ANÁLISIS

Nacional está en deuda con el lanzamiento de pelotas quietas

Los tricolores tienen poca efectividad en la ejecución de tiros libres y de esquina. La llegada de Andrés D'Alessandro puede mejorar este aspecto para la próxima temporada. 

Juventud vs. Nacional
El 25 de agosto de 2019 Nacional venció a Juventud en el Parque Artigas con un golazo de tiro libre de Gonzalo Bergessio. Foto: Leonardo Maine

Ya es vox pópuli entre los hinchas de Nacional la poca efectividad que están teniendo los tricolores en la ejecución de pelotas quietas. Y no solamente en referencia a los tiros libres directos al arco, sino también en tiros libres más lejanos con centros al área e, incluso, en los tiros de esquina.

Nacional no tiene un ejecutante natural que rompa los ojos. El que habitualmente cumple esa función es Gabriel Neves, aunque son varios los futbolistas que han probado con lanzamientos directos al arco, como Gonzalo Bergessio, Felipe Carballo, Emiliano Martínez y hasta Guzmán Corujo se animó a tirar.

Es un aspecto del juego en el que Jorge Giordano está haciendo hincapié y entrenando mucho en la Ciudad Deportiva de Los Céspedes. Aunque es una realidad que no solamente afecta a Nacional, sino también a casi todos los equipos uruguayos, y alcanza con mirar los números de goles que se llevan marcados en el actual Campeonato Uruguayo.

Pelotas a la barrera o a la tribuna. Córners muy cortos al primer palo o largos, inalcanzables para las “torres”. Lo cierto es que Nacional desaprovecha la posibilidad de generar peligro por la poca efectividad en este tipo de lanzamientos, y también desaprovecha la estatura, o buena capacidad de salto, que tiene en algunos de sus futbolistas, que son destacados cabeceadores, como Bergessio, Corujo, Renzo Orihuela o Mathías Laborda, por citar a algunos.

Nacional lleva más de un año sin poder anotar un gol de tiro libre (incluyendo el parate por el coronavirus en el que no hubo fútbol en el 2020). El último tanto de un tricolor de tiro libre fue el de Felipe Carballo a Defensor Sporting el 21 de noviembre de 2019, en aquel polémico partido con arbitraje de Pablo Giménez que terminó con triunfo de Defensor Sporting 2-1. Ese mismo año, pero unos meses antes, Bergessio le marcó a Juventud en el Parque Artigas de Las Piedras, mientras que Rodrigo Amaral hizo un golazo frente a Cerro Porteño por la Copa Libertadores 2019.

Defensor vs. Nacional
El festejo de Felipe Carballo y sus compañeros luego de anotarle el 1-0 a Defensor en noviembre de 2019. Foto: Gerardo Pérez

Amaral, por ejemplo, es un buen ejecutante de pelotas quietas, pero en los últimos tiempos no lo había podido demostrar en los pocos minutos que estuvo en cancha.

La llegada de Andrés D’Alessandro para la próxima temporada sin dudas que es algo sumamente positivo en este sentido, porque es un excelente pateador de pelotas quietas. Su presencia llevará a liberar a algunos de sus compañeros de esta función, y seguramente mejorará la precisión y eficacia.

Quizás desde la época de Martín Ligüera o Álvaro Recoba, yendo más atrás en el tiempo Marcelo Gallardo, Nacional no tiene en su plantel un ejecutante natural de pelotas quietas, un jugador que sea capaz de ilusionar al hincha con un gol por su capacidad de remate. Como pasó con el “Chino” en aquel recordado clásico de 2014, donde Nacional venció a Peñarol.

El inolvidable gol de Álvaro Recoba, de tiro libre, para ganarle el clásico a Peñarol en tiempo de adición. FOTO: El País.
El inolvidable gol de Álvaro Recoba, de tiro libre, para ganarle el clásico a Peñarol en tiempo de adición. FOTO: El País.
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