COPA LIBERTADORES

Macri-D'Onofrio: la inesperada alianza que busca torcerle el brazo a la Conmebol

El presidente argentino quiere que la final se juegue en el Monumental.

Mauricio Macri, presidente argentino. Foto: AFP.
Mauricio Macri, presidente argentino. Foto: AFP.

El presidente Mauricio Macri volvió a meterse de lleno en la crisis del superclásico por la final de la Copa Libertadores. Tras la fallida propuesta de que los dos partidos se jugaran con visitantes, quiere ahora que River y Boca jueguen en el estadio Monumental, y envió a un emisario de altísima confianza para unir fuerzas con el presidente de River, Rodolfo D'Onofrio.

"El presidente no puede permitir que se instale la idea, a dos días del G-20, de que acá no se puede celebrar un partido de fútbol en condiciones de seguridad", dijo el emisario, de íntima cercanía al presidente, en diálogo con La Nación. La cumbre de las 20 principales economías del planeta se celebra este viernes y sábado en Buenos Aires.

El emisario del presidente se reunió con D'Onofrio en un bar poco después de que el titular de River llegara de Asunción, donde se reunió con su homólogo de la Conmebol, Alejandro Domínguez, así como con el titular de Boca, Daniel Angelici.

"Le dije al presidente de River que el presidente de la Nación considera que están dadas las condiciones y que le garantiza toda la seguridad para que se juegue en el país y en River", añadió el emisario.

La postura de Macri implica una novedad dentro de la accidentada saga de desaciertos que jalona el superclásico. Domínguez anunció que el River-Boca, segundo partido de la final tras el 2-2 en la Bombonera, se jugará fuera de la Argentina en una fecha a decidir entre el 8 y 9 de diciembre. Macri, que tiene una buena amistad con el presidente de la Conmebol, le pidió a D'Onofrio, a través del emisario, que intente hacer cambiar de idea a Domínguez.

"El presidente le pidió a D'Onofrio que intente convencer a Domínguez de que el partido debe jugarse en Argentina", insistió a La Nación el emisario, que no ve contradicción alguna con el hecho de que Macri sea hincha de Boca y amigo de Angelici. "Para nada: el mensaje que se le envió a D'Onofrio fue el del presidente, no el del hincha de Boca".

La inesperada insistencia de Macri coincide con el deseo de D'Onofrio: "River tiene la posición de jugar en River". Boca, en cambio, pide que se descalifique a River por el ataque de hinchas al bus de sus jugadores el sábado y ser declarado campeón de la Libertadores.

D'Onofrio, que esta mañana estuvo en Paraguay para participar de una reunión con Daniel Angelici (Boca) y Alejandro Domínguez (Conmebol), habló sobre el pedido de jugar fuera del país: "La Conmebol tiene la posición de jugar afuera y ellos definen, pero nosotros no tenemos por qué no expresar que se perjudica a las 60.000 personas que fueron. ¿Por qué me van a sacar de mi estadio? ¿Porque falló un operativo de seguridad? Le sacan a 60.000 personas la posibilidad de ver el espectáculo que querían ver. Esta Copa ya está gris y hay que devolverle el brillo".

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)