FIN DE UNA ERA

Messi al PSG: las señales desde París y lo que falta arreglar

El club francés parece ser el destino del argentino, aunque para eso tenga que irse Mbappé

Lionel Messi
Lionel Messi ya se despidió del Barcelona y su futuro parece en París.

Las dos señales de que el PSG se llevará finalmente a Lionel Messi son indirectas, pero parafraseando el dicho, todos los caminos conducen a París.

Por un lado, el club alquiló para el martes el salón de actos de la torre Eiffel y, aunque no anunció las razones, es el escenario fastuoso que había utilizado para presentar a Neymar hace cuatro años.

Por otro, el jeque Mohammed bin Hamad bin Khalifa Al Thani, hermano del emir de Qatar, el jeque Tamim bin Hamad Al Zani, divulgó en redes sociales: “Negociaciones oficialmente concluidas. El anuncio, más tarde”, con una imagen del jugador vistiendo la camiseta del equipo parisino.

Medios españoles, sin embargo, tomaron con pinzas esa afirmación. Según el diario As, el entorno de Messi aclaró que el futbolista está escuchando ofertas, que todavía no tuvo una oferta formal y por eso no cree en un desenlace inmediato.

El periodista de L’Equipe José Barroso, especialista en el PSG, comentó mientras tanto: “Hay casi un acuerdo verbal y ahora falta una reunión para concretarlo, creemos que el encuentro será el domingo”.

Más allá de aquellas dos anécdotas, el PSG parecía ayer el único destino posible para el argentino, luego que el Manchester City, a través de su entrenador Pep Guardiola, asegurara que ellos no corren esa carrera (ver aparte). Ambos “clubes de estado” sostenidos por las monarquías del Golfo Pérsico tienen recursos económicos como para lanzarse al negocio. Pero para el City, que justo en estos días adquirió su propio 10 en Jack Grealish por 100 millones de libras esterlinas, la noticia de la libertad de Messi llegó tarde.

Sin embargo, también el PSG tiene un trecho complicado para recorrer. No todo pasa porque los dueños cataríes saquen la chequera y anoten una cifra con muchos ceros. El club parisino tendrá que resolver una complicada ecuación financiera para hacerle un lugar al argentino.

Y si bien muchos especulaban ayer con el espectáculo que podría brindar el equipo con Messi, Neymar y Kylian Mbappé, la posible solución pasa por el alejamiento del delantero francés.

Durante la conferencia de prensa de ayer, el técnico argentino del PSG Mauricio Pochettino tuvo que contestar de entrada preguntas sobre Messi. “Sabemos lo que ha pasado”, dijo, pero solamente agregó que el club “trabaja sobre el mercado”.

“Como he dicho, estoy concentrado en el inicio de la temporada”, declaró, en referencia al primer partido de Ligue 1 del PSG hoy contra el Troyes.

“El club trabaja sobre el mercado para mejorar el equipo como sea posible y alcanzar nuestros objetivos. Pero la atención máxima está puesta en el hecho de ganar contra el Troyes y de empezar bien la temporada. Nuestro presidente está trabajando para ver cómo mejorar al equipo”.

Un PSG con ausencias notables viene de perder ante Lille el primer Trofeo de Campeones (Supercopa francesa) el domingo pasado en Tel Aviv.

Recién ayer Neymar y el resto de los internacionales del equipo volvieron a los entrenamientos, tras la Copa América, la Eurocopa o los Juegos Olímpicos.


LAS DIFICULTADES. De acuerdo con el último balance contable publicado por la DNCG, el agente financiero del fútbol francés, el PSG terminó temporada 2019-2020 con unas pérdidas antes de impuestos de 124,9 millones de euros, pese a que llegó entonces a la final de la Champions League.

Según las estimaciones, el club francés está obligado a vender jugadores por una cantidad cercana a los 180 millones de euros como forma de equilibrar sus cuentas. Tiene tiempo hasta el 31 de agosto, pero por ahora va lento, no aparecen interesados en sus futbolistas (salvo Mbappé, como se verá a continuación). Apenas se concretó la venta de Mitchel Bakker al Leverkusen por 7 millones.

La pandemia suavizó las normas sobre fair play financiero de la UEFA, por lo que las pérdidas pueden ser cubiertas por los propietarios cataríes.

El PSG está acostumbrado a las contrataciones ruidosas y millonarias. En el pasado trajo al sueco Zlatan Ibrahimovic y al inglés David Beckham. Y en 2017 le “robaron” a Neymar a Barcelona, pagando los 222 millones de la cláusula de recisión, lo que la convirtió en la transferencia más cara de la historia hasta el presente.


EL CASO MBAPPÉ. La primera de las posibles soluciones para ajustar la masa salarial es transferir a Mbappé, cuyo contrato vence el año que viene.

La renovación del acuerdo se presenta complicada, el jugador no cede y el club arriesga a que se marche en junio de 2022 en condición de libre, o sea, sin dejar un euro en la caja.

El principal interesado en Mbappé, desde hace tiempo, es Real Madrid. Según el diario Marca, el Madrid espera como en un juego de ajedrez la movida del PSG. “El Real Madrid no va a hacer ningún movimiento de mercado en lo que a entradas se refiere. De aquí al 31 de agosto se centrará en las salidas y solo si Mbappé se pone a tiro afrontará la operación de un fichaje. Pero todo está en manos del PSG, que es el que tiene que decidir si abre o no las puertas al jugador francés”, indicó el periódico.

El pase de Mbappé costaría entre 160 y 180 millones de euros, se especula. Eso le permitiría al conjunto parisino afrontar los pagos por Messi, que según L’Equipe podría recibir 40 millones de euros anuales por un contrato de dos años, más otro año opcional. También una prima millonario por la firma.

Sin embargo, durante la rueda de prensa de ayer, tan parecida a un partido de truco, Pochettino fue preguntado sobre si la llegada de Messi supondría el adiós de Mbappé. El entrenador nuevamente sonrió y respondió: “No”.

En París, además de un sueldo fastuoso, Lionel se reencontrará con su amigo Neymar. Tendrá un técnico argentino como Pochettino y compatriotas en el plantel como Ángel Di María o Leandro Paredes. La foto difundida Di María junto a Messi, Paredes y Marco Verratti en sus vacaciones tiene ahora casi el valor de una premonición.

El PSG, además, le ofrece la posibilidad de pelear por la conquista de una nueva Champions League, algo que parece lejano para el hoy empobrecido Barcelona.

Hace tiempo que Neymar estaba “pidiendo” la llegada de su amigo. “Es lo que más quiero, disfrutar con él en el terreno de juego”, dijo en diciembre a la cadena ESPN. Están a punto de darle el gusto.

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