TORNEO APERTURA

Montas cambiadas

Defensor Sporting ganó el clásico con el estilo de Danubio.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Festejo. Rodríguez celebra el tercer tanto violeta, su golazo: hizo la personal y la metió con un puntazo cruzado y bajo; Pais va a abrazarlo.

Lo más fácil sería decir que Defensor Sporting "pegó primero", y en los momentos justos, porque metió un gol al comienzo de cada tiempo; y el concepto no estaría equivocado: "No hay mejor táctica que un gol", según dice siempre Juan Ricardo Faccio.

Porque cuando es el de la apertura, o el segundo del que va ganando 1 a 0, condiciona al cuadro que lo hace, porque puede jugar de contragolpe y tratar de conservar la ventaja, y al que se lo meten, porque debe salir al ataque, aún a riesgo de dejar espacios por donde el rival tiene la posibilidad de liquidarlo.

Sin embargo, aún cuando en Jardines pasó algo de eso por los goles de Fratta a los 4 y "Romario" Acuña a los 46, sería injusto con el ganador sostener que las dos conquistas, y los momentos donde se concretaron, fueron sus mejores argumentos para lograr un triunfo que pareció más amplio en la cancha que en el resultado.

Defensor Sporting no sólo fue práctico y contundente; jugó mejor que Danubio, al menos hasta que —ganando por 3 a 0 y atendiendo a la seguidilla de partidos que afronta por su partición en la Copa Sudamericana— entró a hacer cambios y debilitó un poco su andamiaje, dando lugar a que el local, a punta de corazón, con esa insistencia que hizo que nunca bajara los brazos, primero descontara, luego se acercara, y... punto, porque no estuvo cerca de empatarle.

Es más, tan fue así que, por tratarse de Maroñas, hubo un "cambio de montas": el visitante "corrió" (jugó) con las "sedas" del "stud" del locatario, y con éste pasó lo contrario; porque, al ir en desventaja, quizá Danubio haya tenido más tiempo la pelota, pero Defensor Sporting atacó más y fue más penetrante.

Es que, como Grosmüller no anduvo fino, Danubio tuvo que buscar el arco rival "a lo viejo Defensor": centro y pelotazo, a ver si Olivera metía un cabezazo; y, aún ganando por dos goles de ventaja, Defensor Sporting hizo "la del viejo Danubio", yendo hasta con lirismo al ataque, como pasó a los 57 cuando el local sacó un contragolpe con cuatro jugadores frente a igual cantidad de zagueros visitantes.

Ya sobre el disco, Danubio arremetió "de atrás y por los palos" y perdió "por la mínima", aunque en el trámite fue por más: se arrimó porque Defensor corrió los últimos metros "sin castigar", saludando con su gorra en alto un triunfo en lo que para los dos es un clásico; aunque corran con las "sedas" cambiadas.

J. Tejera: “Fue un trabajo con orden”

“Hicimos un trabajo ordenado e inteligente. Si bien Danubio tuvo más la pelota, Campaña en el primer tiempo no hizo ninguna gran atajada y después, con los cambios por las amarillas, entramos a cuidarnos y, con algún error nuestro, se acercaron”.

A. Viana: “Estos son los que duelen”

“Fue un partido trabajado por los dos lados. Nos hicieron el gol de entrada, buscábamos el empate. planificamos el segundo tiempo, entramos y.. ¡otra vez lo mismo! Es muy difícil así, pero...bueno, estos son los partidos que duelen; el resultado es lo que queda”.

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