PLAZA COLONIA

Nicolás Dibble en su mejor versión: es el más veloz

El delantero es el más dormilón de Plaza Colonia: "No sabés lo que me encanta dormir, además, las piernitas se tienen que recuperar", dijo en tono de broma. 

Dibble
Nicolás Dibble con su hija Morena de tres años recién cumplidos. Es bandida y dormilona como su papá. 

Nicolás Dibble está pasando por un gran momento en Plaza Colonia. Su velocidad es desequilibrante como quedó demostrado en el último partido frente a Nacional.

Ayer el delantero se despertó pasadas las 13 horas. Es que dormir es una de sus grandes pasiones. Por algo en su estado de Whatsapp dice: “estoy durmiendo”.

"No sabés lo que me encanta dormir”, comenzó admitiendo. “Es lindo dormir y descansar. Sobre todo después de los partidos cuando tenemos libre. Si pasás por mi casa y está la luz de afuera prendida es porque sigo durmiendo”.

Su hija, Morena, tiene tres años recién cumplidos, pero la pequeña no impide el descanso de su padre. “Es fatal, bandida y muy disfrutable. Pero creo que salió a mi la ‘chiquela’, dormilona mal. Además tiene padre, pero también tiene madre”, afirmó riendo el delantero. “No sé si el buen momento que estoy pasando es porque duermo mucho. Lo que hago es recuperar bien después de los partidos, más con esta seguidilla. Dormir y descansar las piernitas que son las que corren, y la cabeza que es la que piensa. Me siento muy bien físicamente y eso es muy importante”, explicó. “La verdad estoy contento, porque en el fútbol muchas veces tenés más momentos malos que buenos. Hoy disfruto mucho del presente con la familia”.

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Nicolás Dibble haciendo de las suyas en el partido frente a Nacional. Foto: Estafanía Leal.

Su momento es similar al de 2016 cuando ganó el Clausura con Plaza y luego paso a Peñarol. “Salimos campeones con Plaza y me pude ir a un cuadro grande. A Peñarol, que me quedó en el recuerdo y es un lugar a donde uno quiere volver. Hoy en Plaza estamos peleando por otras cosas y mejorando”.

La vuelta de Eduardo Espinel al club fue importante para Dibble. “Lo conozco mucho y él a mí también. Tiene que ver con este momento porque sabe como utilizarme y como manejarme. Estoy contento por los resultados que venimos teniendo, pero más que nada por el funcionamiento del equipo. Tenemos un buen sistema de juego y chances de gol. Tanto Mascia como yo estamos haciendo goles”, señaló. 

“Planteamos muy bien el partido en el Parque Central y merecimos un poco más. Pudimos haberlo ganado y también perdido, pero en líneas generales fuimos más y quisimos más”, añadió  sobre el empate frente a los tricolores.

Dibble tiene clara la importancia de su velocidad.“Estoy corriendo como un loco, sí. Y en eso influye la libertad que me da Espinel. El otro entrenador a veces me utilizaba por afuera. Lo puedo hacer pero mi posición es mediapunta, medio suelto. Eduardo me da la confianza de ponerme ahí y a la hora de atacar me deja suelto y me dice que haga lo que quiera. Y eso es lo que más me gusta”.

Con Matías Rosa en la dirección técnica, Dibble no jugaba tanto. “Alternaba y estuve mucho tiempo en el banco. Y por lo general el jugador saca su mejor versión cuando juega todos los partidos. Cuando jugás a veces sí y otras no es bravo. Y es difícil entrar en el segundo tiempo. Todos queremos jugar 90 minutos, estar y jugar de arranque. Espinel me ha dado la confianza desde que llegó y a eso también se debe el nivel que estoy teniendo”, reconoció.

En 2018, tras su pasaje por Peñarol y por Gimnasia y Esgrima, Dibble regresó a Plaza que estaba en Segunda para colaborar con el ascenso. “Le estoy muy agradecido a Plaza que es mi casa, acá me críe. Me pidieron una mano para poder ascender y me vine. Por suerte lo conseguimos. Mi idea era poder volver a salir, pero no se ha dado. Igual estoy muy contento acá. Y teniendo estos rendimientos algo me va a salir si Dios quiere”.

En mayo cumplirá 27 años, una edad ideal para el rendimiento de un futbolista. “Ahora estoy más maduro, tengo mucha experiencia y muchos partidos en Primera. Eso me ayuda, estoy bien de cabeza y de todo. Uno aprende más de los malos momentos que de los buenos. Después de salir campeón, de ir a Peñarol y a Gimnasia, de dar ese salto de calidad, me vino la mala. Estuve mal, no jugaba y pasaron cosas. Me iba a ir y no me fui. Tuve algunos cruces con gente querida que se pudieron arreglar. De esos malos momentos aprendí mucho. Hoy estoy bien y me aferro a eso. A seguir trabajando porque tengo ocasiones de gol, intento y quiero. Espero seguir así”.

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El próximo partido del equipo coloniense es el viernes frente a Boston River. “Esta semana por suerte tenemos unos días más para trabajar. Porque con Eduardo no hemos tenido posibilidades de trabajar mucho. El partido con Boston es clave para nosotros para saber para qué estamos.
Nuestro objetivo es salir de la zona del descenso. Pero creo que Plaza esta para pelear alguna copa, cosas importantes arriba. Necesitamos unos puntitos para dejar de pensar en la tabla de abajo,”, culminó Dibble un rato antes de irse al entrenamiento, que le queda pegado a su casa en el barrio El General.

“Estoy pegado al complejo donde practicamos. Cruzo el campito y estoy. La cancha está a 20 o 30 metros de mi casa. Paso el alambrado y pongo los pies del otro lado”.

familia

Un perrito para Morena

La paternidad también ha influido en la madurez de Dibble. “Cuando tenés un hijo peleás por algo más. Sabés que tenés alguien al lado por quien hacer las cosas, por quien luchar. Y eso te ayuda un montón”, admitió el coloniense y aclaró que por ahora no vendrá un hermanito para Morena.
“No sé, pero creo que no le va a venir. Me parece que le voy a conseguir un perrito chico para que juegue con ella”, dijo riendo. “A ver, no es que no quiera, pero ahora no es el momento. Capaz que más adelante si todo sale bien, sí. Por ahora me parece que un perrito le puedo traer”.

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