CHAMPIONS LEAGUE

El mundo del fútbol está perdiendo a Lionel Messi

El técnico holandés Ronald Koeman no lo convocó al crack argentino para el partido ante Dinamo de Kiev; Leo no es feliz y se lo nota desganado

Lionel Messi sin poder aparecer bajo la conducción de Koeman
Lionel Messi sin poder aparecer bajo la conducción de Koeman. Foto: AFP.

Está apagado. Se le nota el hartazgo. Perdió la chispa y tampoco colaboran mucho con él para que se encienda. Algún hincha se olvida que es el ídolo máximo y le dispensa una frase poco cariñosa cuando llega a un entrenamiento blaugrana. El técnico quiere tratarlo como uno más, cuando jamás va a serlo, y la pasión parece irse esfumando. Lionel Messi está desganado. Aburrido de ser el centro de los problemas y debilitado por el propio Barcelona, que en lugar de contribuir para gestar un adiós a lo grande no ha dejado de dar pasos contrarios a ello. Ojo, ¡luz de alerta! Barcelona está perdiendo a Messi. El mundo está perdiendo a Messi.

Es que al crack argentino lo único que le falta es pararse frente a todos y gritar “¡Basta!”, porque la realidad demuestra que está viviendo a kilómetros de distancia del dorado ciclo que lo hizo alcanzar el Olimpo culé. Perdida la paz, abandonado a una soledad poco comprensible, ahora desde el propio club contribuyen para que las críticas caigan como una cascada sobre sus hombros.

A comienzos de noviembre, Messi al banco de suplentes en LaLiga española. Más cerca del cierre del mes, Messi fuera de la convocatoria de un partido de Champions League.

El romance de 17 maravillosos años parece quedar en la nostalgia de los fieles que supieron obsequiarle su admiración con la reverencia a un gol mágico, a una jugada fantástica o a un pase de otro mundo. Sí, aunque parezca mentira, Barcelona está perdiendo a Messi. Mejor dicho, el mundo está perdiendo a Messi.

Messi no se engancha y el Barcelona no anda
Messi no se engancha y el Barcelona no anda. Foto: AFP.

Koeman dice que quiere cuidarlo, que si no está al 100% no irá a la cancha. Y a sus palabras las hace valederas con las decisiones, pero toma la determinación que no contribuye para alejar las sospechas de que el matrimonio está a punto de romperse. Si hasta Pep Guardiola ya pone en duda lo que puede ocurrir. “Lo que quiero es que Messi termine su carrera allá (en el Barcelona). Me encantaría, lo desearía. Es lo que he dicho, no sé cuántas veces, tal vez mil veces. Pero esta temporada termina su contrato y no sé qué va a pasar en su mente”.

Es clarísimo que el entrenador culé está tomando decisiones de las más fuertes. Como esta que lo deja al argentino fuera de la convocatoria para el partido de este martes (hora 17 de Uruguay) de visitante ante el Dinamo de Kiev del uruguayo Carlos De Pena. Lo que se convierte, por cierto, en una situación muy singular por Champions League, porque la temporada pasada exclusivamente quedó fuera de la convocatoria en el último partido del Grupo F ante el Inter de Milán, cuando la llave ya estaba sentenciada. Y un año antes, cuando no jugó por Champions, fue por culpa de la fractura del brazo.

Koeman, si se quiere, está jugando con fuego. Transitando por la misma ruta a la que empezaron a recorrer los dirigentes y el departamento técnico cuando tomaron la decisión de separar a Messi y Luis Suárez.

Y el resultado de eso es contundente. En los últimos 40 partidos, sin ser por una acción de pelota quieta, Messi ha marcado nada más que seis goles. Un atropello al nivel que supo tener.

El proyecto post sociedad matadora de Messi-Suárez (la más exitosa de todas), entonces, está a la deriva. El Barça se ha ido descabezando solo. Porque Messi ya no es feliz. Y aquí también hay que recurrir a Guardiola, cuando en alguna ocasión dejó en claro que prioridad tenía sobre Messi: “Lo único que me preocupa es que Leo esté feliz, con su familia y en el equipo. Y que el equipo le siga queriendo tanto como ahora, nada más”.

los partidos

Cuatro equipos pueden ser los primeros clasificados

Día de clasificación a octavos de final. Y con uruguayos en la jornada de Champions League. Los primeros equipos que pueden festejar su avance a la siguiente etapa son Chelsea, Sevilla, Juventus y Barcelona.

A primera hora, por el Grupo E (14:55 de Uruguay) se enfrentarán Krasnodar-Sevilla y Rennes-Chelsea. El equipo orientado por Frank Lampard y el dirigido por Julen Lopetegui tienen al pasaje en bandeja. Los tres puntos les concederán el privilegio de ser los primeros clasificados para los octavos de final.

En el Grupo G, donde Rodrigo Bentancur defenderá a la Juventus y Carlos De Pena al Dinamo de Kiev, también hay grandes chances de resolverse la llave. En este caso, la “Vecchia Signora” y el Barcelona son los que están con un pie en octavos de final. Los dos grandes favoritos se clasificarán en caso de ganar sus respectivos partidos. El club blaugrana de Ronald Koeman, criticado por su juego y la falta de resultados, llega también con algunas bajas frente al Dinamo. Más sencillo parece tenerlo la Juventus, que sólo necesita ganar en Turín a un Ferencvaros al que ya venció en Hungría (4-1). Ambos partidos van a la hora 17.

En el Grupo H, también a partir de la hora 17, el Manchester United de Edinson Cavani podría dar el paso perfecto para quedar en las puertas de la clasificación si supera al Istambul Basaksehir, al que ya venció en Estambul.

El RB Leipzig, líder con el United, visita al PSG en Parque de los Príncipes. En este caso, una imposición del equipo alemán dejaría a los parisinos al borde de la eliminación, una humillación que nunca ha recibido la entidad desde la llegada en 2011 de sus ricos propietarios cataríes.

En el grupo F, finalmente, el Borussia Dortmund, que recibirá al Brujas, tiene una gran ocasión dar un paso casi definitivo a los octavos de final. Los belgas tienen que estar pendientes también del resultado del otro partido: Lazio-Zenit. Brujas tiene 4 puntos y Lazio 5, por lo que una victoria de los italianos también empezaría a marcar el futuro de la llave.

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