DANUBIO

Mauricio Victorino: “No pensé en dejar, pero todo indicaba que no iba a jugar más”

Verlo con el escudo de Danubio resulta extraño. Pero está feliz de volver a sentirse jugador. Pasó meses sin tener ganas de entrenar, hasta que sus amigos tricolores lo rescataron y hoy vuelve a sonreír en Danubio: "El club no merece esta mala racha del Intermedio, pero de las rachas se sale”, dijo.

Victorino
Feliz. Así está Mauricio Victorino en Danubio. Foto: Francisco Flores.

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-¿Feliz de volver a sentirte jugador?

-Feliz de la vida y agradecido a Danubio. A Marcelo (Méndez), a su cuerpo técnico y a los dirigentes por la confianza. Ahora lo que queda es lo más lindo. Trabajar, integrar un plantel y jugar.

-¿Cómo te recibieron?

-Muy bien, un lujo. Los compañeros y los funcionarios de diez. Hacen que uno se sienta muy cómodo y más feliz todavía de estar acá.

-¿Qué encontraste en Danubio?

-Un club que tiene todo, aunque no está en un buen momento deportivo, pero son rachas. Y de las rachas se sale. Y hay con qué. Este es un club que está lleno de juveniles y apostó a ellos. Hay buen material, jugadores con mucha calidad que están haciendo sus primeras armas en Primera División. Para eso en parte me trajeron. En un plantel donde el 80% son juveniles, se necesita un jugador ya más grande y con experiencia para ayudar, dentro y fuera de la cancha. Para eso vine, para aportar lo mío con los otros grandes. Somos pocos, pero el plantel es bueno, muy sano. Es un grupo muy lindo que da para ilusionarse con cosas importantes.

-Venís de una larga inactividad, ¿cuánto te falta para jugar?

-Yo me siento muy bien. Más allá de la inactividad y de no estar entrenando con un plantel hace mucho tiempo, me he mantenido en forma. Estuve entrenando en Enfoque y es un lujo trabajar ahí. Las instalaciones son de primer nivel y los profesionales también. Es un lujo, pero extrañaba esto; estar en un grupo. Vamos viendo con el cuerpo técnico para cuándo puedo estar, pero desde que llegué estoy entrenando a la par del resto. No me quieren apurar, pero Marcelo (Broli) ya me dijo que me ven muy bien. Yo me siento así, pero está bueno que ellos lo vean. Estar bien también acorta los tiempos.

-Ahora que ya estás acá, entrenando en el complejo, siendo parte de un grupo y sintiéndote feliz, ¿crees que la sanción que te tuvo tanto tiempo sin jugar fue exagerada?

-Creo que sí. Nosotros teníamos argumentos para bajarla, al menos a un año. Pero no se pudo. Estamos tranquilos con Horacio, el abogado, porque se hizo todo. Se presentaron todas las pruebas pero la comisión allá en Paraguay no tomó en cuenta muchas cosas y terminó siendo de un año y cinco meses. Ahora ya está, ya pasó por suerte.

La trayectoria

Mauricio Victorino. Foto: Ariel Colmegna
Sus equipos y sus títulosJugó en Nacional (en cuatro etapas), Plaza Colonia, Veracruz, Universidad de Chile, Cruzeiro, Palmeiras, Independiente y Cerro Porteño. Fue campeón seis veces: cuatro con Nacional, uno en Paraguay con Cerro Porteño y ganó la Copa América de 2011 en Argentina con la selección. 

-¿Fue el peor momento de tu carrera?

-Sí, sin dudas. Más allá de la situación, del doping, lo más duro fue cuando salió la sanción oficial, por febrero del año pasado, me rescindieron el contrato y me volví a Uruguay. Estuve unos cuatro meses sin entrenar. No fue depresión, pero no tenía ganas de entrenar, no tenía ganas de jugar. No miraba fútbol.

-En ese momento, ¿llegaste a pensar en dejar el fútbol?

-No sé... No es que lo pensé, pero todo indicaba que no iba a jugar más. Hasta que los amigos del fútbol y de la vida, como ‘Seba’ Fernández y el ‘Coco’ Conde, me invitaron a ir a ver una práctica; un amistoso que tenían en el Parque. Fui y me encontré con muchos excompañeros de Nacional, como el ‘Cacique’ y Fernando Machado. Fueron ellos los que me insistieron para que volviera a entrenar. Me abrieron las puertas. Al principio empecé a entrenar con el profesor de ellos, el ‘Papote’ Richard González. Hoy es otro amigo que me dejó el fútbol. Éramos él y yo mano a mano todos los días. A entrenar, entrenar y entrenar. A meter pata. Hasta que cuando faltaban dos meses para terminar la sanción, recién me pude integrar al plantel. Antes no podía. Cuando se cumplió ese plazo, el ‘Cacique’ me integró al plantel de Nacional. Y empecé a entrenar a la par del grupo y ahí me volvieron las ganas. Comencé a sentirme jugador de nuevo. Y me di cuenta que estaba para seguir compitiendo.

-Recién dijiste que Richard González es hoy un amigo que te dejó el fútbol, ¿hubo otros que pensabas que iba a estar y no estuvieron?

-Yo soy de muy pocos amigos. Porque para mí la palabra amistad es muy fuerte. Pero los amigos de siempre estuvieron. Y eso fue lo más importante, lo mejor que me dejó el mal momento. Los de siempre, la familia y los amigos estuvieron y sentir su apoyo fue la parte positiva de la sanción. Ellos me conocen, saben cómo soy y que fue algo muy injusto lo que viví.

-Además, no fue el primer control antidopaje que te hicieron en la carrera.

-Ni hablar, tuve controles en todas las competencias. Copa Libertadores, Mundial, Copa América y nunca me había pasado nada.

-Tus hijos son chicos todavía, ¿no?

-Si, Lorenzo y Facundo tienen dos y cinco años. Por suerte son chicos, pero ya algún día tendré que explicarles todo lo que pasó. Como una experiencia más. Principalmente por ellos estoy acá. Cuando uno tiene hijos las prioridades cambian. Todo es por ellos.

-Ahora que estás volviendo a empezar, ¿qué esperás de la carrera?

-Lo mejor. Estoy muy ilusionado, muy entusiasmado acá en Danubio. Ahora me toca ser uno de los más grandes, referente entre comillas de este plantel.

-¿Te gusta ese papel?

-Sí, está bueno. Por la edad (36) tampoco me queda otra. Je. Pero uno lo tiene que asumir con la responsabilidad que corresponde. Y lo hago feliz de la vida. Está bueno colaborar para encaminar esto de nuevo, porque en Danubio se hacen las cosas muy bien. En estos días que llevo acá encontré todo de diez. El grupo, los profesionales, el cuerpo técnico, los funcionarios. El club no merece esta mala racha del Intermedio. La idea es terminarlo de la mejor manera y arrancar de cero en el Clausura y a eso tenemos que apostar.

técnico

Méndez no lo quiere apurar

En Danubio están esperando que se solucionen algunos temas administrativos, que llegue el TMS para que Victorino quede habilitado para jugar. Los técnicos lo ven muy bien, pero debido a la larga inactividad que arrastra, no quieren apurarlo.
“La incorporación de Victorino ha sido muy importante para nosotros, para volver a armar el plantel. Porque la realidad es que desde que comenzó el torneo Intermedio estamos con muy pocos jugadores. Hemos entrenado con 17 o 18 jugadores, que es muy poco. Que llegue gente de experiencia como Victorino, es muy bueno para nosotros”, explicó el técnico de los de la franja, Marcelo Méndez.
“Yo había hablado con él hace un par de semanas para ver cómo estaba, si tenía ganas y cómo se sentía. Obviamente, después de una inactividad tan larga, le falta el tema del fútbol, pero está muy bien. Estaba entrenando y lo había hecho en Nacional hasta diciembre. Se sumó el lunes con nosotros y desde que lo hizo ha entrenado a la par de los compañeros. Y sin ningún tipo de problemas. Mañana vamos a hacer un rato de fútbol y vamos a ver cómo se siente. La idea es ir de a poco”, agregó el entrenador.


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