ARGENTINA

Olaza y Talleres bailaron a River al ritmo del cuarteto

El equipo cordobés goleó 4-0 al "Millonario" con un partidazo del lateral uruguayo, que hizo la jugada del partido en una contra para el tercero y la cereza de la goleada en el penal para el cuarto. Gallardo puso un equipo de juveniles por la semi de Copa Libertadores.

El festejo de Lucas Olaza tras el gol y el partidazo jugado en Talleres ante River. Foto: @SC_ESPN / Twitter
Fue el segundo gol del lateral en Talleres, pero fue su 10° en el 2017 por los 8 en Danubio

Menos de diez horas duró el apresurado, breve e incómodo raid de un River experimental por tierras cordobesas. A tres días de definir su suerte en la Copa Libertadores ante Lanús, el técnico Marcelo Gallardo no quiso arriesgar y plantó un equipo más que alternativo frente a Talleres. La apuesta terminó de la peor manera: perdió 4-0 -la goleada más abultada que sufrió en un juego oficial desde que asumió su cargo-, suma cuatro partidos sin ganar en la Superliga y hasta puede quedar a nueve puntos del líder Boca, si gana hoy.

Quizás el resultado final no coincide con el desearrollo general del encuentro, que no tuvo un claro dominador. Sólo se explica a partir de la floja respuesta de Batalla en el remate de Ramírez que rompió el marcador, cuando el primer tiempo se extinguía, y de la contundencia que tuvo el equipo cordobés para aprovechar las situaciones que comenzó a generar en el segundo período, que se quebró tras el segundo gol de Ramírez. Luego, Torres y Olaza -de penal- pusieron cifras finales.

El promedio de edad de River fue de tan sólo de 20,9 años, con siete jugadores de entre 18 y 21 años, tres debutantes -Augusto Aguirre, Kevin Sibille y Nahuel Gallardo, el hijo del entrenador- y Carlos Auzqui (26) como el más experimentado. El banco de suplentes tuvo un promedio de 21,4 años, que se incrementó por la presencia de Enrique Bologna (35). Cristian Ferreira, de 18 años, también hizo su presentación oficial al ingresar desde el banco en la segunda parte.

De los 18 jugadores que el DT eligió convocar, once integran habitualmente las prácticas del equipo titular, siete son juveniles y, de ellos, tres aún no tienen contrato profesional: Aguirre, Gallardo y Vera. Pese a eso, el primer tiempo fue parejo, con un Talleres que tomó la iniciativa, pero fue previsible y chocó con un River bien plantado, aprovechando los espacios que dejaba el esquema 4-3-3 de los cordobeses. Quizá por eso Gallardo eligió un 4-4-1-1, con Rossi y Palacios por el centro, Denis Rodríguez -volvió a jugar en Primera tras más de un año por una grave lesión- y Auzqui de extremos, De La Cruz suelto y Borré como referencia de área.

El dato.

La peor goleada en la era Gallardo.

La última derrota de River por 4-0 ocurrió el 8 de diciembre de 2010 ante Estudiantes como local.

Talleres, pura efectividad.

En un primer tiempo más luchado que jugado, River tuvo las dos ocasiones más claras: una en los pies de Auzqui, tras una pelota parada, y otra con un zurdazo alejado de Barboza, pero en ambas se encontró con una buena respuesta del arquero Herrera. El gol en el cierre desmadró el partido, ya que, en la segunda mitad, el juvenil conjunto de Núñez no encontró respuestas futbolísticas y no llegó con claridad. Mientras tanto, Talleres fue efectividad pura.

Se acercan los días más decisivos del semestre y Gallardo lo sabe. El martes chocará con Lanús en el Sur en el duelo de vuelta de las semifinales de la Copa Libertadores y el próximo domingo jugará con Boca el primer Superclásico del semestre, en un duelo que puede marcar el camino de una Superliga que comienza a serle cuesta arriba al millonario. Regular los esfuerzos, cuidar a los titulares y utilizar un equipo experimental era una necesidad imperiosa. Levantarse rápido de una dura caída, ahora también.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados