ENTREVISTA

Mauricio Larriera: “Quiero que el jugador de Peñarol se emocione con la idea, que le guste y que la haga suya”

El director técnico carbonero habló de cómo pretende que juegue el equipo, qué estilo de conducción llevará a cabo y qué sueña como entrenador. 

Mauricio Larriera- Foto: Marcelo Bonjour.
Mauricio Larriera. Foto: Marcelo Bonjour.

Apasionado de su profesión, enamorado del fútbol y de su familia, está frente al desafío más importante de su carrera como entrenador: dirigir a un equipo grande. Mauricio Larriera completó la primera semana al frente de Peñarol y día a día se va informando de todo el funcionamiento del club.

Destaca el respeto de los primeros encuentros con sus jugadores y pretende inculcar una idea de juego que conlleva también una filosofía como la de ir al frente, pero sabe que no hay margen de error porque el aurinegro tiene la obligación de ser campeón.

En 2019 una pérdida muy importante en su familia le hizo ver las cosas de otra manera y hoy, al amor por lo que hace, le suma el disfrute como estilo de vida.

—¿Cómo fueron los primeros días junto al plantel?
—Han sido semanas de mucho cansancio, pero un precioso cansancio. Desde que tuve la primera reunión en el Palacio Peñarol no paré y después de darse todos los acontecimientos, lo que más estaba esperando era el encuentro con los jugadores. Y me sentí muy cómodo y en armonía ese día (el martes), que fue histórico para mí. Me recibieron muy bien, con mucho respeto. Quise transmitir cierta tranquilidad y calma para buscar la armonía, una palabra que yo uso mucho, aun en estos desafíos que tienen tantas puntas y tantos intereses de muchos lados.

—¿Qué representa este desafío en el que tenés que salir campeón y además inculcar tu filosofía de juego?
—-Desde el día que tuve la primera reunión con Pablo Bengoechea quedó bien en claro que mi llegada es para salir campeón: ganar el Torneo Clausura y el Campeonato Uruguayo. Sobre todo después que el equipo terminó con un buen semblante el 2020. Este desafío me encuentra con ciertos matices que debemos manejar, pero el plantel es muy rico y nos presenta un abanico grande de posibilidades para lograr que juegue como pretendo. Eso lo veo así y con mucho entusiasmo. Los equipos y los entrenadores nos preparamos para ganar, pero no siempre para salir campeones. Hoy tengo la exigencia de salir campeón y eso puede traer alguna modificación en ciertos aspectos, por ejemplo, en ser más pragmático y darle importancia a las dos áreas porque ahí es donde se ganan y se pierden los partidos. Todo esto te lo digo sin olvidarme de que hay una forma que a mí me gusta y que a los futbolistas también, porque son planteos que ya hemos conversado y que no tienen por qué ir de la mano el ganar, salir campeón y tener una calidad de juego importante con una demostración futbolística de gran nivel, algo que ojalá podamos tener, pero que sabemos lleva tiempo de trabajo y eso ahora no lo tenemos.

Mauricio Larriera. Foto: Marcelo Bonjour.
Mauricio Larriera. Foto: Marcelo Bonjour.

—¿A qué te referís con eso?
—A que los futbolistas vayan incorporando conceptos y lo macro de nuestra idea. No sabemos si va a demorar más o menos tiempo, pero sí creo que vamos a llegar. Si hacemos la famosa trilogía de calidad, tiempo y trabajo, en Peñarol hay una gran calidad y jerarquía en el plantel; el tiempo es poco y el trabajo tiene que ser muy preciso y con esto último me refiero a buscar los caminos que más nos acerquen a ganar en el corto plazo. Entonces hay una relación costo-beneficio en algunas facetas del juego que las vamos a modificar. El objetivo es que más temprano que tarde el equipo nos represente con esa forma de jugar. Es lo que estimo. Lo vamos a intentar. A veces nos ponen en esta encrucijada de tener que ganar y salir campeón y nosotros queremos correr esa carrera, que el futbolista se emocione, que le guste y que la haga suya para que a través de esa forma pueda ganar y salir campeón. Es un desafío importante para todos y en eso estamos trabajando.

Mauricio Larriera y su presentación como entrenador de Peñarol ante los jugadores. Foto: @OficialCAP.
Las pretensiones “Hay aspectos de la calidad del juego que son determinantes, sobre todo cuando se trata de un plantel con tanta riqueza, por eso el hincha de Peñarol quiere ganar con autoridad y jugando bien”.

—¿Qué debe tener un equipo de Mauricio Larriera?
—En primer lugar debo destacar que Peñarol tiene jugadores que dominan muy bien todas las facetas del juego pensando en lo que es la construcción del ataque. Hay futbolistas muy bien dotados técnicamente, con nivel internacional y mundial arriba. Cuando yo hablo de un matiz en la idea, por ejemplo, es en no radicalizarme con determinadas fases del juego. Pero lo que sí quiero es un equipo que tenga una posesión fluida, que tome la iniciativa, que imponga condiciones y nuestra idea. En esa posesión fluida dejo un lugar aparte para los duelos, porque los partidos hoy se ganan en los duelos; obviamente en los de ataque, pero también en los defensivos. También pretendo un equipo que tenga vértigo. En el club hay jugadores que aportan ese vértigo. Entonces, se juntan varios aspectos que no sé si alguna vez los tuve en otras experiencias como la calidad, la cantidad de jugadores que tienen un buen uno contra uno, técnicamente bien dotados, con habilidad, velocidad y gol. Todos estos elementos me entusiasman para ver en cancha a un equipo que sea protagonista, profundo, que haga daño, que llegue con gente al área y que a la hora de recuperar la pelota lo haga lo más rápido posible; y si no es así, que sea un equipo compacto y corto, que trabajen todos, ya sea en una presión alta, con el equipo en bloque, desplegado o replegado. Y si tenemos que venir a jugar a nuestro campo, que el equipo sepa defender bien para después poder atacar bien.

Mauricio Larriera en el Estadio Campeón del Siglo. Foto: Leonardo Mainé.
Un mensaje al hincha"Al hincha no hay que prometerle nada, hay que emocionarlo con resultados y con una buena demostración futbolística para lograr nuestros objetivos”.

—¿Te aferrás a un solo sistema táctico o hay variantes?
—En las últimas dos temporadas, dependiendo de los jugadores con los que contaba, iba modificando la estructura del equipo y muchas veces no es lo más importante. Jugué 4-2-4 poniendo dos extremos y dos delanteros de área, también 4-4-2 o 4-3-3. Con este plantel podemos jugar de varias maneras porque hay riqueza y lo que me va a llevar a definir el sistema va a ser cómo vea al equipo. Pero lo más importante es darle continuidad a un estilo de juego más allá del sistema. No me aferro al 4-2-3-1. Creo que por momentos vamos a jugar 4-3-3 o incluso 4-2-4. Lo más importante acá es lo que se llama la superioridad cualitativa: la jerarquía y la calidad del futbolista, algo que hoy en día es determinante.

—¿Perjudica o beneficia jugar sin hinchada?
—Yo no sé si beneficia o perjudica, pero la presión está. Yo porque juegue sin público no estoy exento de presión. Estoy en el gigante, viviendo e iniciando un sueño. Tengo que ser campeón y la presión siempre va a estar. Pero me deja tranquilo también que el plantel está con buen semblante, se puede hacer cargo de los partidos y tomar la iniciativa. Acá hay muy buenos jugadores como para que cuando no se puede vulnerar una defensa podamos echar mano al banco de suplentes porque hay futbolistas de todo tipo, técnica y tácticamente. También los veo muy bien mentalmente, aspecto que en otros momentos era un poco frágil.

Mauricio Larriera. Foto: Marcelo Bonjour.
Mauricio Larriera. Foto: Marcelo Bonjour.

—¿Sos de preocuparte por el rival o estando en Peñarol no hay lugar para eso ?
—Siempre dependió de los equipos en los que estaba y los rivales a enfrentar, pero quiero dejar en claro que jamás subestimé a un adversario ni jamás lo haré. En este caso definitivamente voy a priorizar nuestro juego y fortalezas por encima del rival porque estoy en Peñarol, pero repito: sin subestimar. Siempre se analizan las características colectivas e individuales del rival, pero hay una obligación que la tengo al estar acá y también con mi forma de ver el fútbol. Tomaremos precauciones, pero priorizando nuestro juego.

Mauricio Larriera. Foto: Archivo El País.
La concentración“Los Aromos es un lugar con mucha mística y me emocionó recorrer sus instalaciones. Ver las fotos de gente histórica y hoy estar yo acá, es algo impresionante”.

—¿Te gusta hablar mano a mano con los jugadores?
—Me gusta mucho eso sí y ya lo apliqué en Peñarol. Algunos lo toman como una debilidad, pero yo sigo convencido de que esta es una actividad humana en la que hay que mantener un respeto. Me gusta el mano a mano, hablar de frente y si hay que tener una discusión también. Siempre es bueno saber cómo está el jugador, si le pasó algo, si se lo puede ayudar y colaborar o intercambiar conceptos del fútbol. El diálogo tiene que estar porque no se dirige más con un palo abajo del brazo.

—-¿Qué sueños tenés como entrenador?
—-Siempre hay diferentes sueños. Tenía uno que era dirigir en varios mercados y de a poco lo fui cumpliendo. Después te vas teletransportando. Nunca me vi en una selección, pero sí en un equipo grande y hoy estoy cumpliendo un sueño. De un tiempo a esta parte, sobre todo después de 2019 que tuve una pérdida muy importante (falleció su hermano), traté de darle al fútbol la importancia necesaria. Entonces es importante construir una carrera profesional, pero también es importante estar cerca de los afectos y mirar el día a día, tener la vista más corta. Cuando me propuse eso llegó esta chance en Peñarol, el club que me emociona y ahora me tengo que dedicar a ganar todo lo que se me presente acá, pero al mismo tiempo disfrutar de mi profesión y valorar esto, porque no voy a estar siempre en Peñarol. Lo otro lo dejo para que el destino vaya marcando el camino y que todo fluya.

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