NACIONAL

El muro tricolor

Sebastián Gorga volvió a ser titular, cumplió, no defraudó y demostró estar a la altura de los defensores tricolores.

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Titular. volvió a ocupar un lugar en el once de Nacional tras casi cuatro meses. La última vez había sido el 21 de noviembre frente a Danubio.

El 21 de noviembre de 2015, Sebastián Gorga había jugado su último partido como titular en Nacional. Desde esa fecha hasta el inicio de la temporada, mucha agua pasó bajo el puente.

El zaguero, negociado al Genoa de Italia en agosto, tenía contrato con los tricolores hasta diciembre, pero se extendió hasta junio de este año.

Mientras tanto, Gustavo Munúa tuvo la llegada de Mauricio Victorino y Erick Cabaco, quienes reforzaron al plantel en la zaga, la zona de Gorga.

Lo cierto es que el jugador nacido en las inferiores del club, se quedó, hizo toda la pretemporada con el plantel y el miércoles volvió a ser titular.

Si bien es cierto que fue por una causa de fuerza mayor, Gorga respondió con creces ante River Plate en el Gran Parque Central en el segundo partido de Nacional en esta edición de la Copa Libertadores de América.

Es que las expulsiones de Cabaco y Victorino una semana antes en Rosario, obligaron a Munúa a meter mano en el extenso plantel para acompañar a Diego Polenta.

Y uno de los aciertos del cuerpo técnico y la gerencia deportiva en el período de pases fue la contratación de dos zagueros de jerarquía, ya que en el fútbol siempre hay imprevistos.

Nacional los tuvo y el entrenador no quedó expuesto a la improvisación para afrontar un duelo de Copa Libertadores con la importancia que eso tiene.

"Cuesta a veces encontrar la motivación y con el correr de los años en el fútbol te das cuenta que es parte de esto y el técnico siempre es el que decide quién juega. Siendo zaguero a veces me toca jugar y otras no. Entonces yo lo que tengo que hacer es estar preparado, entrenar y estar bien física y mentalmente para cuando me toque entrar a la cancha rendir y estar a la altura", contó Sebastián Gorga.

El último encuentro que el defensor tricolor había jugado desde el inicio fue aquel 21 de noviembre en Jardines del Hipódromo, donde Danubio le ganó 2-0 a Nacional en la decimotercera fecha del Torneo Apertura.

Desde esa fecha, Gorga no jugó más de manera oficial y debió esperar su momento para hacerlo. Cuando Victorino y Cabaco fueron expulsados en Rosario, ya se sabía de antemano que el zaguero iba a jugar frente a River por Copa Libertadores.

Por esa razón, Munúa no le dio minutos frente a Plaza Colonia el domingo y consultado acerca de cómo transcurrió todo este tiempo, Gorga explicó que "el entrenador es quien tiene que decidir y yo tengo que estar tranquilo para que cuando me toque jugar, tener la motivación, estar bien y entrenar bien, porque sino corrés el riesgo de jugar mal un partido en el que el equipo te necesita".

Diego Polenta, capitán de Nacional, fue su compañero de zaga en ese partido contra Danubio y el miércoles volvió a serlo. Ya tienen varios partidos juntos y ante los darseneros se entendieron y se complementaron muy bien en la última zona.

Con las bajas de Cabaco y Victorino, Munúa tuvo en Gorga una variante que ya conocía desde el semestre pasado y que a pesar de no tener muchos minutos de fútbol, le respondió no solo al entrenador, sino también al equipo tricolor.

Es que la solidez defensiva también ha sido un aspecto importante de Nacional en el inicio del 2016.

A los tricolores solo le anotaron tres goles en seis partidos que lleva disputados de manera oficial: cuatro por el Torneo Clausura, donde le convirtieron tres, y dos por la Copa Libertadores de América, certamen en el que le hicieron solo uno.

Eso habla a las claras de que si bien la idea de Gustavo Munúa es plasmar en la cancha un juego ofensivo con intensidad, el aspecto defensivo no queda de lado en el trabajo del cuerpo técnico tricolor.

Gorga volvió a jugar y lo hizo en gran nivel, dejando de lado las dudas que se podían generar por su falta de fútbol.

Ahora, el zaguero se ilusiona con poder seguir dándole una mano al entrenador y además, habló de las expectativas del equipo en la Libertadores: "Cada vez que arrancás la Copa querés ganar y nosotros tenemos esa ilusión, estamos muy confiados por lo que estamos haciendo y el miércoles demostramos que somos un buen equipo, que física y mentalmente estamos bien. En los últimos minutos se veía que si lo ganaba alguien éramos nosotros y eso nos dejó tranquilos para seguir por este camino. Los triunfos ya van a llegar".

Munúa tiene razones para estar tranquilo porque Nacional tiene un muro en la zaga, con defensas que están en buen nivel y responden cuando tienen que darle una mano al equipo.

Palmeiras hizo lo suyo en casa: le ganó a Central

El Grupo 2 de la Copa Libertadores tuvo el cierre de la segunda fecha el jueves por la noche en San Pablo, donde Palmeiras hizo valer su localía y cumplió: venció a Rosario Central por 2 a 0.

En pleno debate sobre el futuro de su técnico Marcelo Oliveira y la crisis colándose bajo la puerta, el "verdao" salió airoso bajo la fuerte lluvia que empañó la noche paulista.

La derrota del domingo en el torneo paulista había dejado a Palmeiras con demasiadas deudas ante su hinchada, que hasta el jueves no había visto ganar en su estadio este año.

Jonathan Cristaldo abrió la cuenta a los 25 de juego y cuando parecía que el canalla se venía con todo arriba, en los descuentos lo liquidó Agustín Allione para cerrar una noche plagada de goles argentinos en suelo brasileño.

El triunfo dejó a Palmeiras como líder del Grupo 2, Nacional está segundo junto a River Plate y Rosario Central cierra la tabla de posiciones.

La tercera fecha se jugará este miércoles. En Rosario, Central recibirá a River y en San Pablo, Palmeiras a Nacional. AFP

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