaron.

Lo elogian.

En un contacto con los socios del Real Madrid a través de las redes sociales, el mediocampista alemán Toni Kroos dijo de Valverde: “Ya es un gran jugador” y agregó con signos de exclamación: Gran futuro.

La prensa hablaba de que Valverde iba a ser cedido, sin embargo Julen Lopetegui no lo permitió. “Queremos que siga creciendo porque tenemos mucha confianza en que será un jugador muy importante”.

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