EN EL FRANZINI

"Maxi" Pérez anda volando

El delantero de los de Capurro anotó el primer hat trick de su carrera y Fénix volvió al triunfo tras cinco fechas sin ganar. Anoche, el nacido en Buenos Aires pero criado en El Dorado, celebró cenando en familia en Las Piedras.

Maxi Pérez en Fénix
Foto: Gerardo Pérez

Maximiliano Pérez anotó tres goles por primera vez en su carrera ayer en el Franzini. Muchas veces había marcado dobletes en los diferentes equipos en los que jugó, pero nunca un hat trick. Por eso su desesperación del final por llevarse la pelota.

Los tres goles del delantero nacido en Buenos Aires pero criado en El Dorado, cerca de Las Piedras, llegaron justo para que los dirigidos por Carrasco se reencontraran con su fútbol y volvieran a la victoria luego cinco partidos sin ganar. El encuentro fue atractivo y lleno de goles. Los de Capurro se pudieron en ventaja muy temprano, cuando recién iban 5’ de juego con gol de “Maxi”, tras un desborde de Mathías Acuña, quien ayer llevó el brazalete de capitán.

Pero pocos minutos después, los locales igualaron con un gol de Martín Rabuñal, con su sello propio. Al volante violeta le gusta rematar de afuera del área y así empató el juego. Es más, el propio Rabuñal tuvo oportunidad de poner en ventaja a su equipo cuando faltando poco para terminar el primer tiempo volvió a probar de lejos y la pelota dio en el travesaño.

El segundo tiempo comenzó con chances para los de Risso. Darío Denis se mandó gran atajada y la mandó al córner negándole el gol a Alan Rodríguez. Tras el tiro de esquina cabeceó Rabuñal, pero Caetano la sacó en la línea. Sin embargo, fue Fénix el que anotó.

Los de Capurro comenzaron a encontrar espacios y a aprovecharlos con velocidad. Fue así que Maximiliano Pérez volvió a marcar tras una corrida de Caetano.

Un tiro libre de Mauricio Gómez dio en el palo, pero enseguida “Leo” Fernández anotó un golazo: al ángulo, inatajable para Fuentes (1-3).

Pablo López, que había ingresado, se perdió el descuento. El que lo anotó fue el juvenil Owen Falconis, quien estaba por primera vez en el banco, entró y convirtió de rebote. El partido estaba 3 a 2 y faltaban 10’ para el final.

Pero Maximiliano Pérez desbarató todas las ilusiones de los hinchas violetas al liquidar el pleito. Anoche, salió a cenar en Las Piedras, con su mujer y sus hijos, Agustín y Candela. Vaya si lo merecía tras el primer triplete de su vida.​

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