NACIONAL

Martín Ligüera: un DT que pinta bien

"No tengo ningún apuro y mi cuerpo técnico lo entiende, los pasos los quiero dar seguros, y estoy en un lugar donde quiero estar", aseguró el entrenador de la Tercera División de Nacional. 

Martín Ligüera. FOTO: Leo Mainé.
Martín Ligüera. FOTO: Leo Mainé.

Martín Ligüera se retiró en 2017 y en un abrir y cerrar de ojos se convirtió en el entrenador de la Tercera División de Nacional, precisamente en diciembre de ese año. Hasta hoy, junto a su hermano Diego como ayudante, sigue siendo el DT de la reserva.

Por la pandemia, como todos, no puede entrenar pero se las ingenia para mantener la llama del grupo encendida: “Es lo más difícil, pero lo peor es la incertidumbre de no tener una fecha clara para apuntar. Nosotros buscamos que no se pierda el contacto con ellos; tienen un plan de entrenamiento, pero dos veces a la semana nos vemos. Las últimas dos semanas les agregamos una vez más para mostrar cosas que pretendemos, porque tenemos un plantel en un 85 o 90% que es nuevo”.

Sobre su primera experiencia, el floridense contó que “el primer año fue de una evaluación constante, de conocimiento del cuerpo técnico. Haber jugado 20 años al fútbol te da una ventaja a la hora de manejo, pero me faltaban muchas cosas que en el segundo año ya lo manejaba mucho mejor. Hoy me siento más seguro en la toma de decisiones y en lo que pretendo. Sigo tratando de mejorar. Este año lo tomo para consolidarme”, explicó Ligüera, quien se excusó en caso de escuchar algún ruido de sus hijos. El DT agregó que “no tengo ningún apuro y mi cuerpo técnico lo entiende, los pasos los quiero dar seguros, y estoy en un lugar donde quiero estar. Tengo una tranquilidad tremenda por la forma que me tratan, las condiciones de trabajar que tengo, el respaldo que siento, tanto en el momento que no me fue bien como cuando me fue espectacular, porque el año pasado ganamos todo. Cuando una persona se siente respaldada cuando la cosa no va bien, y después te salen las cosas... Quiero seguir devolviéndole al club todo lo que me dio”.

Martín Ligüera en Los Céspedes junto a sus jugadores. FOTO: Leo Mainé.
Martín Ligüera en Los Céspedes junto a sus jugadores. FOTO: Leo Mainé.

Ligüera tiene claro cuál es el objetivo de la Tercera de Nacional. “La función nuestra es una vez que termine el año colocar la mayor cantidad de jugadores en condición física y futbolística lo más cercano a Primera. Pulimos la formación que tuvieron. Hay doble horario, vamos al interior, nos quedamos a comer, dormimos siesta, usamos las instalaciones, para que los muchachos una vez que asciendan no sientan ese cambio. Obvio que yo quiero ganar y los jugadores también”, analizó.

Además de ganar el título de Tercera en 2019, Ligüera logró con creces el objetivo institucional. De su plantel subieron a Primera siete jugadores: Martín Satriano (luego vendido a Inter), Renzo Orihuela (vendido a Manchester City), Alfonso Trezza, Emiliano Martínez, Lautaro Pertusatti, Cristian Duma y Andrés Romero, luego cedido a Sud América. Axel Pérez, Santiago Cartagena y Joaquín Sosa venían de Cuarta, mientras que May, Merlo (ambos en Cerro Largo) , Emiliano Sosa, Maezo (los dos en Cerro) y Agustín Alfaro (Fénix) fueron a luchar su lugar en Primera en otras instituciones. “Es una alegría tremenda, que hoy estén a la altura de Primera. Nacional está haciendo bien las cosas”, comentó.

En algún momento se rumoreó con el nombre de Ligüera para ser el técnico de Nacional, tanto cuando asumió Álvaro Gutiérrez como cuando lo hizo Gustavo Munúa.

“Yo me guío mucho por las sensaciones, cómo me voy sintiendo. Conmigo nadie habló nada. Eso salió, no sé si es verdad, estamos hablando de un supuesto. A mí hoy en día no me cambia nada, estoy enfocado en lo nuestro como cuerpo técnico. En su momento se verá... Lo que te puedo decir es que si me siento preparado va a ser un sí, pero si no me siento preparado, va a ser un no, siempre voy a poner el club por delante de lo que pienso. Si no me siento capacitado será un no”, señaló.

Martín tiene como ayudante técnico a su hermano Diego. FOTO: Leo Mainé.
Martín tiene como ayudante técnico a su hermano Diego. FOTO: Leo Mainé.

A la hora de inclinarse por el nombre de un técnico que le guste no nombra a ninguno, pero sí hace referencia al estilo que le complace: “Me gustan los equipos agresivos, que si bien tienen circulación de balón, si tienen posibilidades de hacer transiciones rápidas, me encanta. Me gusta mucho confiar en la lectura del jugador, ta, no me gusta esquematizarlo ‘si la robamos acá vamos a darle fondo siempre para...’; no, no, no, si vos tenés la posibilidad de profundizar, hacelo, después la recuperaremos. Me gusta que el futbolista, si tiene la oportunidad de arriesgar, que arriesgue. No me gusta sumar toques porque sí, ¿entendés?. Me gustan los jugadores potentes, rápidos y jugar con extremos”.

Ligüera está madurando su versión como DT, pero sus ideas las tiene muy claras desde ya.

El retiro
Martín Ligüera

“Nunca dudé en retirarme cuando lo hice. Lo tenía totalmente asumido. Era el momento de hacerlo”, contó Martín Ligüera, quien dejó el fútbol en diciembre de 2017 y a los días tomó la conducción técnica de la Tercera División junto a su hermano Diego (que también jugó al fútbol), el preparador físico Ignacio Barboza y el muy buen entrenador de arqueros Leonel Pintos, también exfutbolista. El floridense debutó con 16 años en Nacional y tuvo cuatro pasajes por el club. Logró cuatro campeonatos uruguayos y obtuvo el Intermedio de 2017 con Lasarte como DT.

“Me siento muy reflejado en lo que era como jugador en el manejo de grupo. Me gusta a la hora de entrenar que sea con seriedad y hacerlo al mango. Me considero un entrenador exigente a la hora de practicar, con las pautas que marco, no me gusta que se me salgan de las cuatro o cinco cosas que marco en el año, después hay tiempo para lo que sea. Me deja conforme que dejen todo en la cancha”, contó.

opinión

¿Defensivo?

"¿Qué es ser defensivo? Los números después te matan, como con Álvaro Gutiérrez. Dicen defensivo y después los equipos hacían goles, no entiendo. Con Rosario (Martínez) también decían que era defensivo, pero después te llegaba con cinco tipos al área, y yo lo viví porque me tocó jugar en el Fénix de Rosario. El tema es que hay que correr. A Alvarito no lo tuve, pero yo veo sus números y son contundentes. También tuve a Juan Ramón (Carrasco), con los dos me fue bien; son distintas maneras de cómo llegar al resultado”, analizó Ligüera con muchísima claridad.

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