INFORME

Es la moda: frases "de onda" y goles en contra

Cuando se habla mucho de atacar, los grandes son más vulnerables que nunca.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Foto: Archivo El País

El lenguaje del fútbol referido a las distintas funciones que los jugadores pueden cumplir adentro de la cancha, siempre fue imaginativo, innovador, y hasta ocurrente y florido, acaso; más aún, todavía, durante el transcurso del siglo pasado.

Ventilador.

Por ejemplo, cuando en la década de los 60 la primera modificación táctica de claro sentido conservador llevó al mundo a pasar del 4-2-4 al 4-3-3, lo que no se operó "de una", sacando a un atacante para poner un volante, sino que se retrasó a uno de los primeros para que ayudara a marcar en el mediocampo y después se proyectara con sentido ofensivo hacia adelante, a ese jugador que fue el eje sobre el cual se llevó a cabo el cambio, en la Argentina —a impulsos del estilo creativo de la entonces influyente revista "El Gráfico"— se le llamó "puntero ventilador", y en Italia "ala tornante".

Escoba.

Así, pues, se habló de "battidore líbero" y de "libero", los zagueros emblemáticos del "catenaccio", el cerrojo suizo patentado como italiano, que en los primeros tiempos de su vigencia en el diccionario futbolero se llamo "back escoba" en el Río de la Plata; también de "cabeza de área", el volante de marca recostado a la parte central de la retaguardia; de carrilero; de "doble 5"; y de un montón de términos más, de la misma forma que hace ya unos años "la posesión" pasó a ser en el pensamiento y la boca de muchos una clave para ganar: algo así como "la verdad revelada"; que, con el paso del tiempo, se vio que carece del realismo —y/o pragmatismo— que nace de la propia esencia del fútbol: evitar que la pelota entre en el arco propio y meterla en el del contrario.

Pues bien, en el marco de esas corrientes de vientos, que por lo general han soplado desde Europa hacia el resto del mundo, está entrando por el horizonte del fútbol uruguayo una brisa que sopla en los oídos trayendo una nueva idea: "Tener líneas de pase"; que, si uno "la rasca", debajo de ella se encuentra con el argumento de que si un equipo pierde, pero intentando siempre "tener líneas de pase", es poco menos que inimputable por el resultado desfavorable.

Inédito.

Lo singular, mientras tanto, es que por estos días se está frente a una realidad jamás —o muy pocas veces— vista antes en el fútbol de cabotaje: Pablo Bengoechea y Gustavo Munúa, los entrenadores de los dos cuadros grandes, al mismo tiempo, están cuestionados o, al menos, no generan adhesiones unánimes de aceptación, sin reparos, en el seno de sus respectivas hinchadas; algo que no resulta común en la térmica de la actividad local porque, como se sabe, lo habitual es que la alegría y/o la conformidad de uno de esos conglomerados genera, en forma prácticamete invariable, sensaciones contrarias entre los hinchas del tradicional adversario.

La situación lleva a preguntarse: ¿No será porque también no ha sido frecuente que Peñarol y Nacional, los dos al mismo tiempo, no tengan el arco menos vencido del campeonato?

En ese plano es posible encontrar datos que quizá contribuyan a explicar el sentir de las hinchadas de los dos grandes en los días actuales. Por ejemplo, partiendo de la base de que —cuando aún faltan dos fechas para el final del Torneo Apertura— Peñarol lleva 16 goles en contra y Nacional 17, las estadísticas establecen que, desde el Apertura 2006 para acá, cuando la actividad de Primera División ha tenido 16 participantes, nunca aurinegros o tricolores salieron campeones con una cifra de goles en contra como la que acumularon hasta el fin de semana pasado.

La campaña actual, pues, es una excepción, porque los dos grandes tienen chance de llegar al título; pero en el resto de los casos, con los guarismos de hoy en materia de goles en contra, no llegaron. Desde el punto de vista futbolístico, entonces, ésta no es una campaña aceptable.

De ahí, que se entienda ese fenómeno singular de los dos entrenadores de los grandes sin aceptación unánime en el seno de sus respectivas hinchadas.

Es que ambos equipos podrán tener "volumen de juego", "presión alta" y montones de "líneas de pase"; pero, con los goles que les hacen, ya no se trata de que no encantan ... no inspiran confianza.

José Nasazzi.

Fue el primer back atrasado, y así sorprendió al mundo en 1924, en Colombes: los europeos tiraban la pelota para adelante, corrían, ganaban por ser veloces, y les salía un rival que no esperaban.

Mario Zagallo.

Mario Zagallo marcó en la selección de Brasil el paso del 4-2-4 hacia el 4-3-3: en el Mundial de 1958 jugó como puntero izquierdo y en el de 1962 arrancaba desde ese flanco del mediocampo.

Alberto GonzáLez.

A inicios de los 60, "Gonzalito" empezó en Atlanta, con Artime y los dos hemanos Griguol; puntero izquierdo laborioso, en Boca fue no sólo el primer puntero ventilador en Argentina: muy resistido.

Danilo Meneses.

Primer puntero ventilador en Uruguay. En el 62 era entreala izquierdo tricolor: D. Pérez,Douksas, P. Acosta, él y Escalada; Zezé Moreira lo hizo 11 en el 63: Pérez, Douksas, Leites, Bergara y él.

Armando Picchi.

Fue el primer "battidore líbero" del "catenaccio" que impuso Helenio Herrera en Inter de Milán, campeón de Europa y mundial en 1964/1965; jugaba suelto por detrás de otros cuatro zagueros.

Juan V. Lezcano.

El paraguayo fue el primer "libero" en Uruguay. De 1962 a 1967, Roque Máspoli lo puso a cumplir esa función en Peñarol, jugando suelto por detrás de una línea de cuatro, al estilo del Inter italiano.

Juan R. Faccio.

En 1973, (foto) el DT de Peñarol fue el "inventor" del "doble 5"; puso a Nelson Acosta y Ramón Silva para contrarrestar una de las armas de Nacional: Montero Castillo, Espárrago y Maneiro.

Bruno Conti.

El puntero jugó en Roma y Génova entre 1973 y 1991, y salió campeón mundial con Italia en España 82. Bajo, rápido, hábil, con sus diagonales se convirtió en el "ala tornante" de los itaIianos.

Juan M. Mujica.

En 1980 (foto) armó una revolución con Nacional: tras jugar en Francia, hizo marca al hombre, tipo europeo, algo inédito en el fútbol uruguayo. Fue campeón local, de América y del mundo.

Carlos Bilardo.

En la gira previa al Mundial 86, el entonces (foto) DT de Argentina, ante los malos resultados y las críticas, fue el primer sudamericano en defender con línea de 5; Bélgica jugó asi en España 86.

Las Cifras.

8 - Goles en 15 partidos recibió Peñarol en el Clausura 2013; y salió 2°.

7 - Goles en 15 partidos recibió Nacional en el Apertura 2014: campeón.

23 - Goles en 15 partidos recibió Peñarol en el Clausura 2007; y terminó 11°.

22 - Goles recibió Nacional en el Clausura de 2007; y terminó 12°

9 - Años hace que juegan 16 equipos en Primera División: desde Apertura 06

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