Defensor Sporting

Un lujo de "Profe"

Alberto Mena es el responsable del físico de los violetas: "el fútbol es un todo, no se puede dividir como si fueran baldosas", dijo el preparador físico de Defensor Sporting

El eterno femenino de una imaginativa pintora
"Con Eduardo trabajamos casi de memoria", dice el profesor Alberto Mena. Foto: Ariel Colmegna

Defensor Sporting jugó 30 minutos con nueve hombres el sábado pasado en el CDS, de donde se fue victorioso. El estado físico de los violetas se nota en cada partido, cuando dan vuelta los resultados y ganan de atrás, cuando corren hasta el último minuto, pero el sábado quedó aún más en evidencia por la inferioridad numérica con que ganaron.

El responsable es el profesor Alberto Mena, quien ya el domingo de mañana le había enviado a Eduardo Acevedo la planificación física de la semana previa a la final que, según dijo el preparador físico, no difiere de las otras. “Tenemos una línea de trabajo de la que no nos apartamos en ningún momento porque estamos convencidos del proceso y de las pautas a seguir. En este momento esas pautas se basan en llegar de la mejor manera a disputar la final del domingo”, explicó el profesor Mena.

“Con Eduardo (Acevedo) trabajamos casi de memoria. Y eso es fundamental porque mi función es preparar a los jugadores para la forma en que Eduardo quiere que juegue su equipo. Y él es un fanático de la intensidad y del ritmo. Eso me obliga a tener una evaluación de cada jugador, pero siempre en función del sistema de juego y de lo que Eduardo les va a pedir. Ya después de mucho tiempo juntos y de saber cómo hace él sus trabajos, es posible afinar todo mucho más”, relató Mena sobre la forma en que se llevan adelante los entrenamientos en el Franzini y en el complejo Arsuaga.

CONFIADO.

Mena aseguró que el sábado en el Campeón Del Siglo nunca perdió la tranquilidad. Ni siquiera en los momentos más complicados. “Nosotros estamos muy confiados porque al equipo lo vemos muy bien desde todo punto de vista. El fútbol es un todo, no se puede dividir como si fueran baldosas. Una baldosa es la técnica, la otra la táctica y la otra psicológica. ¡No! Todo está entrelazado. Y este es un trabajo muy largo, que no es de ahora”, aclaró el “Profe”.

“Llevamos más de un año trabajando en Defensor y hemos podido sacar lo mejor de cada uno de los jugadores en cada área y en la conjunción de las áreas. Es más, nos hemos quedado con los futbolistas que pensábamos que iban a poder cumplir con los requerimientos de Eduardo. Y entonces volvemos a lo mismo, el requerimiento del sistema de juego es la base de todo; el norte hacia donde apuntamos nuestro trabajo. Por todo eso yo estaba seguro que el equipo iba a funcionar bien. Después , ganar o perder son cosas circunstanciales”, aseguró. “Y las expulsiones son errores que a veces condicionan un poco el juego, pero yo estaba convencido que los que quedaban en la cancha iban a hacer un buen partido”, añadió.

SIN SORPRESAS.

Es más, para Mena los primeros minutos de juego en el Campeón del Siglo, en los que Peñarol fue muy superior a los violetas, era algo que ellos esperaban. “Hay planteamientos estratégico que hace Eduardo. Sabíamos que en todos los partidos Peñarol sale en los primeros 20 o 30 minutos a ahogar a su rival. Y cuando sucede eso, lo peor que se puede hacer es ir a confrontar. Sabíamos que iban a venir, pero que después se apagaban porque le ha pasado a Peñarol en todos los partidos. No físicamente, que se entienda, sino en esa euforia de pasarle por arriba al rival. Y entonces se vuelven partidos más de vaivén. Yo estaba convencido que después de pasado ese tiempo íbamos a poder retomar la combatividad y llegar a concretar”, analizó el “Profe”, quien a pesar de su rico y exitoso pasado en el básquetbol es un apasionado del fútbol.



PASIÓN.

“El fútbol es la dinámica de lo impensado, como decía el escritor argentino Dante Panzeri. Nadie sabe antes de los partidos lo que puede suceder y por eso el fútbol es tan maravilloso y atrapante. Siempre me atrapó más el fútbol, por más que jugué al básquetbol. Es más, cuando recién me recibí, en Minas empecé dirigiendo fútbol. Y a los 23 años fui campeón con el cuadro de mi barrio. Siempre me atrapó el fútbol, lo que pasa es que mis condiciones no eran buenas para jugar. Eran un poco mejores las del básquetbol”, contó.

AMIGOS.

Mena y Acevedo se conocieron allá por el año 2005 cuando ambos trabajaban en México. Se conocían solo de vista. “Trabajamos años en México, pero siempre en diferentes equipos. Yo siempre con entrenadores mexicanos. Y un día fuimos a jugar un partido amistoso a Guadalajara contra él. Eduardo estaba en Tecos y yo en Necaxa. Terminado el partido vino a saludarme y nos pusimos a conversar. Además, los dos teníamos orígenes en Defensor. Le comenté que estaba con mi señora y que al otro día iba a recorrer la ciudad. Me preguntó en que hotel estaba y al otro día nos pasó a buscar y pasó con nosotros todo el día recorriendo Guadalajara y las ciudades satélites, donde se encuentran las artesanías más lindas del mundo”, relató Mena sobre cómo arrancó su relación con Acevedo.
“A partir de ahí hicimos una amistad increíble. Seguimos reuniéndonos, tomando café, visitándonos. Siempre hablando de fútbol, pero nunca coincidíamos para trabajar juntos. Hasta que un día, creo que fue en el 2011, estábamos en el Expreso de Pocitos conversando de fútbol como siempre y me dijo que ya no tenía preparador físico y que su próximo trabajo íbamos a hacerlo juntos. Y así fue”.

El primer club en el que Acevedo y Mena trabajaron juntos, conformando el cuerpo técnico junto a Alejandro Acevedo, fue en Argentina, en Banfield. Y de allí continuaron como socios hasta el presente. El único cambio fue la incorporación de Oscar Javier Morales, quien se unió al grupo de trabajo en Cerro hace dos años.

BANCOS.

“Cuando Nández hizo el gol que le anularon, parece que alguno del banco de Peñarol lo gritó hacia el nuestro. Y algunos de los jóvenes jugadores nuestras se levantaron enseguida. Yo hice lo mismo, pero para que ellos volvieran a sentarse”, explicó Mena sobre lo que pasó en el CDS entre los dos bancos. “En eso vino el profe Eijo, a quien conozco, y hablamos sin problemas. Me dijo que quería pedir disculpas porque no había sido para nosotros. Le dije que estaba todo bien. Es más, el domingo recibí una llamada de Marcelo Suárez (ayudante de Ramos) pidiéndome disculpas por si nos habían ofendido. Le dije que eran cosas del fútbol. Los que nos prepotearon fueron los de la seguridad de Peñarol, el problema fue con ellos, que nos amenazaron y nos prepotearon”, agregó el “Profe”.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados