INGLATERRA

Manchester United, un gigante en caída libre

Hace años que no gana la Premier ni la Champions League. Y también caen sus ingresos, que son el primer objetivo de sus dueños.

Manchester United. Foto: EFE.
Manchester United. Foto: EFE.

En septiembre pasado, Manchester United anunció ingresos récord por 725 millones de euros, pero al mismo tiempo y sin tanto énfasis, sus directivos admitieron que cuando se cierre el presente ejercicio en junio de 2020, esta cifra caerá hasta un 10%. Será el primer declive en más de una década, un reflejo claro de lo que pasa en la cancha desde hace tiempo: el equipo ha dejado de competir por los grandes trofeos en Inglaterra y Europa.

Hace un año, el vicepresidente ejecutivo del club Ed Woodward -un experto en banca de inversión- se ufanó ante analistas financieros de que los resultados deportivos no tenían “impacto significativo” en la parte comercial del negocio.

Sin embargo, los Diablos Rojos tuvieron ahora otro mal arranque de temporada, el peor en los últimos 30 años, aunque en las últimas semanas lograron una cierta recuperación. El título de la Premier League es una quimera y la clasificación a la Champions League está en serio riesgo nuevamente.

Sin el mayor trofeo local y sin la visibilidad que da la principal competencia europea, los números del United seguirán estropeándose indefectiblemente.

Señales.

Hay señales de alerta importantes. El principal sponsor del United es Chevrolet, que pagó 500 millones de euros por colocar su nombre en la camiseta durante siete años, pero ya adelantó que cuando finalice el acuerdo en 2022 no lo renovará. Adidas, que le abona 860 millones por 10 años de contrato por vestir al equipo, podría ejercer una cláusula de penalización: es decir, dejaría de pagarle unos 20 millones anuales si queda afuera de la Champions más de una vez.

Desde que Alex Ferguson dejó el club en 2013, Manchester United obtuvo solo cuatro títulos, contra 38 ganados durante la gestión del entrenador escocés. Fueron la Supercopa de Inglaterra de 2013, la FA Cup de 2016, la Copa de la Liga 2017 y la Europa League de 2017, escaso consuelo para un club que gastó en ese período más de mil millones de euros en nuevos jugadores.

Por supuesto, los principales oponentes en Inglaterra y Europa gastaron cifras similares, pero lo hicieron con más criterio. Desde que se fue Ferguson pasaron cinco técnicos (David Moyes, Ryan Giggs, Louis Van Gaal, José Mourinho y Ole Gunnar Solskjaer), cada uno con su estilo y sus ideas. Tampoco tuvo suerte con las compras. Futbolistas de indudable valía como el argentino Angel Di Maria, el belga Romelu Lukaku y el chileno Alexis Sánchez costaron fortunas y no rindieron.

A diferencia de Liverpool o Manchester City, los nuevos dueños del fútbol inglés, a partir de 2013 el United no tuvo un plan deportivo estable.

Frankenstein. “United ha contratado y despedido a muchos técnicos después de Ferguson, todos con estilos y filosofías diferentes, y como han respaldado a cada uno con cantidades bastante generosas de dinero, terminaron con el equivalente futbolístico del monstruo de Frankenstein. Algo que desde lejos parece un equipo, pero en una inspección más cercana resulta ser una colección de piezas mal ajustadas atornilladas juntas”, comentó Gary Neville, exjugador del club, al diario The Guardian.

Las críticas por la conducción apuntan al noruego Solskjaer, considerado un técnico con poca experiencia para manejar una potencia en crisis. En la temporada pasada, el rendimiento era muy pobre y resultaba un secreto a voces que varios jugadores de peso estaban enfrentados con el entonces entrenador Mourinho.

Solskjaer, uno de los integrantes del equipo que conquistó la Champions de 1999 en memorable final ante Bayern Munich, pareció liderar una recuperación asombrosa, en especial con el espectacular triunfo sobre el PSG en París por la Champions, pero luego el United cayó en la misma mediocridad de los tiempos del portugués.

También se señala la falta de un director deportivo: el United es uno de los tres equipos de la Premier que no cuenta con ese cargo. Se especula con la incorporación de hasta seis nuevas figuras para todas las líneas del conjunto cuando se abra el mercado de pases del invierno europeo, pero los hinchas temen que muchos cracks no quieran firmar por un equipo que no dispute la Champions.

“Es el momento más duro desde que llegué”, afirmó el arquero español David De Gea, incorporado en 2011.

un caballo... Otros observadores le echan la culpa a… un caballo. Hace 15 años, Ferguson se distanció de los accionistas mayoritarios del club, John Magnier y JP McManus por la propiedad de Rock of Gibraltar, un caballo de carreras. Entonces, estos decidieron aceptar la oferta del magnate estadounidense Malcolm Glazer, que hacía tiempo quería quedarse con el United. En su país era propietario de los Tampa Bay Buccaneers de fútbol americano, entre otros muchos negocios.

Para concretar la operación, Glazer se endeudó y puso como aval al propio club, lo que amenazó la estabilidad económica de una institución que hasta entonces estaba libre de deudas. Se estima que por ello se fueron mil millones de libras en intereses, comisiones y multas por refinanciamiento. Según el club, la deuda ahora está en 203 millones de libras, la más baja en 14 años.

Para colmo, el empresario jamás pisó el estadio Old Trafford, ganándose la antipatía de los hinchas. Todo indicaba que había adquirido al Manchester United simplemente como inversión, sin involucrarse emocionalmente con sus colores, algo que los aficionados no perdonan. Muchos de ellos decidieron fundar el Football Club United of Manchester, que juega en categorías amateurs de Inglaterra.

Malcolm Glazer murió en 2014 y el control del club pasó a sus seis hijos, que sí concurren a los partidos. Los dos mayores, Joel y Avram, son los responsables de administrarlo. El club fue registrado en el paraíso fiscal de las islas Caimán, bien lejos de Old Trafford.

The Guardian compara la situación del United con la del Liverpool, también propiedad de inversores estadounidenses (John Henry, Tom Werner y Mike Gordon). Pero mientras los dueños de los actuales campeones de Europa no han sacado una libra del club, los seis hermanos Glazer cobran altos salarios por sus cargos en el Manchester y retiran dividendos todos los años.

En 2014, Van Gaal se había quejado que las actividades comerciales excesivas del Manchester United podrían obstaculizar el éxito del equipo. En 2018 se dijo que el vicepresidente Woodward había vetado algunos nombres de figuras que Mourinho quería incorporar a su plantel.

Hace tiempo que circula en Inglaterra el rumor de que los Glazer venderán el club al príncipe de Arabia Saudita, Mohammed Bin Salman, por una suma estratosférica. Se habla de 4.500 millones de euros, más del triple de lo que Malcolm Glazer pagó por él. Pero la imagen internacional del príncipe está seriamente manchada desde el asesinato del periodista Jamal Khashoggi, crítico con el régimen saudita, lo cual hace dudar a los Glazer. Mientras tanto, el fútbol sigue, sin el Manchester United entre sus principales protagonistas.

LO ÚLTIMO

Mediocres resultados en 2018-2019

Manchester United quedó sexto en la Premier League 2018-2019, con lo cual quedó fuera de la Champions League y solo se clasificó para la Europa League. Tampoco se destacó en las otras competencias inglesas: fue eliminado en cuartos de final de la FA Cup y en la tercera ronda de la Carabao Cup. Además, alcanzó los cuartos de final de la Champions League, donde fue eliminado por Barcelona, que le ganó de ida y de vuelta.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)