juventud de las piedras

Olfato de gol

Cristian Palacios es flor de artillero. Está cedido en Juventud y ya no piensa regresar a Peñarol.

Se despertó goleador y feliz. “Estoy muy contento por lo que estoy viviendo en lo personal y en lo grupal con Juventud. Esto te da muchas ganas de levantarte día a día para ir a entrenar”. Cristian Palacios es el máximo anotador del torneo Clausura, con seis conquistas. Se subió a lo más alto de la tabla de artilleros con los dos goles que le anotó a Defensor Sporting el domingo, cuando Juventud dio la nota de la sexta fecha al golear a Defensor Sporting por 5 a 0 en Las Piedras.

Jorge Giordano, el técnico de los pedrenses, cree que lo mejor de Palacios es su olfato goleador. “Estoy siempre presente en el área, siempre pendiente del gol para cuando me quede una pelota mandarla adentro. Gracias a Dios se me están dando uno o dos jugadas y las estoy aprovechando”, dijo el delantero.

El salteño ya sabe lo que significa ser goleador. Con 14 goles fue el máximo anotador en el Clausura 2011 con Central Español. En dicho torneo se llevó varias veces la pelota. “Ahora espero seguir así para lograrlo nuevamente”. Lleva seis anotaciones en la misma cantidad de partidos, aunque en la segunda fecha, cuando los pedrenses se enfrentaron a Peñarol -club del que llegó cedido- no pudo jugar por un tema de contrato.

En enero, el delantero regresó del Olmedo de Ecuador, donde también había ido a préstamo de Peñarol. Hizo la pretemporada con el equipo de Pablo Bengoechea e incluso participó en algunos de los amistosos de verano. Tuvo minutos en el clásico de la Copa Bandes y en el partido frente a Nacional de Paraguay, por el tercer puesto de la Copa Antel. En ese momento se ilusionaba con quedarse en Peñarol, pero volvió a salir a préstamo.

“Duele un poco, porque uno siempre quiere quedarse en Peñarol y jugar, pero no tuve esa oportunidad. Sabía que en el club donde fuera tenía que dejar todo y demostrar. Por suerte se me están dando los goles y espero seguir así en Juventud”, afirmó Palacios, quien no considera sus goles como una revancha.

“No, revancha no. Lo único que quiero es sumar para mi equipo, que es Juventud. Peñarol ya fue. En el momento que salí ya no pensé más en Peñarol; hoy sólo quiero hacer las cosas bien y seguir haciendo goles en Juventud”.

Tiene contrato con Peñarol hasta 2016, pero ya no piensa en regresar. “Me tuve que ir a préstamo tres o cuatro veces, por eso ya no me interesa volver a Peñarol. Espero hacer las cosas bien y poder irme definitivo a un equipo. Este año espero seguir con los goles para irme antes. Ya no quiero quedarme en Peñarol porque siempre vuelvo y no tengo chance. Hago la pretemporada, juego un par de amistosos y me vuelven a dar a préstamo. A ningún jugador le gustaría seguir en esas condiciones. Por eso, lo que quiero es andar bien en Juventud y seguir haciendo goles para irme lejos”.

INICIOS. Tras defender al club Chaná de Salto y a la selección juvenil Sub 18 del departamento, llegó a Peñarol. Tenía 17 años y arrancó en la Cuarta División que dirigía el “Chueco” Perdomo. Lo acercó el “Patito” Carlos Aguilera, que en ese momento era su representante. En el 2009 debutó en la Primera División aurinegra de la mano de Julio Ribas. Fue frente a Racing en el estadio Centenario.

“Viví en la casa de Peñarol, con muchos otros jugadores juveniles. Primero en la calle Veracierto y 8 de Octubre, después en el Palacio y al final en la casona de Solymar. Al principio cuesta, es una experiencia nueva, y uno es un guacho y está solo, lejos de los afectos. Pero como hacía lo que me gustaba lo pude bancar. Pensaba solo en lograr mi objetivo que era llegar a Primera y gracias a Dios lo pude conseguir”.

Ayer Palacios pasó el día en su hogar de Sayago, donde está haciendo reformas y donde él hace de peón junto a sus vecinos que lo ayudan. Pasó el día con sus tres hijos: Luana, de ocho años, Nicolás de cuatro y Thiago de uno.

Hoy Juventud retoma los entrenamientos en la chacra de Las Piedras y como cada día el goleador del torneo saldrá temprano de su casa, se tomará el ómnibus hasta la plaza Colón, donde se juntará con un par de compañeros para esperar a Antonio Fernández que pasará a recogerlos en su auto. “Por suerte nos pasa a buscar, si no sería complicado ir hasta la chacra o al Parque Artigas cuando entrenamos ahí. Antes nos pasaba a buscar Rossano por Garzón y Propios, pero como está lesionado no pasa. Por suerte encontramos otro cerca”.

A los 24 años el artillero del torneo sigue soñando con una transferencia. “Espero seguir dando lo mejor de mí y poder dar el salto e irme a Europa o a donde pueda triunfar”.

Giordano lo esperó con paciencia

Jorge Giordano venía siguiendo a Palacios hace tiempo, incluso cuando estaba en Ecuador. "Nos apoyamos en Mario Saralegui, que estaba allá, por intermedio de Eduardo Pereira. Cuando volvió comenzamos a hablar con él a ver si en caso de que saliera de Peñarol le interesaría venir a Juventud. Lo esperamos hasta último momento. Tuvimos paciencia y valió la pena", contó Giordano. "Tiene movimientos que son naturales en él y que se los incentivamos durante la semana. Dentro del área es muy difícil de marcar, porque le alcanza un control para definir. Es preciso", agregó el DT de Juventud.

El gol más importante y el más lindo

"El más importante fue el que le hice a Fénix en la primera fecha; fue el empate en la hora. Y el más lindo creo que fue el primero que le hice a Defensor el domingo, por la jugada. La tuve que pelear, me la pude llevar y definir".

Un padre ejemplar de tres niños.

Con Sofía, su esposa, salteña como él y sus tres hijos: Luana de ocho años, Nicolás de cuatro años y Thiago de uno. "Soy muy tranquilo y me llevo muy bien con los nenes. Trato de ser un padre ejemplar", tiró Palacios.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)