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Nuevas pruebas de corrupción sobre Catar 2022 persiguen al presidente del PSG

Informe realizado por el diario francés Media Part revela la existencia de sobornos para el ex número dos de la FIFA, Jerome Valcke.

Nasser Al-Khelaifi sigue siendo investigado por la corrupción de Catar 2022
Nasser Al-Khelaifi sigue siendo investigado por la corrupción de Catar 2022.

Nuevas pruebas de corrupción sobre la celebración de la Copa Mundial de la FIFA 2022 en Qatar han sido dadas a conocer en Europa. Un informe de Mediapart de Francia, y que entre otros recoge el diario árabe Asharq al-Awsat, reveló que el presidente del club Paris Saint Germain y propietario de BeIN Sports, Nasser Al Khelaifi, habría sobornado al ex número dos de la FIFA, Jerome Valcke.

El documento, que se remonta a octubre de 2017, establece que Al Khelaifi había organizado la financiación de una villa de lujo para Valcke al mismo tiempo que se había asegurado un contrato generoso de televisión con el organismo rector del fútbol en un momento en que el anfitrión de la Copa Mundial 2022 de Qatar estaba bajo amenaza.

Como se sabe, las autoridades suizas, que lideran esta operación, han llevado a Al Khelaifi y Valcke a juicio por "corrupción privada". Ahora, Mediapart informó que “el Ministerio Público Suizo de la Confederación (MPC) sospecha que Al Khelaifi financió simultáneamente la Cerdeña Villa Bianca de Valcke mientras los dos hombres firmaban otro contrato: la compra de los derechos de la Copa Mundial para BeIN en un acuerdo de 480 millones de euros”.

La documentación del fiscal suizo que fuera vista por Mediapart alega que el plan inicial de Al Khelaifi era regalarle a Valcke la villa. Sin embargo, Al Khelaifi finalmente cambió de idea y compró la propiedad a través de un registro de la empresa en Qatar, luego lo vendió a un amigo suyo, que lo alquiló al Secretario General de la FIFA en algunos términos inusuales.

Mediapart también alega que existe un posible vínculo entre esta serie de eventos y la Copa Mundial 2022 en Qatar, cuya capacidad para ganar la candidatura estaba siendo investigada en ese momento por ser corrupta por las autoridades en Francia, Suiza y Estados Unidos.

Los investigadores franceses están investigando un supuesto acuerdo propuesto por Al Khelaifi a la FIFA justo antes de la votación del 2 de diciembre de 2010 en el que BeIN prometió comprar los derechos de televisión para la Copa del Mundo por 300 millones de euros, más un bono adicional de 100 millones si Qatar ganaba la sede.

Las autoridades suizas también están interesadas en otro caso de corrupción relacionado con Al Khelaifi y Valcke. En noviembre de 2013, la FIFA redactó un contrato para vender a BeIN Sports los derechos de televisión para los Mundiales en 2026 y 2030 para Oriente Medio, a cambio de 480 millones. Hubo varias peculiaridades extrañas en este contrato. La FIFA no se sometió a un proceso de licitación por estos derechos.

En septiembre de 2014, la FIFA se negó a publicar el informe sobre presunta corrupción en el proceso de licitación de la Copa Mundial 2022 escrito por Michael García, quien renunció en diciembre. Luego de este desarrollo, el presidente de la FIFA, Sepp Blatter, declaró que no había razón para cuestionar la decisión de darle esta Copa Mundial a Qatar.

El 24 de febrero de 2015, un comité especial recomendó que la Copa Mundial 2022 se celebrara en invierno, una decisión que fue ratificada siete meses después. Todo muy casual. La representación legal de todos los actores principales atestigua que no se cometió ningún delito. El fiscal suizo no está tan seguro.

Qatar continuó mimando a Valcke: en febrero de 2015, durante un viaje a Doha, recibió un reloj Cartier, por valor de 40.000 euros, como regalo. El abogado de Al Khelaifi afirma que no participó en esta decisión presuntamente tomada por el gobierno de Qatar.

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