COPA SUDAMERICANA

Pagó el precio

Incorporar diez futbolistas jóvenes, que tuvieron que adaptarse a la idea del técnico, a sus compañeros y al club era un riesgo; y le costó caro a Peñarol.

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Jorge "Polilla" Da Silva. Foto: Gerardo Pérez

La temprana eliminación de Peñarol de la Copa Sudamericana pegó muy fuerte en todas las esferas del club. Siendo el campeón uruguayo, la meta estaba puesta en llegar lo más lejos posible en el torneo internacional. La ilusión creció tras conocerse el fixture, pues Sportivo Luqueño no parecía un rival difícil de pasar.

El empate y el no haber recibido goles en el partido de ida en Luque, reafirmaba la convicción de que el equipo de Da Silva iba a poder seguir adelante en la Copa. Pero una vez más, el pasaje aurinegro por el torneo, fue efímero.

Los hinchas indignados, le gritaron a Da Silva que se fuera. Y la mayoría de los jóvenes futbolistas, recientemente incorporados al club, llegaron al vestuario del Campeón del Siglo llorando.

Es que ponerse la camiseta de Peñarol no es fácil. Pesa y ese peso aumenta cuando se juega en cancha propia, pasan los minutos y el tan necesitado gol no llega. Y el martes por la noche, seis futbolistas jugaban su primer partido oficial con la hinchada de Peñarol en las tribunas. A saber: Alex Silva, Perg, Bressan, Ángel Rodríguez, Dibble y Junior Arias.

Peñarol cambió de técnico tras el torneo Apertura, a pesar de haberlo ganado. Y tras conseguir el Campeonato Uruguayo renovó totalmente el plantel. Es que seguramente el Uruguayo número 50 de los carboneros debe haber sido de los menos festejados de su historia, porque su juego no había conformado ni durante el Apertura ni en el Clausura, que terminó perdiendo a manos de Plaza Colonia. Da Silva pretendía un equipo más joven, rápido y dinámico y los integrantes de la Comisión de Pases y Contrataciones, cumplieron sus deseos.

Fue así como llegaron los mejores jugadores del medio local. Y nadie duda de la calidad de Nicolás Dibble, que venía de dar la vuelta en el mismísimo Campeón del Siglo con Plaza; de Luis Urruti destacado atacante de Cerro; de Ángel Rodríguez figura en la mitad de la cancha de River Plate; del ex bohemio Guzmán Pereira, hombre de selección que llegaba con experiencia en la Uchi; de Maximiliano Perg gran zaguero de Fénix; de Alex Silva, el lateral derecho por quien pugnaron los dos clubes grandes; ni de Junior Arias, uno de los goleadores de la última temporada.

Y hay que sumar al brasileño Bressan, que llegaba con 60 partidos en la Primera División de Gremio, a Gabriel Ávalos que llegaba como una apuesta y al juvenil Juan Martín Boselli.

Peñarol cambió totalmente su política de contrataciones. No le renovó el contrato a varios futbolistas que terminaban sus vínculos y apostó al futuro. A futbolistas jóvenes, adquiriendo parte de sus respectivas fichas para que se potenciaran en la institución. Pero eso traía ciertos riesgos aparejados.

Al ser muchas las incorporaciones se demora más en amalgamar al equipo. Los diez nuevos futbolistas debieron adaptarse a la idea del entrenador, a sus nuevos compañeros, y a la institución. Todo al mismo tiempo.

Muchos de ellos jugaron juntos por primera vez en la revancha frente a Sportivo Luqueño. Tal es el caso de Maximiliano Perg con Alex Silva y Bressan. Como el goleador Junior Arias, el último en llegar, que jugó el martes su primer partido. Es más, Da Silva había dicho que el ex delantero negriazul estaba para jugar 20 o 30 minutos y terminó haciéndolo todo el partido.

Observando el plantel puede dar la impresión que Peñarol se quedó sin referentes. Se fue Marcelo Zalayeta, dando un portazo cuando cesaron a Bengoechea; no se le renovó el contrato a Guillermo Rodríguez ni a Luis Aguiar y también se fue Diego Forlán. Y se debe sumar que en la vuelta frente a Luqueño no estuvo el capitán Carlos Valdez que se fracturó una costilla dos días antes del partido.

Pero lo cierto es que con ellos a Peñarol tampoco le fue bien en los últimos torneos internacionales. Y la personalidad no siempre es cuestión de experiencia, basta con mirar a Maximiliano Olivera.

Fractura.

Ángel Rodríguez sufrió fractura del hueso propio de la nariz. Fue lesionado involuntariamente por su compañero Alex Silva. Deberá jugar con una máscara protectora.

Resentido.

Alex Silva fue golpeado y se resintió del tobillo, donde había sufrido un esguince en el amistoso ante Lanús. La lesión lo había dejado afuera del partido de ida con Luqueño. Reapareció y se sintió.

Afuera, no.

Jorge "Polilla" Da Silva, bicampeón uruguayo con Peñarol, no tuvo la misma suerte en el plano internacional: dirigió al equipo en cuatro torneos y nunca pasó de la primera fase.

Por gastón.

A pesar de la eliminación, se sigue trabajando para incorporar a Gastón Rodríguez. Se entiende que el mundo no se acabó el martes. Igual las negociaciones com Mesa resultan difíciles.

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