ENTREVISTA

Martín Palermo: "Hubo un acercamiento con Peñarol; me interesaba"

El "Titan" de goleador a técnico: “Es imposible ganar sin una forma, sin una manera”, expresó quien espera para asumir un nuevo reto.

Martín Palermo en su visita a Uruguay. Foto: Darwin Borrelli.
Foto: Darwin Borrelli.

Con el objetivo de ver a su amigo Cristian “Pochi” Chávez, Martín Palermo pasó un par de días por Uruguay y se sacó las ganas de ver fútbol. El exfutbolista y actual entrenador, se hizo presente en el Campeón del Siglo y observó el partido entre Peñarol y Jorge Wilstermann, pero horas antes brindó una entrevista a Ovación donde habló de su carrera y también de su actualidad, donde atraviesa un momento en el que está libre, pero sin demasiada prisa por tener equipo nuevo. El “Titán” habló sobre sus experiencias durante su carrera, los detalles anecdóticos de la misma y también qué tan cerca estuvo de ser entrenador de Peñarol hace más de un año.

-¿Desde cuándo la afinidad con el “Pochi” Chávez?

-Es muy larga esa afinidad, porque fuimos compañeros en Boca y concentrábamos juntos. Fue un chico que desde los inicios que tuvo, de subir al plantel profesional, estuve muy cercano a él y aconsejándolo porque uno con un poco más de experiencia busca ayudarlos y encaminarlos en esta carrera y más en un mundo como Boca y en él que a veces necesita esa ayuda y esa contención que de mi parte siempre la tuvo. El que me haya tenido como un referente o hasta decirme ‘vos sos mi papá del fútbol’ son detalles que me llevaron a que hoy mantenga esa amistad.

-¿Cómo vivís el presente de estar sin club?

-A veces cuando ves que empiezan todas las competencias, las ligas y uno se ve fuera de la actividad se extraña. Aunque viene bien un tiempo de descanso. Estuve tres años y medio entre lo que fue Chile, en la Unión Española, y México, en Pachuca, fuera de mi país y desde diciembre que estoy en Argentina me ha venido bien para descansar, reencontrarme con los afectos que uno extraña, la familia, los amigos y los asados, pero cuando se ve que comienza todo y uno no está, empieza a picar el “bichito” de estar en el ruedo pero hay que ser paciente. Lo que pueda llegar a surgir evaluarlo y si es de mi agrado volver a la actividad; tampoco voy a agarrar cualquier cosa por decir que tengo club.

-¿Estás abierto a alguna oferta que pueda llegar desde Europa o más cerca de la familia?

-Estoy abierto a todo. El poder llegar a Europa es el deseo a futuro y la verdad que sería una experiencia muy linda. Quiero escuchar qué posibilidades hay y qué equipos aparecen, no es que me desespera y que cualquier cosa que aparezca voy a agarrar, veremos las condiciones. Lo que me propongan tiene que tener un incentivo de que sea un equipo protagonista, pelear en lo local y que pueda jugar torneos internacionales.

Martín Palermo en su visita a Uruguay. Foto: Darwin Borrelli.
Martín Palermo en su visita a Uruguay. Foto: Darwin Borrelli.

-¿Te gustaría dirigir algún día en Uruguay?

-Sí, es un fútbol competitivo y exigente. Creo que a lo que es el nivel de Peñarol y Nacional ya por historia a nivel internacional uno lo tiene visto, pero uno puede ver que se ha emparejado mucho con otros equipos que hoy por hoy llegan a las copas internacionales. Lo fue en su momento Defensor Sporting, también Danubio, e incluso Cerro que lo enfrenté con Unión Española y eso hace que el fútbol se haya emparejado. Sucede acá y en otros lados con equipos que tal vez no tienen el mismo peso o historia pero que pueden estar en Copa Libertadores o Sudamericana y también complicar en lo local.

-¿Fue solo un simple rumor tu llegada a Peñarol o se contactaron contigo desde el club?

-Hubo contactos. Yo estuve hablando con Jorge (Barrera) y hubo un acercamiento, pero en esta cuestión de que yo estaba trabajando y tenían que decidir un técnico fue cuando decidieron por Diego López. Pero es verdad que el contacto existió en su momento y obvio que interesaba porque al ser un grande como Peñarol eso genera abrir puertas. Obvio que a uno le tiene que ir bien porque de nada le sirve venir a un grande y que las cosas salgan mal, pero era una linda posibilidad. Veremos a futuro algún día tal vez sea posible. Hoy está Diego (Forlán) que está haciendo sus comienzos y que es un referente para Peñarol.

-¿Sos de mirar mucho fútbol ahora que tenés un poco más de tiempo?

-Soy hasta reacio de ir a estadios a ver partidos porque pareciera que está el mal pensar de que estoy esperando que a los entrenadores les vaya mal para quedarme con ese lugar. Me costó ir a la cancha de Boca y casi no voy. La cancha nueva de Estudiantes no la conozco y justo hoy el momento de Estudiantes pesa porque está sin entrenador y por eso cuesta un poco más. Desde que volví de México es la primera vez que voy a una cancha (por su visita al Campeón del Siglo para el duelo entre Peñarol y Jorge Wilstermann por Copa Libertadores) y veo todo por televisión, pero tampoco me puedo alejar de eso porque para un entrenador e incluso para ver fútbol en general es más lindo hacerlo en presencia.

Martín Palermo en su visita a Uruguay. Foto: Darwin Borrelli.
Martín Palermo en su visita a Uruguay. Foto: Darwin Borrelli.

-¿Algún técnico te marcó en tu carrera como jugador y lo intentas imitar hoy en tu nueva profesión?

-De todos los técnicos uno va sacando cosas. Quizás parecerse o imitar es difícil desde Carlos Bianchi, “Coco” Basile, Diego Maradona o Marcelo Bielsa, pero después uno tiene que tener una identidad propia por como uno es con los jugadores y cómo pararse ante un plantel y convencerlos con esa idea de que es tu propuesta de juego y de ser ambicioso y de lograr cosas importantes con ella.

-¿El fútbol es siempre ganar o importa el cómo?

-Creo que el cómo te lleva a pensar en el ganar. No es solo que con pensar en ganar lo vas a conseguir, es imposible sin una forma o sin una manera. El tema es que la manera se acerque a la propuesta de un buen juego, de que uno pueda llegar a lograr esa consistencia dentro del equipo para que después se logre y se llegue a ganar partidos y torneos.

La definición de Martín Palermo en un histórico gol luego de regresar de una lesión de ligamentos cruzados.
La definición de Martín Palermo en un histórico gol luego de regresar de una lesión de ligamentos cruzados.

-¿Qué jugador uruguayo te gusta mirar?

Luis Suárez y Edinson Cavani por el puesto, porque uno siempre mira esas características que uno tenía y además porque son muy representativos por lo que han hecho en Europa y lo que hicieron con la selección uruguaya. Después está el "Loco" Abreu de haberlo enfrentado. Es un goleador, un jugador que todavía está vigente que es entrenador y jugador. Tuve la posibilidad de cruzarlo en Chile mientras él jugaba intercambiamos charlas y son jugadores emblemáticos del país por lo que hicieron. Después tuve muchos compañeros a lo largo de mi carrera, compartí planteles con Alejandro Lembo, Washington Tais, Alejandro Larrea, Nelson Cabrera y me dirigió Luis Garisto. Además la productora del "Chino" Recoba e Iván Alonso fue la quiso la película "Titán" sobre mi carrera.

-Fuiste un afortunado de haber jugado con Diego Maradona y con Lionel Messi y a su vez tenerlos a los dos juntos en Sudáfrica 2010: ¿cómo lo viviste?

-Es una experiencia de vida muy linda en lo que me tocó con Diego (Maradona) como jugador en el 1997 en su última etapa y después la experiencia en el Mundial de Sudáfrica de 2010 con Messi en el mismo plantel. Verlos hacer cosas que solo ellos dos pueden hacer y además tener como entrenador a Diego y en ese Mundial fue especial. Estar en la selección a mis 36 años y después de tantos tiempo, porque no había vuelto después de la Copa América de Paraguay 1999, y vivir eso fue muy lindo. El gol a Perú (que le dio la clasificación a Argentina al Mundial de Sudáfrica) y el gol a Grecia (el primero que marcó en un Mundial, a los 36 años) fueron muy importantes para dar ese cierre final a mi carrera.

-¿Era el broche que le faltaba a una carrera casi de ensueño?

-Eso se terminó complementando a todo lo que había logrado con un club tan importante como Boca, pero quedaba quizás eso que era para el cierre de “mi película”. Siempre está esa anécdota de que mi vida como jugador fue de película, en relación a eso fue lo bueno y lo esperado.

-Más allá de ese logro, conseguiste muchos premios a lo largo de tu carrera y uno de ellos fue el de la encuesta América le responde a El País: ¿dónde lo guardás?

-Lo tengo en un pequeño museo, donde están muchísimas camisetas que intercambié a lo largo de mi carrera y los trofeos que me han entregado. Ese año (1998) fue muy importante por haber sido reconocido como el mejor jugador de Sudamérica y es muy meritorio en cuestión de lo que uno hizo, acompañado de una época tan gloriosa de Boca donde se consiguieron tantos títulos y en mi caso también porque fui goleador de ese año haciendo 20 goles en torneos cortos y eso también acompañó para ser elegido en esa ocasión.

Carlos Bianchi como mejor entrenador y Martín Palermo como mejor jugador de América en 1998. Foto: Archivo El País.
Carlos Bianchi como mejor entrenador y Martín Palermo como mejor jugador de América en 1998. Foto: Archivo El País.

-¿Considerás que tu carrera es particular?

-Siempre cuando me preguntan, mi respuesta me lleva a buscar un parecido a otros jugadores que hayan vivido situaciones similares y no las encuentro. Algunas situaciones llevaron a que mi carrera fuera particular, pero tampoco sucedió durante todo el período de mi carrera. No creo que haya otra carrera que uno pueda elegir que me diera lo que me dio el fútbol y que me permitiera vivir lo que uno vivió. Hay situaciones como las lesiones y otras circunstancias que son cimbronazos que uno siente, pero que a veces a uno lo pueden reconfortar y sacar adelante y a veces los echa para atrás.

-¿Podés elegir un momento puntual como el más destacado dentro de tu carrera?

-Cada etapa la fui viviendo con buenas cosas. Tampoco los 20 años de carrera fueron exitosos porque ni todos los años era campeón, ni todos los años salía goleador. Desde que debuté a los 18 años en Estudiantes de La Plata no todo fue lindo, tuve que ir pasando por cosas que me llevaron a ser aun más fuerte e ir en busca de sueños que a veces son inalcanzables, pero que todo jugador se proyecta. A veces son los elegidos los que pueden pasar por esos momentos y yo me siento privilegiado de haber vivido todo eso. Marcar o tener algo muy definido como mi momento es difícil.

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