HACIENDO HISTORIA

Las ocasiones en que los clubes chicos se robaron el protagonismo

River-Liverpool ya jugaron una final, pero todo empezó con Rampla y Defensor en 1947 y tuvo su cumbre una mañana con el Centenario repleto.

El gol de Brandón en el duelo entre Liverpool y River Plate por la final del Torneo Relámpago. Foto: Archivo El País.
El gol de Brandón en el duelo entre Liverpool y River Plate por la final del Torneo Relámpago. Foto: Archivo El País.

River y Liverpool definen hoy el Torneo Intermedio, desalojando a los clubes grandes del centro de la escena al menos por este fin de semana. Y si bien ya los títulos oficiales no son un coto de caza exclusivo de Nacional y Peñarol, sigue siendo inusual que dos equipos chicos resuelvan entre sí un campeonato profesional. Sin embargo, en la larga historia del fútbol uruguayo eso ocurrió varias veces. Incluso con un Liverpool-River.

Ambos jugaron la final del Torneo Relámpago (una especie de certamen de preparación para el Uruguayo 1968, cuyo nombre oficial fue “9 de junio de 1924”, por la fecha de Colombes) el 21 de julio de aquel año. El certamen reunió a los 10 clubes de la “A” en dos series, aunque los grandes fueron directo a las semifinales, con equipos “de emergencia”. Allí River le ganó 3-1 a Nacional en el Saroldi y Liverpool 2-1 a Peñarol en Belvedere.

Y en la final, se impusieron los negriazules: 2-0 en el Estadio Centenario, con 5.782 entradas vendidas. El primero lo hizo Brandón, de penal, casi al comienzo, y lo liquidó Peralta, casi al final.

La mayor repercusión entre dos clubes menores la tuvo, por lejos, la final de la “B” de 1968. La mañana del 13 de octubre de 1968, Bella Vista y Huracán Buceo llenaron el Estadio Centenario. Se colocaron 53.583 localidades. En gran medida, la explicación era Huracán Buceo, con su boom de seguidores, que llenaron cada partido en el Parque Central (donde jugó ese año como locatario) detrás del muñeco del Topo Gigio. Para desilusión de la mayoría de los concurrentes aquella mañana, el ascenso fue de Bella Vista, que ganó por 2 a 0. Huracán tuvo que esperar un año más para subir.

Si se mide por su importancia, el primer lugar en este repaso debe ser para la final del Campeonato Uruguayo 2013-2014 entre Danubio y Wanderers. Tuvo la mala suerte de coincidir con los días previos al Mundial de Brasil 2014, por lo cual la atención de la mayor parte de los aficionados estaba puesta en la Celeste.

Danubio había ganado el Apertura y Wanderers el Clausura y la tabla anual. La semifinal, en el Estadio Luis Franzini, fue para los de la Curva por 3 a 0. Pasaron entonces a disputar una doble final. La primera, de nuevo en el Parque Rodó, terminó sin goles. La segunda tuvo como sede el Parque Central. Al cabo de los 90 minutos igualaban 1-1, con goles de Leandro Sosa y Diego Riolfo. Y fueron a un alargue, que sería dramático. A los 105, Nicolás Albarracín marcó para Wanderers y lo colocó al borde de su primer Uruguayo profesional, pero Camilo Mayada lo empató casi en la hora. Fueron a los penales y los nervios provocaron varios desaciertos. Al final Danubio convirtió tres contra dos de Wanderers, y celebró su cuarto título.

La primera vez que dos clubes chicos fueron protagonistas principales del Uruguayo se registró en 1947, cuando Defensor y Rampla terminaron al tope de la tabla la primera rueda. Ambos tenían 13 puntos, contra 12 de Nacional y siete de Peñarol. El Rampla de Sabatel, Cajiga y Riephoff, dirigido por el Manco Castro, llegó a la punta en la novena fecha, tras superar a Peñarol. El Defensor del Loncha García, Clavarés y Sarro, dirigido por Nino Corazo, tenía dos encuentros atrasados al culminar la primera rueda. Los ganó (a Nacional y Central) y también quedó primero. Al final, Nacional fue campeón y el segundo puesto lo compartieron Defensor, Rampla y Peñarol.

En 1969, Rampla y Danubio disputaron la final del Torneo de Copa, la competencia oficial que abrió la temporada con participación de equipos de la “A” y la “B”. Se jugó el 22 de junio de 1969, ante unos 7.000 espectadores en el Centenario. Los picapiedras ganaron 2 a 1 y se clasificaron para la Recopa Sudamericana, un torneo oficial de la Conmebol.

El Campeonato Uruguayo de 1971 tuvo a Liverpool y Danubio encabezando la tabla al final de la primera rueda, con 17 puntos cada uno, contra 16 de Peñarol y 15 de Nacional. Y cuando los clubes grandes se fueron de gira por México y Europa, disputaron algunos de sus encuentros en el Centenario.

Liverpool, que iniciaba entonces un período de auge deportivo e institucional, se mantuvo en la punta algunas fechas más y fue tercero en aquel Uruguayo 71. Danubio, en cambio, perdió pie pronto.

La Liguilla de 1989, disputada en enero de 1990, clasificó a la Copa Libertadores a dos chicos simultáneamente por primera vez. Aquella Liguilla resultó tan pareja que se produjo un cuádruple empate final entre Defensor, Progreso, Peñarol y Bella Vista. Hubo que jugar un minitorneo de cuatro equipos y los clasificados fueron los violetas (campeones) y los gauchos, que venían de ganar el Uruguayo.

Otra Liguilla, la correspondiente a la temporada 2008-2009, fue prácticamente un tema de los clubes en desarrollo. Nacional, el campeón uruguayo, ya tenía asegurada su presencia en la Libertadores y terminó sexto. Peñarol había quedado afuera del certamen, sancionado con la pérdida de tres puntos. La competencia se planteó entre Cerro, Racing y River. Y se lo llevaron los albicelestes, derrotando en el último encuentro a los darseneros por 3-2 al cabo de un emocionante partido en el Franzini. Fue su primer título oficial en Primera, además del pasaje directo a la Copa.

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