LIVERPOOL

Óscar Ustari, un héroe que no para de escalar las montañas que le aparecen en la vida

Aquél arquero que asomaba para convertirse en estrella del fútbol mundial sufrió las peores y crueles lesiones; y jamás se rindió.

Oscar Ustari, un arquero invencible
Oscar Ustari, un arquero invencible.

Un héroe de verdad es el que nunca abandona la lucha. Es aquel que avanza, se levanta y sigue avanzando hasta el final de sus días sin entregarse nunca. Un héroe de verdad lucha hasta que ya no puede luchar más. En Liverpool acaba de firmar uno de esos héroes deportivos que por encima de las tardes de gloria o los reconocimientos por un gran partido o un gran año, lo que inmortaliza su valentía es el corazón invencible que tiene en medio de su pecho.

Oscar Ustari, aquel arquero que surgió en Independiente, que llegó a la Selección argentina, que se ganaba elogios y respeto, no ha parado de levantarse para seguir luchando. Y eso que la vida le ha puesto en el camino montañas casi insalvables. Como el de aquella cruel jornada del 2 de noviembre de 2017, cuando sufrió una escalofriante lesión en el fútbol mexicano, en oportunidad del partido entre Atlas y Tigre.

Imposible no evocar su cara de desesperación, sus gritos pidiendo ayuda y sus siguientes lágrimas dentro del campo de juego. La rotura del tendón rotuliano de la pierna izquierda lo hizo abandonar el fútbol. Si en Argentina hasta alguien se atrevió a ironizar con la gestión que en algún momento pudo hacer Boca Juniors para incorporarlo al equipo y titularon "Boca quiere un arquero retirado".

¿Retirado? No. Recargando las piernas, fortaleciendo los músculos. Preparándose desde lo físico, porque su espíritu quedó claro que no se quiebra nunca.

Oscar Ustari firmando su contrato con Liverpool
Oscar Ustari firmando su contrato con Liverpool.
su carrera

En la primera de Independiente

A los 19 años de edad debutó en la Primera de Independiente porque el técnico Julio César Falcioni le dio esa oportunidad el 5 de octubre de 2005. Y atajó como se esperaba o lo anunciaban sus entrenadores de las formativas. Si lo habrá hecho tan bien que recibió la segunda gran noticia de su carrera deportiva: lo convocaron para la Selección Sub 20 de Argentina que iba a disputar el Mundial de Holanda.

Copa ganada para las vitrinas de la AFA y recompensa mayor porque lo sumaron a la delegación que representó a Argentina en el Mundial de Alemania 2006. Mejor comienzo para un futbolista, imposible.

Campeón del mundo juvenil, integrante del plantel mundialista de Alemania y... sí, pase al exterior. Con suceso también, porque los 8 millones de euros que pagó el Getafe de España por su ficha lo convirtieron en el arquero más caro del fútbol argentino.

Las lesiones

Una vida con golpes duros

A partir de allí, comenzaron a llegar los retos de verdad. Los golpes que tumban y de los cuales solamente consiguen sobreponerse los verdaderos luchadores. Los héroes de la vida. Los que jamás bajan los brazos.

En 2007, antes de integrarse a la Selección que había armado Alfio Basile para jugar la Copa América de Venezuela, tomó la decisión de jugar un último partido con Independiente. Y aquel partido ante Gimnasia de Jujuy lo dejó afuera del certamen continental, porque sufrió un desgarro muscular.

En 2008, siendo el arquero titular del combinado que armó Sergio Batista para los Juegos Olímpicos de Beijing no pudo consagrarse campeón en la cancha porque en los cuartos de final ante Holanda saltó para atrapar una pelota y cuando cayó la pierna se le quedó clavada en el césped, lo que le provocó una rotura de ligamentos cruzados.

En 2011 sufrió la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha en un entrenamiento de la Selección argentina que iba a disputar un amistoso contra Nigeria. 

La terrible lesión del arquero argentino Ustari
La terrible lesión del arquero argentino Ustari Ver video.

Ese año el Getafe no le renovó el contrato y Ustari empezó un largo periplo por diversos equipos. A partir de 2012 jugó en Boca, Almería, Sunderland, Newell's y Atlas de México.

Su rendimiento y liderazgo lo convirtieron en un referente del equipo, lo que entre otras cosas le posibilitó ser el segundo capitán de la institución azteca.

Pero otra vez vinieron los golpes al mentón. Esos que te mandan a la lona de verdad. Porque primero vino una lesión en el codo (sufrió una luxación con fractura de apófisis coronoide en el cúbito) que lo marginó tres meses de la actividad deportiva y después la luxación en su rótula y la rotura del tendón rotuliano.

Solamente las lesiones impidieron que se convirtiera en una gran estrella del fútbol mundial. En realidad lo que no aparecieron fueron los títulos rimbombantes de sus atajadas sorprendentes, pero se ganó respeto y admiración por la entereza con la que se sobrepuso a todo.

Hoy, casi dos años después de aquella cruel lesión sufrida en México escribe en su cuenta de Twitter: "Gracias a @liverpoolfc1915 y todos los que hicieron posible este nuevo desafío. Cumpliendo 33 de una linda manera.
Gracias aquellos que se tomaron el tiempo para saludarme".

Y lo que merece es que le digan: gracias por demostrar que no hay nada imposible. Por luchar y seguir luchando, aunque más que piedras te aparecieron montañas en el camino.

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