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Nadie se salva: ahora, las sospechas también recaen en Beckenbauer

Un día después de la renuncia de Niersbach, la Federación Alemana de Fútbol confirmó que la gloria del fútbol mundial firmó un dudoso acuerdo con Jack Warner cuatro días antes de que Alemania ganara la sede mundialista.

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Foto: EFE.

El "padre" del fútbol alemán, el legendario Franz Beckenbauer, quedó en el centro de atención en el escándalo por la presunta compra de votos para la designación de Alemania del Mundial 2006. Un día después de la renuncia de su presidente Wolfgang Niersbach por el "affaire", la Federación Alemana de Fútbol (DFB) confirmó que Beckenbauer firmó cuatro días antes de que Alemania ganara la sede mundialista un dudoso acuerdo con el entonces vicepresidente de la FIFA Jack Warner, según cita un cable de la agencia DPA.

El documento contemplaba "diversas prestaciones" de la parte alemana a Warner, entonces presidente de la Confederación de Fútbol de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe (Concacaf) y que como miembro del comité ejecutivo de la FIFA tenía voto para elegir la sede del campeonato, aseguró uno de los presidentes interinos de la DFB, Rainer Koch. "No se trató de beneficios pecuniarios directos", precisó Koch, sino de acuerdos sobre partidos, respaldo a técnicos de la Concacaf o de entradas personales para Warner para algunos encuentros del Mundial.

La DFB cree que se pudo tratar de un intento de soborno. "Es algo que hay que valorar en esta dirección, por lo menos hay que plantear la cuestión", señaló el otro presidente interino, Reinhard Rauball, en declaraciones a Sky, la señal de televisión de paga.

Warner está considerado uno de los funcionarios más irregulares del fútbol mundial. Recientemente fue inhabilitado de por vida para ejercer cualquier actividad relacionada con el fútbol por la comisión ética de la FIFA, que lo tachó de "pieza esencial en las tramas de ofrecimiento, aceptación, y recepción de sumas ilegales no declaradas".

El ex dirigente fue una pieza muy influyente: Warner ocupó durante 15 años uno de los 24 cargos con derecho a voto en el comité ejecutivo de la FIFA.

La relación con Warner pone en aprietos a Beckenbauer, que fue presidente del comité organizador del Mundial 2006 y tiempo atrás, máximo mandatario de la candidatura. Beckenbauer ha admitido "errores", pero negado con vehemencia haber aceptado una presunta propuesta de la comisión de finanzas de la FIFA para comprar votos.

Koch aclaró que no hay certeza de que el acuerdo con Warner haya entrado en vigor. Dijo que Beckenabuer no podía obrar por cuenta propia en nombre de la DFB y hubiera necesitado el visto bueno de la presidencia de la federación.

La confirmación de la existencia de ese documento, del que se hizo eco la prensa alemana, refuerza las sospechas de que hubo compra de votos en la adjudicación de la Copa del Mundo 2006.

Informes coincidentes de los diarios Bild y Süddeutsche Zeitung daban cuenta de la existencia de un borrador de acuerdo rubricado el 2 de julio de 2000 por Beckenbauer, cuatro días antes de que Alemania se impusiera por 12 votos contra 11 a la favorita Sudáfrica para ser sede del Mundial de 2006.

El documento fue detectado en el marco de la investigación externa encargada por la DFB a un bufete internacional de abogados.

El hallazgo de estos documentos precipitaron el lunes pasado la renuncia de Niersbach como presidente de la DFB. Niersbach aseguró varias veces en una conferencia de prensa el 22 de octubre último que la organización del Mundial había sido conseguida con métodos limpios. El ahora ex presidente de la DFB sostuvo que asumía "la responsabilidad política", pero aclaró que la decisión de dimitir obedecía a hechos que no tenían que ver con él, personalmente.

La DFB anunció que desistía de emprender acciones legales contra el semanario Der Spiegel, la revista que destapó el escándalo hace tres semanas, al sugerir que un pago de 6,7 millones de euros (7,4 millones de dólares) efectuado a la FIFA estaba relacionado con la compra de los votos de cuatro miembros asiáticos del comité ejecutivo. La DFB espera que Beckenbauer coopere para explicar lo ocurrido. "Le pedimos que se implique de forma más intensa para esclarecer los hechos", declaró Koch.

El Kaiser declaró hace dos semanas ante los investigadores externos, pero la federación cree que hay muchos puntos sin aclarar. "Ese texto y esa firma no se pueden interpretar de otra manera. Pero me alegraría que se pronunciase al respecto", dijo Rauball.

También el ministro de Interior y Deportes de Alemania, Thomas de Maiziére, lanzó una advertencia: "Espero que todos los que puedan contribuir al esclarecimiento lo hagan". La agencia que representa a Beckenbauer, hasta anoche, no quiso comentar la información.

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