Peñarol

Lucas Hernández, el relojito del bicampeón

El “Zurdo” fue el futbolista que más jugó en estos dos años con vueltas olímpicas para los aurinegros; con perfil bajo, se ganó rápidamente su lugar en el plantel y se metió en el corazón de la gente.

Foto: Gerardo Pérez.
Foto: Gerardo Pérez.

Nadie jugó más que él en este bicampeonato uruguayo. Se perdió muy pocos partidos. “Uno por suspensión y otro por descanso nomás, creo”, revela (y acierta) a Ovación con un tono que demuestra algo de timidez. “La verdad que no lo sabía... No tenía ese dato, pero obvio que está buenísimo. Me dan ganas de querer seguir sumando partidos y minutos con esta camiseta. Es una satisfacción muy grande”, confiesa.

Lucas Hernández recién termina de ver el partido de Tercera División. Junto al resto del plantel decidieron acompañar a los chiquilines en Las Acacias. Lleva dos títulos en dos años con el club, pero prefiere seguir manteniendo el perfil bajo de siempre. Nada lo cambió. Lejos de todo, de los medios y de las redes sociales, pero cerca de lo más importante y disfrutando cada instante de este momento. “Estoy feliz de la vida, pero al mismo tiempo lo vivo muy tranquilo. El domingo lo festejé nomás con mis viejos y mi novia. Después sí con los compañeros lo hicimos en el estadio”, relata.

Llegó hace dos años a la institución y debutó en la misma semana. Con tan solo un par de entrenamientos encima, el DT lo mandó a la cancha. Se calzó la rayada y no se la sacó más. “Te soy sincero: no sé por qué me adapté tan rápido. Es difícil encontrar una respuesta. Cuando estaba en Cerro y ya se decía que podía pasar a Peñarol, me comentaban que no me iba a pesar porque Cerro ya de por sí es un equipo donde jugás con presión. Después, claro, la confianza del entrenador en ese momento y de mis compañeros fueron fundamentales para insertarme bien.

2018. La gran arremetida que tuvo Peñarol en este año hace que el título se disfrute aún más. Aunque asegura que jamás pensó que el Uruguayo se les escapaba, sí reconoce que en algún pasaje del mismo vio la mano complicada. “En líneas generales creo que hicimos las cosas bien, aunque en el camino se nos fueron escapando algunos resultados. Creo que en ese sentido el recambio fue fundamental. Algunos compañeros por ahí no jugaron con tanta continuidad, pero cuando lo hicieron fueron determinantes. El ‘Mota’ (Gargano) cuando volvió de la lesión o ‘Maxi’ (Rodríguez) en esta última parte”, señala y remarca que los referentes siempre están dándoles consejos al resto del plantel.

¿El podio del campeón? “Uhh”, exclama y se toma unos minutos para pensar la respuesta. “¡Qué difícil! Kevin (Dawson) y ‘Tito’ (Formiliano), en ese orden, fueron los mejores. Eso seguro... Está bravo para elegir el tercero. El ‘Cebolla’ fue importantísimo, por los goles y todo lo que nos dio, ‘Maxi’ lo mismo, pero también está bravo dejar afuera a Guzmán (Pereira) que hizo un año terrible”, dice. Sin embargo, prefiere ir a la segura: “Vamos a quedarnos con el ‘Cebolla’, que es el capitán”, responde entre risas.

A la hora de repasar los puntos altos del campeón, el “Zurdo” no se olvida de los jugadores que ya no están, pero que fueron clave en esta nueva consagración: “Por ahí la gente se olvida, pero en este título fueron recontra importantes Cristian Palacios y Ramón Arias. El ‘Chorri’ hizo un montón de goles, nos hizo ganar partidos sobre la hora que después fueron puntos que nos terminaron sirviendo para quedarnos con la Tabla Anual. El ‘Cachila’ se fue y yo lo sentí muchísimo. Ojo que ‘Paco’ (Carlos Rodríguez) entró y lo hizo muy bien, pero nosotros ya traíamos un conocimiento”.

El año pasado terminó festejando contra Defensor, este ante Nacional y aunque las comparaciones entre una campaña y otra presentan muchas similitudes, el desenlace de esta hace que sea inolvidable. “Para mí este título fue soñado, te diría que redondo... De chico soñaba con jugar en Peñarol y lo cumplí, soñaba con ser campeón y lo cumplí, pero faltaba esto. Salir campeón ante al tradicional rival. Además, también por cómo se dio todo en la recta final. El partido contra Progreso, que nos dio el Clausura, fue tremendo. Lo ganamos en la hora y en el Campeón del Siglo, que tiene un gustito doble. Esa foto con el primer título ganado en el estadio va a quedar para siempre. Es un orgullo”.

Y no se conforma: “Ahora la cosa cambió. Ya nos piden el tricampeonato aunque la gente también el otro día terminó cantando por la Copa (Libertadores). Y está bien, porque es la ilusión de todos y porque, en parte, considero que ahí estamos en el debe”.

El “Zurdo” sigue agrandando su currículum con el equipo de sus amores y vive al máximo cada día en el club. “No ando pensando en una venta. En algún momento, si se da, saldré e intentaré aprovecharlo para hacer una diferencia; pero ojalá me pueda quedar un tiempo más”.

Cifras:

- 67 partidos disputó a lo largo de todo este bicampeonato aurinegro. En 2017 jugó 36 partidos y esta temporada estuvo en 31 ocasiones. Nadie jugó más que él.

- 6.027 minutos completó entre estas dos temporadas. Salvo tres veces que entró desde el banco de suplentes, siempre arrancó de titular y nunca fue sustituido.

- 3 goles marcó entre las dos consagraciones aunque lo curioso es que todos los hizo en este 2018 (contra Racing, Torque y Atenas) aprovechando su buena pegada.

Ellos también son parte importante del título:

Lucas recalca siempre el apoyo familiar a la hora de referirse a cada éxito deportivo. Por eso, el último domingo luego de ganarle a Nacional y abrochar el título, prefirió festejarlo en la intimidad con los suyos. Luis y Cristina, sus padres, y Eugenia, su novia y futura esposa, son los pilares que tiene el lateral aurinegro.

Familia de Lucas Hernández
 
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