INFORME

Mano dura

El arco de Europa cuesta un triunfo.A diferencia de otros uruguayos, los goleros que hay son pocos; y no es de ahora.

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COLLAGE ARQUEROS

En todos los puestos y las funciones de la estructura de un equipo hay muchos futbolistas uruguayos que están jugando en clubes de primer y cierto nivel en Europa.

Entre los zagueros están, por ejemplo: Diego Godín y José María Giménez en Atlético de Madrid; Martín Cáceres en Juventus; Miguel Britos en Napoli; Emiliano Velázquez en Getafe; y Guillermo Rodríguez y Alejandro González en Hellas Verona.

En el mapa de los laterales es posible encontrar, por ejemplo, a Maximiliano Pereira en Benfica; Gastón Silva en Torino; Damián Suárez en Elche, Guillermo Varela en Real Madrid Castilla; y Adrián Gunino en Córdoba.

En la geografía de los volantes, a su vez, se verifica la presencia de Álvaro González en Torino; Walter Gargano en Napoli; Matías Vecino en Empoli; y Diego Pérez y Diego Laxalt en Bologna.

En el territorio de los atacantes, por último, "rompe los ojos" la vigencia más o menos brillante, según los casos, de Luis Suárez en Barcelona, Edinson Cavani en Paris Saint Germain, Abel Hernández y Gastón Ramírez en Hull, Diego Rolan en Burdeos, Cristian Rodríguez en Parma, Nicolás "Diente" López en Hellas Verona, y Tabaré Viudez en el Kasimpasa turco.

La vastedad de los nombres, sin embargo, se "quiebra" en un puesto: el de arquero, donde hay sólo uno, al menos con una presencia que va camino, incluso, de ser histórica, porque Fernando Muslera totaliza ya seis años y 18.608 minutos jugando en 208 partidos, repartidos en dos equipos como Lazio de Italia y Galatasaray de Turquía que —con matices, lógico; el primero pertenece a una de las "grandes ligas", el otro a una de segundo orden— se pueden incluir, a grandes rasgos, dentro de lo que es el primer nivel del fútbol de Europa.

El contraste no es casual; pues rigió siempre. Después del Mundial de 1950, los italianos se llevaron a Edgardo Alcides Ghiggia en 1952, y a Juan Alberto Schiaffino en 1955; pero a Roque Máspoli nunca, por el mismo motivo que tras el "boom" celeste de 1924, franceses, italianos y españoles no se llevaron a Mazzali, sino a José Leandro Andrade, Pedro "Perucho" Petrone y "El mago" Héctor Scarone.

La prueba está, comparados con los jugadores de campo, han sido pocos los arqueros uruguayos que a lo largo de la historia emigraron al fútbol de Europa, y muchísmos menos aún los que tuvieron la vigencia y continuidad a nivel de "las grandes ligas" (Italia, España, Alemania, Inglaterra, Francia) que antes tuvo Gustavo Munúa y tiene Fernando Muslera ahora.

Eduardo Belza, actual gerente deportivo de la AUF y ex arquero que en los 80 jugó diez temporadas en clubes españoles, tiene una explicación práctica sobre lo que respecto a los uruguayos que actuaron y lo hacen en su puesto surge como una tendencia poco menos que discriminatoria en el fútbol de Europa: "Lo que más se busca y se paga son los goles; uno que tuvo la oportunidad de jugar unos cuantos años allá, lo percibe... buenos arqueros hay en todos los equipos no sólo de Europa, sino del mundo. Cuando yo jugaba, ví muchos; pero lo otro, no... el que la mete adentro, ese es al que buscan".

Es la realidad; que, en definitiva, pone más de relieve aún lo hecho por Munúa y lo que hace Muslera, a despecho de otro aspecto que no tiene un fundamento lógico: los europeos han llevado arqueros brasileños como Taffarel, Dida y Julio César, por citar algunos; y argentinos importaron "trojas": Abbondanzieri, Juan Pablo Carrizo, Lux, Bonano, Saja, Burgos, Bossio, Sergio Romero, Caballero, Andújar...y siguen firmas, por montones.

En suma, cuando Europa mira hacia América, atraen los goleadores; y los habilidosos, salvo que sea un argentino o un brasileño, algo que con los uruguayos no ocurre; su mano de obra no parece "calificada" en el viejo continente, aunque desde 1924 hasta hoy, un grupo de ellos (ver aparte) demostró la calidad de un sello que Muslera continúa.

Es que no más de doce nombres en 90 años, incluyendo casos como el de Gerardo Rabajda, que jugó una temporada en Sevilla, e historias hoy increíbles como la de Julio Bardanca, el padre de Mario, que en los 60 fue a Zaragoza y se vino pues su empleo en un banco le aseguraba más su futuro, son pocos.

Últimamente, han ido Mauro Goicoechea a Italia y Portugal, y Sergio Rochet a Holanda; y están dando pasos en dirección contraria a la tradición, mientras que Salvador Ichazo llegó hace poco a Torino y aún no ha tenido minutos. Así que, por vigencia y/o los clubes donde jugaron, Gustavo Fernández, Alvaro Núñez, Munúa y Muslera, son mucho más que excepciones: cuatro conquistadores.

Julio Bardanca

Jugó en Danubio en los 50, en los 60 pasó a Zaragoza y se quedó un año; pudo seguir, pero volvió: trabajaba en el banco La Caja Obrera y priorizó un empleo de muy buen sueldo y más seguro.

Ladislao Mazurkiewicz

Jugó desde 1971 en Atlético Mineiro de Brasil, y en 1974 pasó al Granada de España, donde actuó cuatro temporadas, hasta 1978; salvo Peñarol, fue el club en el que más estuvo.

Gustavo Fernández

Se formó en Rentistas, que lo transfirió a Sevilla en 1973; jugó durante nueve temporadas en el club español, desde donde vino a Peñarol en 1982, para suplir a Alvez, que se lesionó, en 1982.

Eduardo Belza

Surgió en formativas de Peñarol y desde 1980 a 1984 jugó en Atlético de Madrid y Atlético Madrileño (filial); y entre 1986 y 1992 militó en Rayo Vallecano, Mallorca, Tenerife y Las Palmas.

Álvaro Núñez

Riverense, actuó en Fénix, Cerro y Rentistas, desde donde pasó a Numancia de España en 1999; jugó en Primera y Segunda División hasta 2008; y en Guadalajara, en Segunda “B”, hasta 2011.

Gustavo Munúa

Se formó en Nacional, que en 2003 lo transfirió a Deportivo La Coruña, donde jugó hasta 2009; en 2009/10 actuó en Málaga; en 2010/13 en Levante; y en 2013 en Fiorentina de Italia.

Sebastián Viera

De Nacional pasó a Villarreal, donde jugó entre 2005 y 2009, y aún hoy es el arquero con más minutos sin goles en contra en la historia del club: 392; en 2010 jugó en Larisa de Grecia.

Fernando Muslera

Se formó en Wanderers, donde jugó en Primera División de 2004 a 2007; luego Nacional en 2007/2008; Lazio de Italia de 2008 a 2011; y Galatasaray de Turquía, desde 2012 hasta ahora.

Mauro Goicoechea

De Danubio pasó a Roma, y en 2012/13 jugó 1.258’ en 15 partidos; en 2013/14, 1.350’ en 15 partidos con Otelul de Rumania; y en 2014/15, 1.890’ en 21 con Arouca de Portugal.

Sergio Rochet

De formativas de Danubio pasó a AZ Alkmaar de Holanda en 2014; fue titular al principio de la temporada 2014/2015 y actualmente es suplente del costarricense Alvarado, sumando 810’ en el transcurso de 9 partidos.

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