SELECCIÓN

Una neuropatía crónica afecta al maestro

El técnico celeste aclaró a Ovación que no sufre el síndrome Guillain-Barré, como fue publicado.

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Óscar Tabárez. Foto: AFP

"Sufro de una neuropatía crónica”, dijo Tabárez en una charla a la que convocó a Ovación en la soleada e invernal tarde de ayer.

El maestro llegó caminando. Solo, apoyado en un bastón de madera y sin mayores problemas para sentarse y pararse. “Hay días y días”, tiró cuando reposó en la silla donde habitualmente da las conferencias de prensa.

Es que el tema de su enfermedad empezó a crecer como una bola de nieve desde el mismo día que Uruguay enfrentó a Trinidad y Tobago en el partido amistoso de despedida, antes de partir a la Copa América de selecciones. Allí se lo vio por primera vez con serias dificultades para caminar y tuvo que hacerlo apoyándose en dos bastones canadienses.

Después, en una de sus tantas conferencias, Tabárez rehusó hablar de lo que padecía: “Mi estado de salud, pertenece a mi privacidad”, dijo ante una pregunta puntual. Lo cierto es que a partir de ese momento mucho se habló.

Luego de consultar a varios especialistas, Ovación publicó, en forma equivocada, que Tabárez padece el síndrome de Guillain-Barré. Sin embargo, el propio técnico precisó que no es eso lo que sufre, sino una “neuropatía crónica” y que está siendo tratado por los mejores médicos, todos de su confianza.

La enfermedad lo complica en los desplazamientos y no todos los días, pero no en el resto de las funciones. Sigue siendo quien planifica, quien hace las citaciones, quien hace la táctica de los partidos y quien dirige al equipo.

El entrenador de la selección uruguaya se vio conmovido por la repercusión que tuvo la información y vio cómo día a día le llegaban voces de aliento desde todas partes del mundo.

“El tema de mi enfermedad lo hablé con quien lo debía hablar. La cúpula más alta de la AUF sabía que iba a tener que trasladarme en un carrito. Porque hay días que son mejores que otros. Hay días en donde me puedo desplazar por mis propios medios y otros no. Igual, nada cambia mi trabajo, ni el trato con los jugadores”, dijo a Ovación.

Es más: al ver que su neuropatía crónica tenía altibajos, Tabárez le comunicó l presidente de la AUF, Wilmar Valdez, que iba a tener que trasladarse en un carrito eléctrico. “En marzo fue mi peor momento” y cayó en medio de los partidos de la Eliminatoria, ante Brasil en Recife y con Perú de local.

En la Copa América Centenario se lo vio movilizarse en el carrito eléctrico y su foto estuvo en las principales publicaciones deportivas del mundo, como ejemplo de tesón y voluntad.

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