PEÑAROL

Nández: "Se dijo que yo soy mala leche, nunca lo he sido"

Se tomó unos días para analizar lo que le pasó en Buenos Aires y asegura que hizo un click.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Foto: archivo El País.

A noche Nahitan Nández concurrió al Campeón del Siglo a ver a sus compañeros despedirse de la Copa Libertadores. Lo hizo acompañado por su novia, Sarah, y varios amigos. Algunas de las personas que le brindaron apoyo tras la tarjeta roja que recibió en Parque Patricios frente a Huracán y que lo tuvo muy amargado y lo hizo sentirse muy responsable.

"El primer día después del partido fue muy complicado para mí. Necesitaba pensar un poco, analizar bien las cosas y tranquilizarme. Ahora, estoy mucho mejor, gracias al apoyo de mi familia, del Polilla, de todo el cuerpo técnico y principalmente de todos de mis compañeros", le dijo el volante a Ovación. "La verdad no hubo alguien en especial que me haya ayudado a hacer el click, a dejar lo que pasó atrás y empezar a mirar para adelante. En los momentos más jodidos es cuando te das cuanta a quiénes le importás y a quiénes no; pero el grupo, mis compañeros fueron los primeros en animarme, conversar conmigo, ya desde la noche del partido estaban sobre mí. Y eso a uno lo alivia un poco también", contó.

Uno de los argumentos que más utlizaron quienes quisieron reconfortarlo fue que Peñarol no quedó eliminado de la Copa Libertadores por su expulsión frente a Huracán, sino por los puntos que dejaron en partidos anteriores. "Yo me sentí responsable. Soy autocrítico y sé que estuve mal. Yo podría decir que quedamos afuera porque perdimos puntos en Montevideo, pero tampoco lo veo así. Aunque sepa que tampoco ganando ese partido, teníamos la clasificación asegurada. Pero soy el primero en ser autocrítico y me sentí muy responsable, más allá de si hubiéramos ganado o no. Pero por el momento complicado en que estábamos, me sentí muy responsable, sí".

Más adelante compartió sus reflexiones, esas para las que se tomó unos días. "Cuando uno pasa por un momento complicado, se pone a pensar sobre las cosas que de repente está haciendo ahora y que antes no hacía. Cuando estaba en mi mejor momento. La conclusión que saco es que tengo que bajar un cambio y jugar más tranquilo. Aunque eso no significa que tenga que cambiar mi juego, porque eso es lo que me caracteriza", explicó.

El técnico Jorge Da Silva, dijo refiriéndose a lo que había pasado en Buenos Aires, que era un tema que ya había hablado con Nández y que lo había visto mejorar y controlarse en partidos anteriores. "Y es cierto", admitió Nahitan. Pero enseguida aclaró que en el estadio Ducó no se le saltó la cadena ni nada por el estilo. "Fue una jugada en la que Gastón sacó y Bogado la fue a controlar pero se le fue larga. Yo casi siempre anticipo en esas jugadas y te juro que pensé que llegaba. Y cuando fui a poner el pie, él justo largó la pelota y se me fue la pierna. La falta fue dura, por cómo fue, pero va en el juez. No es que enseguida pensé que me iba a echar. A veces en el fútbol uruguayo dicen que me han perdonado muchas veces...", reconoció sobre las críticas que ha recibido.

"Ahora no tanto, pero también se dijo muchas veces que yo era mala leche. Y no soy mala leche. Nunca fui con mala leche, nunca di una patada de atrás, ni un codazo tampoco. Son jugadas riesgosas, que por ahí quedan mal. Creo que todo eso se dijo más que nada por lo que pasó contra Cerro, que lamentablemente el Nano Ramos se lesionó en aquella jugada rápida. Y ahí arrancó un poco la cosa. Y si analizamos el campeonato pasado, tenía varias tarjetas amarillas y una expulsión frente a Plaza por doble amarilla. Entonces se fue acumulando y empezaron a hablar de todo eso".

De todas maneras, el joven futbolista no toma a mal que lo critiquen. "Está bien, es el trabajo de los periodistas; y va en cada uno como lo analiza. Y yo venía con varias faltas y varias tarjetas. No lo tomo mal, siempre y cuando no me falten el respeto", enfatizó.

Nández entiende que a nivel internacional los árbitros suelen ser más permisivos y que si en lo local son más estrictos se debe a la forma de jugar de los uruguayos; y admite que alguna vez pueden haberlo perdonado. "Por lo general, tengo buena relación con los jueces adentro de la cancha, y puede ser sí, que alguna vez hubo alguna jugada que fue para algo más. En el fútbol internacional se tolera un poco más. Lo vivimos en el Sudamericano y en el Mundial, aunque obviamente era a nivel juvenil, pero se dejaba jugar un poco más. De todas maneras me parece bien que en el fútbol uruguayo se mida diferente porque nosotros nos caracterizamos por el juego fuerte", analizó Nahitan, que tiene solamente 20 años, pero no se escuda en su juventud para explicar sus actitudes.

"En Peñarol hay un momento en que la edad ya no importa. La gente siempre me apoyó, y lo sigue haciendo, pero en Peñarol llega un momento en que dejás de ser juvenil y te empiezan a mirar con otros ojos. Es como le pasa a Gastón (Guruceaga) también. Pero bueno, es así y por algo amamos lo que hacemos. Si no, diríamos no jugamos más. Obvio, que sería lindo que las cosas siempre salieran bien, pero el fútbol no es así. Y la vida tampoco", advirtió con madurez.

"Por eso hay que tratar de actuar con madurez para superar los momentos difíciles. Obvio que hubo un momento en que estaba re amargado, pero me tiene que servir como experiencia. Me venían pasando cosas, como los de las tarjetas y eso, y yo estaba intentando tranquilizarme, este fue el último toque para que me dijera ya está. Para que me diera cuenta que hay algo que tengo que cambiar", aclaró.

"Hubiera preferido darme cuenta sin tener que pasar por todo esto, sin llegar al punto de que me echaran contra Huracán, pero como dije antes, lo que me tiene tranquilo es que nunca pasó por mi cabeza pegarle una patada para hacerle sentir la marca o algo así. Fui a quitar una pelota y el rival la pasó antes y llegué a destiempo”, insistió.

Nández se propuso ser diferente, pero como dijo sin cambiar el juego que lo caracteriza y que le ha permitido tener una exitosa carrera a pesar de su corta edad. Por ejemplo, ser el capitán de la selección Sub 20; debutar en la Primera de Peñarol con sólo 18 años y ser considerado por el técnico Tábarez para la selección mayor, lo que sucedió por primera vez en agosto del año pasado para los amistosos frente a Panamá y Costa Rica.

“Si bien lo que pasó me sirvió para hacer un click, tampoco voy a cambiar mi forma de jugar. Las cosas lindas que me han pasado en el fútbol fueron por esa forma de jugar. Y la tengo que mantener. Aunque obviamente, que en alguna pelota que vea que no voy a llegar, me voy a frenar. No voy a ser el mismo boludo de permitir que me expulsen otra vez por una jugada de esas”.

A Nández le hubiera gustado jugar enseguida después de lo que sucedió en Buenos Aires, pero el fin de semana pasado se suspendió la fecha. “En los momentos jodidos uno siempre quiere que ya llegue el próximo partido para revertir las cosas; pero tuvo un lado positivo porque el lunes tuvimos libre y pude ir a Maldonado a ver mi padres, y eso también es importante. Más para un jugador de fútbol, que no tiene mucho tiempo”.

Era el 10, hoy es 5

Nahitan Michel Nández Acosta nació en Punta del Este, el 28 de diciembre de 1995. Llegó a Peñarol para jugar en Cuarta División. Los primeros tiempos fueron duros y más de una vez pensó en volverse, no lo hizo por ser hincha del club. El técnico, Álvaro Regueira lo cambió de puesto y pasó de jugar como enganche a ser el número 5.

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