BARCELONA

El 9 que Messi esperaba

Luis Suárez se entiende a las mil maravillas con el argentino y es una de las explicaciones de su éxito.

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Foto: Reuters

Cada vez que Suárez hace un gol, Messi corre a abrazarlo. Y se ríen. Disfrutan ese momento mágico como si estuviesen en el campito, jugando contra los rivales de la otra cuadra. No perdieron esa ingenuidad pese a estar en lo más alto, pese a ser estrellas a nivel mundial.

Se llevan bien dentro y fuera de la cancha, y no es un tema menor en el Barcelona, porque Messi —según afirman los propios culés— levanta y baja su pulgar en señal de aprobación o no. Y los directivos lo siguen.

Desde su debut, cuando ya era un joven maravilla, pasaron grandes delanteros, "9" implacables, pero no tuvieron "feeling" con Messi y terminaron yéndose con más pena que gloria.

Etoo, Ibrahimovic y David Villa, lo vivieron en carne propia. Unos más, otros menos, pasaron por ese filtro de Messi, pero no llegaron a tener una afinidad ni dentro ni fuera del campo de juego. Y les costó caro, se fueron del Barcelona.

Alfredo Di Stéfano, la Saeta rubia del Madrid, ya lo decía: "El fútbol no es solo juntarse en el vestuario y salir al campo; hay que ser amigos, para que se dé un gran equipo tiene que existir la amistad".

Y ese parece ser uno de los secretos de este tridente explosivo del Barcelona, una de las razones del éxito de Suárez en el conjunto culé, su amistad con Messi. El argentino lo estaba esperando. Nunca había tenido un "9" como él.

"Un delantero disfruta haciendo goles, lo hacen sentir con más confianza, pero en mi caso me gusta ayudar mucho al equipo, sea en el momento que sea. Cuando uno no hace goles o no se siente importante se es muy autocrítico con uno mismo, pero en este momento me puedo sentir más tranquilo, es importante ya que como delantero que soy me trajeron para hacer goles", dijo el salteño en una de sus últimas entrevistas.

"Nueve meses después de su fichaje, los negros nubarrones que llegaron a cernirse sobre Luis Suárez no solamente han desaparecido de cuajo sino que, para él, el sol ha salido y brilla con todo su esplendor. Día a día, semana a semana, ha ido mejorando y poniendo de manifiesto que es algo más que un goleador. Mucho más que un killer del área", escribió Toni Freiros en un análisis que define a la perfección el presente del delantero uruguayo.

Suárez rompió su maleficio en su sexto partido, ante el Apoel de Nicosia (Chipre) por Champions, después de varios partidos sin poder marcar, ante Real Madrid, Celta, Ajax, Almería y Sevilla. Después de aquella primera vez, todo se hizo mucho más fácil, y su romance en cancha con Messi (y Neymar) fue creciendo partido a partido.

"Para la mayoría de gente es el mejor jugador del mundo por todo lo que hace dentro del campo. Hace cosas que no las hace cualquier jugador, hace cosas increíbles. Hay veces que te hace un pase que no lo esperás porque hay muchas piernas, como me ha pasado a mí muchas veces y bueno, lo que tiene que hacer uno es disfrutar y aprovechar de tener la oportunidad de jugar con esta clase de jugadores. Él lo sigue demostrando hasta el día de hoy: no se aburre de hacer goles, de querer conseguir cosas y eso demuestra lo profesional y lo grande que es", declaró "Lucho" sobre el "10" argentino.

Está claro que hay una buena sintonía entre ambos. Se ve en cada festejo, en cada partido. Ni Etoo, ni Zlatan ni David Villa, tuvieron esa relación con Messi.

"Suárez es el principal beneficiario de las asistencias de Messi, aunque tampoco duda en pasar al argentino cuando éste merodea el gol, como bien se vio en el duelo frente al Rayo", escribió el diario Sport tras aquel 6-1.

El Barcelona recuperó la memoria y hoy es líder de la Liga. Tiene un tridente de lujo en ofensiva, elogiado hasta por el propio Luis Enrique, el entrenador que intenta recorrer el camino del éxito que dejó Pep Guardiola: "Creo que los tres están brillando en números en goles, asistencias y trabajo", dijo ayer en conferencia sobre Messi, Neymar y Suárez.

"Neymar es joven, y por su edad, el que puede llegar, y va a llegar a ser el mejor del mundo porque tiene todo para serlo; tiene muchísima calidad, tiene gol, tiene compañerismo, que hay veces que la gente lo duda pero tiene mucho compañerismo. Está aprendiendo mucho de los jugadores que tiene alrededor y los que estamos alrededor aprendemos también mucho de él porque tiene cosas que te sorprenden también y como dije lo hago tanto con Leo, con Andrés, con Ney, disfruto de tener la oportunidad de jugar con jugadores de su calidad", dijo Suárez sobre el brasileño.

El "9" que Messi esperó parece haber llegado al Camp Nou, que hoy disfruta de sus goles.

"El fútbol no es solo juntarse en el vestuario y salir al campo; hay que ser amigos, para que se dé un gran equipo tiene que existir la amistad". Las palabras de Alfredo Di Stéfano, un hombre del Madrid, hicieron eco en el Barcelona. Vaya ironía ¿no?

Samuel Etoo.

El camerunés fue figura, hasta que debutó Messi. Del 2004 al 2009 disputó 202 partidos y marcó 129 goles. "Discutió" con Messi y terminó yéndose.

Z. Ibrahimovic.

El goleador sueco llegó para ratificar su clase en el Barcelona. Pero no le fue bien. Estuvo en 2009-2010: en 46 partidos marcó 22 goles. No tuvo "piel" con Messi y se fue.

David Vila.

Fue otro de los delanteros que pasaron sin destaque bajo la sombra de Messi. Desde 2010 a 2013 David Villa jugó 114 partidos y marcó 47 goles.

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