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Matías Cabrera da la cara

“Lo importante es la fuerza con que nos levantemos”, dijo.

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Volante. Matías Cabrera, el autor del golazo frente a Liga, rescató la entrega, las ganas y el compromiso del plantel. Foto: Ariel Colmegna

Hay cosas que uno no puede entender. Lo del penal a Carneiro fue increíble. Fue un penal clarísimo. Se lo llevó puesto. No fue penalito, ni dudoso. Nadie, ningún relator lo puso en duda". Matías Cabrera ayer todavía intentaba encontrar una explicación a lo sucedido el martes por la noche en el Centenario.

"Fue raro y nos pegaron en los momentos justos. Íbamos a hacer un planteamiento basado en cómo juega Liga. Lo habíamos estudiado, planificado bien, pero ese gol que recibimos cuando iban nada más que cuatro minutos fue durísimo. Y además ellos no jugaron como lo hacen habitualmente. Nos cambiaron todo", se lamentó el volante.

"Fue una lástima. Y nosotros no supimos leer cómo se estaba dando el juego. Todo cambió a los tres minutos. Después de eso nos costó. Nos faltó agresividad", admitió el volante violeta, quien anotó un golazo para empatar el partido; un tanto que en ese momento era la clasificación, pero Liga enseguida volvió a ponerse en ventaja.

"Por eso te digo que ellos nos pegaron en los momentos justos. Y lo de mi expulsión tampoco lo entiendo. No tuve ninguna intención de pegarle, sólo quise saber donde estaba", explicó sobre la roja que le mostró Lousteau a los 76.

El martes en el vestuario Cabrera y sus compañeros estaban muy doloridos, pero ayer ya pusieron proa al torneo Intermedio. "Fue una lástima, un golpe muy duro porque se nos fue la clasificación. Pero lo importante es la fuerza con que uno se levante. Pasa en el fútbol y en la vida", dijo Matías.

"Lo bueno que tiene este plantel, lo bueno que nos pasa, es que podemos mirarnos a los ojos. La entrega, las ganas y el compromiso están siempre. En ese sentido no nos podemos reprochar nada. Hay un compromiso muy grande entre todos y autocrítica".

El martes, tras la eliminación, el plantel volvió al Franzini donde quedó concentrado. Seguramente conciliar el sueño no fue sencillo para los violetas, pero en la práctica de ayer, que se llevó a cabo por la mañana, los jugadores estuvieron conversando entre ellos. "Fue culpa mía". "Le erré yo". "Estuve mal yo", fueron algunas de las frases más escuchadas. La autocrítica fue grande, pero sobre todas las cosas se rescató el compromiso y la actitud.

"No tenemos que olvidarnos que somos los campeones y ahora el Intermedio es una obsesión para nosotros", reconoció Cabrera. "Pero también sabemos que hay cosas que corregir, cosas puntuales a nivel futbolístico; en las pelotas quietas, por ejemplo, para que no nos vuelva a pasar lo mismo", admitió.

"Ya estamos pensando en Rampla Juniors, que va a ser un partido raro porque va a ser sin gente en el Olímpico, pero tenemos que conseguir los tres puntos a como dé lugar".

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