DE VOLEA

Nacional se armó a contrapelo

Se dice que los equipos se arman de atrás hacia adelante, pero en el caso de los tricolores es al revés, porque tiene un gran ataque y una defensa endeble.

Daniel Rosa

Nacional ha roto con los esquemas en este inicio de temporada 2021 y no precisamente por los resultados obtenidos. En cuatro partidos bajo la conducción de Alejandro Cappuccio solo ha ganado uno: la final por la Supercopa ante Wanderers. Luego perdió dos y empató uno, los tres por Copa Libertadores.

Los resultados son consecuencia de que aún es un equipo en formación, al que además el técnico pretende hacer jugar con línea de tres en el fondo, algo que con los uruguayos parece que no va. Implementar este sistema lleva tiempo, porque hay que cambiar los hábitos de los futbolistas y convencerlos de que puede funcionar, algo no instalado en la idiosincrasia del futbolista charrúa. Y lo que más dificulta esto —y es aquí donde se rompen los esquemas— es que Nacional fue pensado de adelante hacia atrás.

El viejo adagio del fútbol es que los equipos se arman de atrás hacia adelante, pero el tricolor fue a contrapelo. Le funciona muy bien la ofensiva, que tiene mucho talento y gol, pero no logra solidez en el fondo producto también de que hay permanentes cambios en su conformación. Y una defensa que no es confiable, termina transmitiendo esa inseguridad al resto de la oncena.

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