Peñarol

Novick no es igual a Urretaviscaya

Bengoechea utilizó 20 jugadores, casi siempre con el mismo sistema; ¿qué hará hoy sin un arma clave?

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Hernán Novick. Foto: Leonardo Carreño (Archivo El País)

Por lo general, al menos en el caso de un plantel balanceado, el suplente tiene características similares a las del titular en el mismo puesto, aunque haya diferencias de capacidad entre ambos.

Pues bien, hoy Hernán Novick va a entrar en Peñarol por Jonathan Urretaviscaya, y lo primero que surge es que la variante no establece ni siquiera puntos de contacto.

Urretaviscaya es puntero, aunque en el 4-4-1-1 con el que juega Peñarol arranque algo retrasado desde el sector derecho de la cancha, se trata de un delantero con precisión para la definición y, por sobre todas las cosas, posee una velocidad que le permite desestabilizar a las defensas rivales, ya sea encarando hacia el área contraria o llegando hasta la raya de fondopara asistir desde los flancos del ataque.

Novick, en cambio, es volante, hábil, encarador, también capaz de desnivelar en materia ofensiva, pero con otras armas: pelota al pie, armado de paredes, generación de pases, todo preferentemente por el sector central del ataque y desde tres cuartos de cancha en adelante.

Esto, entonces, lleva al planteo de una interrogante, existencial, si acaso: ¿Peñarol jugará con la misma figura táctica que ha utilizado con la presencia de Urretaviscaya?

Es que no sale un puntero, o un punta, y entra otro, aún cuando no tenga el mismo nivel del ausente, lo que lleva a la reflexión de que tal vez el equipo aurinegro modifique su esquema habitual y lo haga para adaptarlo a la nueva realidad: carecerá de la herramienta más eficaz que ha tenido hasta hoy para abrir defensas cerradas, que fue la velocidad de "Urreta" por los costados del ataque.

De esta forma, queda la sensación de que Peñarol debe resolver un primer problema, inclusive antes de todos aquellos que pueda plantearle El Tanque Sisley con su reconocido fútbol austero, pragmático, cerrado: si hace jugar a Novick por donde juega Urretaviscaya, o si retoca el sistema y cambia el 4-4-1-1 clásico por un 4-2-2-1-1, en el marco del cual el volante no se mueva tan abierto contra las bandas sino por el sector central, que es más afín a sus posibilidades.

En definitiva, esa es una de las disyuntivas básicas del fútbol moderno, donde el valor de la polifuncionalidad es para algunos tan importante como el de las figuras individuales. Algo parecido a lo del huevo y la gallina: ¿qué está primero? ¿Los jugadores deben adecuarse al sistema, o el esquema depende del material humano que el entrenador cuenta para su trabajo?

Es un lindo examen para Bengoechea, pues; y bravo, porque hasta ahora, en las cinco primeras fechas del Torneo Clausura, técnico ha ido variando la integración del equipo de acuerdo a las circunstancias (ver infografías adjuntas) y a las necesidades, para lo que apeló a 20 jugadores, pero casi siempre dentro de un mismo formato táctico, salvo cuando se jugó todo por el todo como lo hizo en Rivera ante Tacuarembó y frente a Sud América el sábado pasado.

Eso sí, Bengoechea sacó, puso, llegó a dejar sólo dos zagueros en el fondo y hasta cuatro delanteros en ataque, pero siempre con "Urreta" en la cancha; es decir, con alguien que abriera el frente de llegada, algo que hoy sólo puede hacer el "Japo".

De manera que hay que ver si hoy Peñarol cambia su estilo de vida futbolístico por el ingreso de Novick o lo mantiene pese a la ausencia de Urretaviscaya.

Lo de siempre: el veredicto está en manos del resultado.

Dos formas de ver.

“Al empezar el año veía muy bien a Rodales; ahora veo que Albín está mejor”. (Pablo Bengoechea)

Al filo de la tarjeta.

Diogo Silvestre está en capilla: tiene cuatro tarjetas amarillas; y lo mismo le ocurre a Gonzalo Viera.

Surraco: del otro lado

Debuta de titular, tras 8 años en Italia; como hincha de Peñarol fue a la final de la Copa 2011en San Pablo.

Moller decide si va...

Suspendido, no puede dar indicaciones ni ir al vestuario; planificó como para no ir al Estadio; decide hoy.

Ahora te quiero ver, Peñarol

Peñarol, que viene de perder el invicto ante Sud América, enfrenta hoy a El Tanque Sisley en el Estadio Centenario.

El recuerdo de los partidos que ha jugado el equipo verdinegro frente a los dos grandes, y más concretamente del que disputó contra el mismo rival de hoy por el Torneo Apertura pasado, que terminó empatado, llevan a pensar que el cuadro dirigido por Pablo Bengoechea va a afrontar un compromiso complicado.

Es cierto, El Tanque Sisley llega tras haber perdido por 3 a 0 con Fénix en Florida, donde es locatario; pero, seguramente, este será otro trámite, más adecuado para un conjunto que se siente cómodo agrupándose y saliendo de contraataque.

Además, hay un aspecto que puede ser clave: ante un rival que se cierra bien, que es ordenado, Peñarol no tendrá a Urretaviscaya; es decir, el equipo aurinegro se enfrentará a lo desconocido, que es jugar sin el atacante que, con su velocidad, ha sido el arma más letal que tuvo hasta ahora para abrir las defensas contrarias.

Emiliano Albín

Retorna a la titularidad después de mucho tiempo, durante el que hasta no llegó a ser tenido en cuenta ni para concentrar en muchas oportunidades; deberá apelar a su experiencia para poder salir adelante.

Miguel Murillo

Veloz, punzante cuando es bien explotado, por lo general le crea dificultades a las defensas de los dos grandes, porque son los partidos en los que tiene más espacios para picar y elegir el mejor lugar para descargar la llegada.

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