ELIMINATORIAS RUSIA 2018

Muere una injusticia y nace otro desafío

El Prof. José Herrera definió el partido con Brasil como “especial” para Uruguay, no sólo porque la historia y la tradición marcan que es un clásico.

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Jose Herrera

Y…es un partido especial, entre dos grandes de América, y del mundo; es un clásico, porque hay una historia riquísima detrás", reflexionó el Prof. José Herrera, aunque aclaró de inmediato: "Pero tenemos que saber que son tan importantes los puntos que disputamos con Brasil, que los que tenemos contra Perú el martes siguiente de locales".

Historia y tradición aparte, el partido del próximo viernes en Recife por las Eliminatorias es "especial", también por otros motivos referidos exclusivamente a "la Celeste"; y todos son importantes, de peso, al extremo de que alguno hasta puede llegar a tener incidencia en el resultado.

impresionante.

En ese sentido, por ejemplo, cuenta el enfoque del Prof. Herrera sobre el retorno de Suárez, no sólo al equipo, sino incluso a "la Celeste" que no se ve en la cancha; porque habitualmente la labor del preparador físico en la vida de un plantel va más allá de la especificidad de su trabajo y, por lo general en base a su formación, suele aportar una visión importante sobre el comportamiento y las relaciones de sus integrantes, aunque en el cuerpo técnico de la selección, empezando por la condición de docente de Tabárez, y siguiendo por el tipo de participación que tienen Otero y Rebollo, ese reparto de roles y contribuciones al grupo está más equilibrado.

"Es algo especial por lo que significa Luis para el grupo adentro de la cancha: por la dimensión y la estatura de goleador ahora reconocido mundialmente; pero también porque se termina con una injusticia para Luis, y para el fútbol uruguayo, que no tuvo otras consecuencias por la fortaleza de Suárez. Lo podía haber mellado más, y sólo su temperamento hizo que desde el punto de vista futbolístico vuelva hasta mejorado: anímicamente es inquebrantable, impresionante. Fue un golpe que a cualquier otro jugador lo hubiese perjudicado. Hay que ver lo que logró con el Barcelona, donde está haciendo historia, cuando después de ese golpe no pasaron dos años".

Golpe.

Está Suárez, entonces, pero no Diego Godín, nada menos que el capitán, ante Brasil, y en una zona del equipo donde faltarán los cuatro últimos titulares: "Es un golpe. Por su incidencia adentro y afuera de la cancha; pero también va a ser una prueba más que tendrá que pasar este grupo. Yo diría que un desafío, y también una oportunidad, para el grupo y para los que le toque sustituir a Diego. Igual, debemos tomarlo como un hecho común y natural que nos puede seguir pasando de aquí en adelante. Esta vez es Diego, pero ya nos había pasado con Luis (Suárez), que por otros motivos estuvo fuera del grupo muchísimo tiempo. Ahí, está, eso fue un desafío para el grupo, una oportunidad para otros futbolistas, y ahora es otra oportunidad para el grupo en el sentido de saber que nos puede faltar Godín e igual salimos adelante. Cuando comenzamos las Eliminatorias teníamos un panorama muy complicado, y va a ser así: va a haber suspensiones, va a haber lesiones…nosotros lo lamentamos, quisiéramos tener siempre a todo el grupo, pero es así y no queda otra que aceptarlo".

Mosquito.

Por otra parte, la planificación que pone en práctica desde hoy el cuerpo técnico celeste marca un quiebre respecto a la preparación previa al primer partido de las dos fechas dobles anteriores de las Eliminatorias que Uruguay jugó de visitante, porque esta vez los futbolistas del exterior no fueron directo hacia el país donde se disputa dicho compromiso, tal como siempre se hizo -según los integrantes del cuerpo técnico- para ahorrarles un viaje desde Montevideo hacia ese lugar y así evitar un mayor desgaste: llegan y van hoy al "Complejo Uruguay Celeste", y la selección parte hacia Recife el miércoles de tarde, lo que implica un cambio logístico que, según aclaró el Prof. Herrera, no se debió a la presencia del "Zika" en el nordeste brasileño, como se supuso a nivel público en primera instancia.

"No, no fue por el zika, sino por el cambio de fecha del jueves al viernes, porque teníamos un día más y podíamos hacer venir a los jugadores a Montevideo, y después porque fuimos a ver la infraestructura que disponíamos en Recife y no nos convencieron los traslados, ya que seguían siendo distancias largas, pues en la Copa de las Confederaciones nos había tocado jugar allí y los lugares de entrenamiento eran muy alejados, o por el tránsito llevaba mucho tiempo llegar a ellos desde donde estábamos alojados. Incluso, en una oportunidad, para ir a entrenar tuvimos más de una hora de viaje. Por eso preferimos hacerlos venir acá, aunque los hagamos hacer un viaje más. Inclusive, allá en Recife nadie toca el tema del zika y el dengue, porque esa es una realidad con la que ellos están conviviendo desde hace muchos años. Con (Eduardo) Belza nos anticipamos y fuimos a ver los lugares de entrenamiento que utilizaremos ahora, el Sporte Clube Recife y el Náutico, y los jugadores estaban de manga corta; se protegían con repelente, pero no demasiado. El motivo fundamental del cambio de estrategia, pues, fue que jugamos el viernes, y no el jueves. Brasil ofreció jugar así y enseguida aceptamos, porque en el cuerpo técnico hemos hablado del tema, y preferimos que en las fechas dobles se juegue viernes y martes, y con más razón cuando el primer partido es de visitante. Así, hay un día más previo a ese partido, aunque para el segundo sea un día menos, porque de la otra forma no sabemos cómo vienen los jugadores de sus equipos y del viaje. Ahora, es muy distinto cuando se juega un jueves, porque está fresco lo que nos pasó cuando jugamos en Bolivia: los llevamos directo a Santa Cruz de la Sierra, y llegaron el martes después del mediodía, almorzaron casi sin pasar por las habitaciones, al rato estaban entrenando sin haber tenido descanso y el jueves volaron a La Paz y jugaron; ¿la verdad? fue una masacre. En cambio, contrariamente a otras oportunidades, esta vez el lunes (hoy) tendremos al 90% del plantel entrenando e, incluso, ya de noche se completa el grupo, y martes y miércoles podremos entrenar con todos los convocados".

El partido con Brasil, pues, es especial. Como siempre; pero esta vez, al menos para "la Celeste", mucho más. Tradición e historia aparte. Por varios motivos de mucho peso, tanto que alguno de ellos hasta puede llegar a tener incidencia en el resultado, y porque —según el enfoque del Prof. José Herrera— en esos 90 que se van a jugar el próximo viernes en Recife se regsitrarán la muerte formal de una injusticia y el nacimiento deotro desafío enorme para la selección: adentro y afuera de la cancha.

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