PEÑAROL

Un nuevo "Cebolla"

Al igual que sucedió con Diego Forlán y Antonio Pacheco, Cristian Rodríguez modificó su posición en el campo y el favorecido fue el conjunto aurinegro.

Cristian Rodríguez
Cristian Rodríguez. Foto: Francisco Flores

Leonardo Ramos no lo moverá. Le dio resultado y le cambió la cara al equipo, sobre todo en el partido más importante del año: el clásico. Cristian Rodríguez seguirá jugando como doble cinco.

A punto de cumplir 32 años, yendo por el centro, la nuevo versión del “Cebolla” mantiene a Peñarol en la punta del Torneo Clausura. Le da otra tranquilidad al equipo para manejar los tiempos, le otorga la posibilidad de poner un pase entre líneas y también de jugar mucho más de frente al arco. Sin hacer la banda, su puesto natural, el aurinegro encontró en él a un conductor.

No es la primera vez que pasa, pero son pocos los casos en los que el club generó un armador en un jugador que ya tenía dentro de la propia institución. Acostumbrados a contratar números 10 y que perduraron durante varios años con la camiseta amarilla y negra, como el caso de Pablo Bengoechea, son contados con los dedos de la mano los jugadores que tuvieron que cambiar de función dentro de la cancha y que encima respondieron de buena manera.

Antonio Pacheco, es uno de ellos. Delantero en Formativas, llegó a Primera División en esa posición a principios de los 90. Creció apadrinado por el “Profesor” y aunque siempre mostró dotes para ponerse el cuadro al hombro, dejó en claro que su puesto natural era en los últimos metros de la cancha. De hecho en el Uruguayo 2009/2010, en su retorno al club y ya sin el riverense, se consagró como máximo artillero del certamen con 23 gritos.
La historia cambió dos años más tarde. En su tercer ciclo, con el “Polilla” Da Silva como entrenador, retrocedió en el campo. El “Tony” también respondió favorablemente, incluso marcando goles (uno en el clásico y tres en la final), y cerró su carrera tres temporadas más tarde en esa zona misma de la cancha.

En 2016 algo similar vivió Diego Forlán, aunque ya conocía esa función por haberla llevado a cabo en la selección. Venía jugando como delantero con Bengoechea, en su puesto natural y donde él manifestó que se sentía más cómodo, pero pasó a jugar como un armador con la llegada del “Polilla”. Incluso en determinado momento terminó saliendo del equipo estando en esa posición. “Buscamos algo que nos despertara y, por ahí, el que no encajaba era Diego”, declaró en su momento el DT. De todos modos, regresó para la parte crucial del campeonato donde Peñarol fue campeón con “Cachavacha” como máximo goleador (ocho) y mayor asistidor (12) del equipo.

Hoy el turno es para el “Cebolla”. Lejos de desbordar por el carril izquierdo, como lo hizo a lo largo de su carrera, y transformado en un jugador mucho más cerebral.

"Cachavacha"

En la temporada que estuvo en Peñarol arrancó como delantero con Bengoechea, pero terminó de mediopunta con Da Silva. Siempre se reconoció como delantero, aunque terminó cumpliéndole al equipo en esa función. Ya conocía el puesto de la selección. “Te aleja del arco, el desgaste es mayor, pero creo que no lo hago mal, incluso fui goleador jugando así”, dijo en 2010.

"Tony"

Goleador en Formativas y también en Primera División, jugó los últimos años de su carrera deportiva como mediopunta. Lógicamente, sin la explosión que mostró en sus inicios yendo como delantero, se transformó en un tradicional enganche, lanzando a los delanteros, pero siempre con el arco entre ceja y ceja. Panorama y visión para hacer jugar al resto.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos