DESDE EL ARCO

Mi pelea con Mohamed Ali

JOSÉ MASTANDREA

José Mastandrea

Hoy no voy a escribir sobre fútbol; voy a escribir de boxeo. Me tocó, a los 59 años, subirme al ring de la vida a pelearla. Lo que nunca imaginé fue que sería ante el mejor Mohamed Ali de todos los tiempos. De repente me encontré solo, en un rincón, sentado en un banquito, con dos guantes enormes y un árbitro que invitaba a empezar la pelea. Alí, encantado.

Sonó la campana el 22 de febrero y me molió a golpes en el primer round. Me pegó fuerte, me dobló de dolor, me sacó la mandíbula, me tiró a la lona, pero cuando el conteo llegaba a 10, me salvó la campana.

La pelea continuó y la paliza también. Solo las voces del ring side, de la familia y los amigos, hacían posible el último esfuerzo. Los médicos no dejaron que tirara la toalla. Y seguí peleando round tras round. Caí un montón de veces, besé la lona, pero me levanté y puse la cara otra vez.

Llevo más de 30 días en el ring, con Alí pegando y buscando el nocaut. Pero no puede. No me noquea. Lo bueno es que sigo de pie. Lo malo es que, me parece, quiere una revancha.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)

º