ENTREVISTA

Mayada: "Nunca se pierde la ilusión de estar en la selección"

En River le dicen “uruguayo trucho”, porque no toma mate, y ser uruguayo sin un termo y un mate debajo del brazo, no existe. Camilo Mayada se ríe, y acompaña las bromas de un grupo que lo arropó apenas llegó al Monumental de Núñez. Hoy, es una de las figuras del “millo”, respaldado por el propio Marcelo Gallardo.

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Presente. “En River me siento muy bien, muy cómodo, desde el primer día que llegué me arropó el grupo”, dijo Mayada.

Esta es su tercera temporada en River argentino. Llegó siendo casi un desconocido, sin haber pasado por un grande del fútbol uruguayo, y sin tantos pergaminos sobre sus espaldas. Pero en este período "millonario", Camilo Mayada se hizo de un nombre, y de un prestigio, luciendo la banda roja en el pecho. Hoy es el comodín de Gallardo, el polifuncional, el que juega (y rinde) donde el entrenador lo coloque. Y en River, nada menos que en un equipo que está en plena pelea a dos frentes: la Copa Libertadores y el Campeonato Argentino.

— ¿Cómo estás viviendo este presente en River?

—¿La verdad? Muy bien, el equipo está fuerte, está funcionando bien, que es lo que todos queremos, y eso, obviamente, repercute en los rendimientos individuales.

—Ya sos el comodín de Marcelo Gallardo…. ¿Fue fácil la adaptación al plantel, al equipo?

—Yo pensé que al haber uruguayos en el club, iba a ser todo más fácil, pero me encontré con un grupo muy lindo, un grupo que al que llega lo arropa muy bien. Así que todo se hizo más fácil. Y ha sido así: al que llega, lo hacemos sentir bien.

— Además tenías una ventaja. Te quería el propio entrenador...

— Sí, claro, y fue lo que me terminó por decidir. Gran parte de mi llegada al club fue gracias a una llamada de Marcelo. Que el entrenador te llame, es muy importante, y que sea el entrenador de River, mucho más.

— En este período de pases, se habló de un posible traspaso al fútbol mexicano…

—En casi todos los períodos se habla de algún club, que hay interés, pero la verdad, yo renové contrato a principio de temporada y en River me siente muy cómodo, estoy muy bien. Acá siempre estamos peleando por cosas importantes, estoy adaptado, hay un grupo bárbaro, quieras o no estoy cerca de casa, cerca de la familia, y eso pesa a la hora de tomar una decisión.

— Gallardo siempre levantó su pulgar derecho para que te quedes. Eso también pesa...

— Siento que me respalda el cuerpo técnico, es cierto, y por algo siempre han decidido que me quede. Me da mucha confianza para encarar el trabajo de todos los días y seguir mejorando.

—¿Qué cambió de aquel Camilo Mayada de Danubio, Campeón Uruguayo a este de River?

— Siento que mejoré en muchos aspectos. Llegué como volante, y hoy estoy jugando de lateral izquierdo… je… ¿quién iba a decirlo, no? También jugué como lateral por derecha, y creo que en todas las funciones me adapté bien, no tuve problemas. Me siento a gusto tanto por un lado como por otro. Mejoré en lo futbolístico, en lo táctico, he madurado, y sigo aprendiendo. Acá hay que superarse todos los días un poco más. Hay mucha competencia, mucha exigencia.

— Sos parte del proceso de selección con el maestro Tabárez a la cabeza. ¿Seguís mirando de reojo cada reserva?

— Sí, por supuesto. Yo me siento parte de la selección, de este proceso de selección, y cada vez que llega una fecha de eliminatoria o como en este caso, una fecha Fifa, uno se ilusiona. Sé que tengo que estar un buen nivel, mantener una regularidad, y a la vez, que River ande bien… se tienen que dar un montón de cosas como para volver a ser parte de la selección. Pero trabajo para ello, uno siempre se ilusiona, quiere estar, pero también es consciente que hay un grupo definido, un plantel armado, y que hay que esperar a que llegue una nueva oportunidad.

—Y River, ayuda…

— Claro. Estamos bien, venimos en pleno crecimiento. Ganamos el superclásico, en la Copa ya clasificamos a la siguiente fase, estamos para pelear todo lo que se nos viene. Y eso ilusiona, motiva. Además, estamos jugando bien, el equipo está funcionando bien, y ayuda a la individualidad.

— Después del superclásico, se metieron en el pelotón de los equipos que pelean por el título.

— Mantenemos esa ilusión de luchar hasta el final. Sabemos que no depende de nosotros, pero acortamos puntos en la tabla (River está a cuatro puntos) y todavía tenemos un partido pendiente, con varias fechas en el medio. No hay que perder el foco: la Copa Libertadores es muy importante. Y ese es un objetivo importante.

— ¿Seduce Buenos Aires?

— Me encanta. Es una ciudad bárbara, no tuve dramas en adaptarme. Estoy viviendo en Palermo, cerca del Monumental. Estoy a diez o quince minutos de Núñez, no tengo traslados largos, y eso ayuda. Pero me siento como en casa, estoy muy bien….

— ¿Y cuando no entrenás ni jugás? ¿Qué hacés? ¿Sos de salir?

— Miro mucho fútbol, y a veces algo de tenis. Antes jugaba a la Play, pero ya no. Me puse a estudiar inglés para ocupar el tiempo libre y no estar tan ocioso. Ya lo incorporé a mi rutina durante todo el año. Era una materia pendiente, es algo que suma y sirve para el futuro. Es importante.

— ¿Venís seguido a Montevideo o se hace cada vez más difícil por los viajes y la seguidilla de partidos que tiene River?

— Sí, ahora está bravo. Pero cada vez que tengo un fin de semana libre, cruzo el charco y paso un tiempo con mi familia. Están mis viejos, mis dos hermanas, y mi hermano. Ellos también vienen a visitarme, pero no mucho. Vienen más seguido a Buenos Aires en vacaciones.

Esta es la versión de Camilo Mayada hoy, es la misma de siempre fuera de la cancha. La del tipo sencillo, humilde, de perfil bajo, que aparece en las marquesinas después de cada partido, pero se va en silencio, como para que nadie note su presencia.

PERFIL.

De Sauce a "Baires".

Camilo Sebastián Mayada Mesa nació en Sauce, Canelones, el 8 de enero de 1991. Tiene 26 años y desde la temporada 2009 es jugador profesional. Debutó en el primer equipo de Danubio, club donde hizo las divisiones formativas, el 4 de octubre de 2009, ante Cerro, y a partir de ese momento, se fue ganando un lugar entre los titulares. Uno de sus momentos más importantes en su carrera, fue haberse coronado Campeón Uruguayo con Danubio en 2014, en recordada final ante Wanderers. Mayada anotó el agónico gol del empate (2-2) que forzó los penales. En 2015, se incorporó a River argentino, club en el que lleva tres temporadas. Fue seleccionado (sub 20) y citado a la mayor.

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