DESDE EL ARCO

El mejor alumno de Juan Ramón

JOSÉ MASTANDREA

JOSÉ MASTANDREA

Sobran los elogios para el “Muñeco” Gallardo y su River, uno de los semifinalistas de la Copa Libertadores y reciente ganador del Superclásico ante Boca en la mismísima Bombonera. La apuesta de la dirigencia dio sus frutos y aún en tiempos de sequía y con tormentas azotando su futuro por falta de resultados, se lo apoyó y se lo respaldó.

Gallardo debutó como entrenador en Nacional. Y lo hizo a lo grande: salió Campeón Uruguayo y su equipo mostraba ya cosas diferentes a los demás. Era intenso, veloz, explosivo, con buen trato de pelota y con una importante ambición ofensiva.

Al borde de su retiro, el “Muñeco” ya se imaginaba como entrenador y prestaba atención a todo lo que hacían los técnicos en cancha, principalmemte los trabajos atacantes que marcaba Juan Ramón Carrasco. Al costado del campo de juego, cuando le tocó pasar por sanidad, el “Muñeco” miraba y anotaba. Se preocupaba por ver y entender lo que pedía “JR” a sus futbolistas. Siempre fue muy inteligente para jugar. Panorama de cancha, pegada perfecta y personalidad. Todas esas virtudes después las trasladó a su nueva función de entrenador. No se casó con nadie y siempre buscó lo mejor para el equipo. “Si tenía que sacarte, te sacaba. En Nacional dejó en el banco a Tabaré Viudez porque en las prácticas se boludeaba. Y a Recoba también”, recordó Israel Damonte en nota reciente hecha por Diego Borinsky.

No es casualidad lo de River ni lo de Gallardo como entrenador. Sacó lo mejor de aquel Nacional. Y eso fue clave para su futuro. La base es lo más importante: la escuela tricolor.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)

º