PEÑAROL

Tuya y mía

Después del clásico, Gargano y el ‘Cebolla’ regresan como socios a jugar en otro partido de alto voltaje.

Foto: Archivo El País
Foto: Archivo El País

Leo Ramos se la jugó por el mismo mediocampo que jugó y ganó el clásico del Torneo Clausura. El entrenador aurinegro no moverá una sola pieza, y regresará a esos mismos nombres de cara al trascendente partido ante Defensor de este fin de semana.

Por afuera, Diego Rossi, ocupando el carril derecho, y por la izquierda, Fabián Estoyanoff, tal como alineó ante el tricolor.

La fórmula fue la acertada. Quizás por eso apunta a ese doble-cinco de experiencia, de trajín, pero también de buen pie, como el que conforman Walter Gargano y Cristian Rodríguez. Esa sociedad del ‘Tuya y Mía’ que arman el ‘Mota’ y el ‘Cebolla’, es la elegida para afrontar el duelo del domingo ante los violetas.

Ramos hace una apuesta a la experiencia, pero también al despliegue -fundamentalmente de Gargano- ya que ambos tienen un ida y vuelta más que interesante, pero también son volantes que aparecen en ofensiva, tanto por el medio, como por las bandas.

Ese doble-cinco se cortó después del clásico.

Peñarol continuó con su racha triunfal pero ya con otra conformación en el medio, porque el socio de Gargano fue Guzmán Pereira, y también mostró un gran nivel. Fue clave en la victoria ante Fénix en el ‘Campeón del Siglo’ y frente a Rampla Juniors, en el Centenario, donde el ‘Cebolla’ no fue de la partida.

Las actuaciones fueron de peso. Y Gargano volvió a mostrarse como uno de los estandartes del equipo. “Lo quiero. Es un jugador importante, de experiencia, que podría aportar mucho a Peñarol”, tiró Leo Ramos cuando todavía no se había resuelto la llegada de Gargano a los aurinegros.

Su insistencia, le terminó dando la razón, porque el volante central ha sido determinante en este presente futbolístico del aurinegro.

Su deseo cristalizó en el último período de pases y le permitió contar con un volante de fogueo y trayectoria.

El paro de futbolistas frenó el impulso de los aurinegros, pero le permitió recuperar a varios lesionados, entre ellos, el ‘Cebolla’ Rodríguez.

En las últimas semanas, ya con los dos a la orden, Ramos comenzó a delinear el equipo con ellos como volantes centrales en esa función que tan bien le cayó al jugador de la selección uruguaya.

Tanto Gargano como el ‘Cebolla’ tienen incidencia en la elaboración de juego, pero también pesan por su experiencia y trayectoria en partidos de ‘alto voltaje’ como será este ante Defensor Sporting del fin de semana en el escenario aurinegro.

Ese doble-cinco, además, le da la posibilidad al entrenador de conformar una línea de cuatro volantes con características bien diferenciadas, porque pondrá sobre las bandas a dos jugadores veloces, explosivos, que pueden abrir brechas en la defensa violeta.

Gargano-Rodríguez parece ser la mejor dupla aurinegra en un sector del campo de juego donde se ‘cocinan’ los partidos.

Ramos lo sabe, y apela a sus jugadores de mayor trayectoria, con peso en el juego y también en lo anímico.

En ese doble-cinco puede nacer el ‘tuya y mía’ de buen trato de pelota, con el aporte de ‘Maxi’ Rodríguez, un poco más alejado de la zona, pero muy cercano al delantero de área.

Con ellos en cancha, Peñarol logró revertir una racha negativa ante Nacional y sacó adelante el partido más importante del año.

Ahora se viene otro choque caliente, trascendente por los puntos en juego, y con antecedente nefasto para el aurinegro. El 9 contra 11 está fresco, y con el ‘Mota’ y el ‘Cebolla’ se busca un mayor equilibrio en lo futbolístico, pero también en lo anímico. Simplemente, con el ‘tuya y mía’.

Tiene dos laterales que abren la cancha.

La mutación del Peñarol del Clausura no solo se dio en el mediocampo, donde hubo piezas de recambio muy importantes. También en el lateral derecho, con la inclusión en el equipo de Guillermo Varela, un hombre que se suma al ataque y ocupa una banda como un atacante más. Lo mismo sucede por la zurda con la presencia de Lucas Hernández, que es de los que más aporta en ofensiva no solo por pase, sino por llegada y también por tiro desde larga distancia. Con Varela de un lado y Hernández del otro, Leo Ramos tiene dos apoyos claves para los volantes. Hoy el aurinegro ataca por las bandas, abre bien la cancha y tiene hombres como para hacer la diferencia.

MÁS PEÑAROL

Breves del aurinegro:

Guzmán Pereira, una pieza de recambio que tiene en la manga: Le tocó salir del equipo, pero no fue por bajo rendimiento, sino porque Leo Ramos consideró que tenía que tener “otra característica” el mediocampo aurinegro. Cuando entra, cuando juega, ya sea desde el vamos o como recambio, sigue manteniendo un gran nivel. Es una carta en la manga que maneja el entrenador de Peñarol en lo que va de este Torneo Clausura.

Gastón Rodríguez es otra alternativa para el mediocampo:
Gastón Rodríguez fue perdiendo pie en el equipo titular y pasó al banco de suplentes. Ahora cumple otra función, también el mediocampo, pero volcado netamente sobre el andarivel zurdo. En las últimas presentaciones de Peñarol ha sido clave en ofensiva por su juego simple, atildado, y por esa impronta que tiene en el ‘uno contra uno’, donde saca ventaja a los demás. Alternativa de peso.

Rossi y Estoyanoff, dos ‘volantes’ por afuera con velocidad:
Diego Rossi y Fabián Estoyanoff serán de la partida y conformarán esa línea de cuatro volantes que planta Ramos en cancha. Su función es más ofensiva que defensiva, pero como tienen ida y vuelta, también colaboran con las subidas de los laterales rivales. Pueden ser piezas vitales en el duelo con los carrileros violetas. Además, tienen velocidad y gol, dos argumentos más para tenerlos en cuenta.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)