ENTREVISTA

Lodeiro: "Nacional es mi familia, mi vida y mi lugar en el mundo es el Parque Central"

El capitán del Seattle Sounders hizo referencia a su presente en la MLS, su posible retorno al conjunto tricolor y su ilusión de volver a vestir la camiseta de la selección.

Nicolás Lodeiro en el Estadio Centenario donde marcó más de un golazo. Foto: Francisco Flores.
Nicolás Lodeiro en el Estadio Centenario donde marcó más de un golazo. Foto: Francisco Flores.

Nicolás Lodeiro está triunfando en Estados Unidos, donde se ha convertido en referente del Seattle Sounders. Disfruta la Liga, la tranquilidad de la ciudad, los logros que está consiguiendo, pero nunca deja de pensar en los regresos. Uno de ellos es al amor de su vida, Nacional, al que es fácil que de concluir que terminará retornando por la devoción que demuestra al hablar del Gran Parque Central y del sueño que tiene de entrar a la cancha de la mano de su hijo.

El otro es a la Celeste. El “Nico” acepta que hoy hay una gran cantidad de jugadores para el mediocampo que están en un nivel altísimo, pero no se rinde y se ilusiona con tener la chance de jugar las Eliminatorias, la Copa América y hasta de llegar a Catar 2022.

-¿Qué recordás del Repechaje contra Costa Rica?

-Estaba entrenando con Nacional en el Parque Central y me dan la noticia de que iba a ser convocado, no me lo esperaba porque ese mismo año había jugado el Mundial Sub 20 y no pensaba que me iba a llegar tan rápido. Cuando me dan la noticia fue una emoción tremenda y por suerte después salió todo bien, porque después me tocó jugar los dos partidos de titular, que menos me lo esperaba. Es un lindo recuerdo. Tuve la suerte de cumplir uno de mis sueños que era jugar en la Selección de mi país.

-¿Cómo fue escuchar de Tabárez la confirmación de que ibas a ser titular?

-Tuve la suerte que me encontré con un grupo genial, todos los jugadores de experiencia me arroparon, me protegieron, era el más chico y de la forma que ellos me recibieron fue fantástico. Me ayudó mucho porque me dio confianza y tranquilidad. De verdad que nunca creí que fuese a ser titular, pero cuando el maestro me demostró esa confianza te podrás imaginar lo que era mi cabecita. Fue todo tan rápido, era un momento muy especial para Uruguay, nos jugábamos algo muy importante, era un partido dificilísimo, creo que esa juventud y esa inexperiencia me ayudó porque no me dio tiempo ni para pensar mucho. Fui a la cancha y si salió bien fue por todo el plantel.

-Después de esos dos partidos, ¿sentiste que ya estabas en el Mundial de Sudáfrica?

-Y sí, después de esos dos partidos observé que tenía la puerta abierta y estaba muy cerquita de entrar porque ya al otro año estaba el Mundial. Sabía que si me mantenía jugando y estando en rodaje iba a ser más fácil poder jugar mi primer Mundial.

-Debut y expulsión. De la buena a la mala.

-Increíble (risas), a mí me pasan esas cosas. La primera amarilla fue por tirar la pelota y nunca pensé lo que podía llegar a pasar. Creo que la inexperiencia y la ansiedad me llevó a eso. Hoy me río, porque por suerte después se hizo un buen Mundial, pero fue un golpe durísimo. Si Francia nos ganaba después iba a sentirme con culpa toda mi vida, fue de lo más feo que tocó vivir.

-¿La fractura en pleno Mundial no fue peor que eso?

-No, porque eso son cosas que pasan en el fútbol, además pude terminar el partido con Ghana. Es cierto que después me perdí cosas lindas como la semifinal y el partido por el tercer puesto, pero fue menos duro que la expulsión.

-Tuviste picos altos y bajos en la Selección, pero ya dejaste una marca para la historia: anotaste el gol 400 de Uruguay en la historia de la Copa América. ¿Es especial?

-Ese gol fue muy importante porque volvía a la Selección, fue relindo, después el dato de que quedás en la historia también. Es verdad que tuve altibajos en la Selección, pero tuve la posibilidad de jugar todos los torneos: Juegos Olímpicos, Copas del Mundo, Copa América, Copa Confederaciones y no todos los jugadores lo han conseguido. Yo siempre traté de dar lo mejor y de brindarme pero a veces no se consigue.

-Para el puesto del enganche en la Selección se probaron diversos jugadores con significativo lucimiento en sus clubes, qué ha hecho que en la Celeste no se brillara tanto.

-Es verdad que a la mayoría de los volantes de creación nos costó un poco más, no sé si es un poco por la cultura de Uruguay que siempre fue de defender o replegarse y salir de contra. Quizás cuando estás acostumbrado en tu equipo a moverte más libre después te cuesta un poco hacer otro tipo de juego cuando llegás a la Selección. Obvio que te tenés que adaptar a lo que el combinado te pide, pero no siempre es fácil cambiar el chip. Hoy en día Uruguay tiene un nivel altísimo en el mediocampo y el enganche ya no está casi presente, así que el que juegue en esa posición tiene que ser completo, atacar, defender. En mi momento era otro estilo y me tuve que adaptar, ojo lo hacía con gusto porque quería jugar, como en 2014 que tuve que jugar de doble cinco partidos importantísimo que nos jugábamos la clasificación.

Nicolás Lodeiro en la puerta de uno de los túneles del Estadio Centenario. Foto: Francisco Flores.
Nicolás Lodeiro en la puerta de uno de los túneles del Estadio Centenario. Foto: Francisco Flores.

-Eso no beneficiaba para tu mejor rendimiento.

-Lo que pasa que estás acostumbrado a jugar más cerca del área, cerca de los delanteros, tenés otra soltura para jugar, sabés que si perdés una pelota tenés un respaldo y podés volver a tu posición más tranquilo. Pero los partidos con la Selección son finales, estás jugando por tres millones, es una camiseta con mucho peso y eso influye para que la responsabilidad sea mayor y que uno tenga que hacer otras cosas que en el club no estás acostumbrado.

-Hoy tenés un gran nivel nuevamente, sos figura en Estados Unidos, pero ¿te ves más lejos de la Selección?

-Uno nunca pierde la esperanza y siempre quiere estar, pero la realidad es que los jugadores que están hoy están en un gran nivel, en grandes equipos, están haciendo las cosas muy bien y es más difícil. Yo entreno y juego pensando siempre en la Selección, porque siempre voy a querer volver. Es mi vida y mi sueño, pero tengo que ser realista, entender la situación que atravieso hoy, el nivel que tienen otros jugadores y hay que respetarlos porque se lo merecen. Ahora toca esperar, toca ser hincha a muerte de la Selección, apoyar desde afuera e intentar seguir haciendo las cosas bien. Yo quiero volver, esa es la realidad, pero toca esperar.

-¿Te ves peleando el puesto con alguno?

-Uuuy, hay muchísimos muy buenos, tantos ofensivos como defensivos, la franja está grande. Está llena y muy bien, son jóvenes, tienen mucha dinámica, son modernos. La lista es enorme y además hay alguno que está también en un grandísimo nivel y todavía no fue convocado, así que están como yo esperando. Está complicada de verdad, pero la esperanza nunca la voy a perder. Voy a estar siempre preparado. Como ya lo supe hacer.

-¿Cómo fue eso?

-En la Eliminatoria para el Mundial de 2010 mis amigos de Paysandú vinieron todos para ver Uruguay-Argentina y fueron todos a vivir a mi casa. Todos vinieron al Estadio y yo lo vi con mi padre en mi casa. Me quedé tomando mate y nunca pensé que me iban a llamar para jugar el Repechaje. Yo estoy igual ahora, esperando ese llamado con las mismas ganas, pero ahora está más difícil. Lo entiendo, no estoy ajeno a la realidad.

-Tenés 30 años, falta muy poco para que comiencen las Eliminatorias. ¿Te ilusiona poder llegar a Catar 2022?

-Sí. La gente podrá pensar que estoy loco, pero qué jugador no puede ilusionarse con algo así. Entreno pensando en estar preparado para las Eliminatorias. El objetivo es Catar, es la Copa América, todo lo que venga. Quiero pelear por todo, después si no me llaman acato las decisiones y todo lo que pasa. No estoy en contra de nadie, me dedico al máximo y me pongo todos esos objetivos.

-¿Podés caminar por Seattle?

-Sí, sin problemas. La vida es muy tranquila. El fútbol todavía no es el deporte principal en Estados Unidos, esa es la realidad. Está creciendo, la Liga está más competitiva, en los estadios son fanáticos, pero en la calle, aunque te conocen, guardan un respeto especial. Yo voy a un parque con mi hijo a tomar mate y jugar a la pelota descalzo, como si estuviese en mi casa, te identifican pero no se acercan.

-¿Qué te da la MLS? ¿Qué fuiste a buscar a Estados Unidos? ¿Dinero?

-Fui como un desafío diferente, porque era una Liga que estaba en crecimiento, el club me planteó un proyecto lindo y llenaba todas las cosas que un jugador de fútbol quiere: calidad de vida, una Liga competitiva, tranquilidad para mi familia, muchas cosas hicieron que yo fuese para ahí, y la verdad que hoy te puedo decir que no me equivoqué porque lo estoy disfrutando.

Nicolas Lodeiro en el Estadio Centenario con la Torre de los Homenajes de fondo. Foto: Francisco Flores.
Nicolas Lodeiro en el Estadio Centenario con la Torre de los Homenajes de fondo. Foto: Francisco Flores.

-¿La Liga es más o menos competitiva de lo que esperabas?

-Es una de las preguntas que mis familiares y amigos me hacían, porque en el primer momento que me fui no era fácil dejar Boca para ir a Estados Unidos. No te puedo mentir, todos me preguntaban: ‘¿Te vas a ir a Estados Unidos?’ Y sí, yo estaba convencido. Hablé con Guillermo (Barros Schelotto) y le pregunté y me dijo: ‘Mirá Nico que mucha gente piensa que los jugadores van a retirarse ahí, que va a ser más fácil, pero no vayas con esa mentalidad porque es una Liga muy física. Vas a tener que correr más’. Yo no me dejé estar nunca, porque como te dije mi objetivo primordial es estar siempre bien para la Selección, nunca dejo de mirar así, no importa el lugar en el que me encuentre, siempre voy a tratar de alcanzar el máximo nivel para volver a la Celeste.

-¿Te encontraste con una Liga muy física?

-Sí. Pero hoy la imagen de la MLS está cambiando, por algo se están llevando valores jóvenes y jugadores que ya han salido campeones de la Libertadores o que podrían estar en Europa. La verdad estoy muy contento en Estados Unidos.

-Siempre tuviste un perfil bajo, pero ahora sos un referente del Seattle Sounders.

-Me deja contento porque significa que estoy haciendo las cosas bien y me motiva para seguir construyendo la carrera.

-Pero ahora hacés hasta las arengas.

-Sí, con mi inglés canario trato de decir cosas. Le pongo ganas, pero a mi estilo, trato de incentivarlos.

-Pero, esperá, en el túnel, antes de salir a la cancha: ¿sale un vamo’ arriba o hay que meter?

-Sí (risas), las palabras correctas las digo pero para terminar siempre sale alguna mala palabra en español. Si bien yo les hablo en inglés estoy pensando lo que tengo que decir, pero al final necesito desahogarme y ahí mando la puteada (risas). La tengo que mandar para entrar yo motivado y sale el insulto que muchos ya conocen y hasta esperan oír.

-Ajax, Botafogo, Boca, ¿dónde te sentiste más cómodo?

Boca. Me sentí muy bien, la gente fue maravillosa. Me arroparon enseguida, cuando llegué me sentí como que era de ahí.

-Así que si te llaman los tres al mismo tiempo...

-Me voy para Boca. Es Nacional o Boca el futuro. Nacional es mi casa, el club de mi corazón, de mi vida y ya lo dije que quiero volver sintiéndome útil. Después Boca porque le tengo un cariño especial, por todo lo que me brindó, por el amor de los hinchas.

-¿Hasta el final de la carrera estará el festejo de gol con el zapato en recuerdo de tu padre?

-Sí, aunque ahora tengo dos porque con hijos las cosas van cambiando. Mi padre siempre va a estar presente y ese festejo en los momentos importantes lo voy a hacer, porque ahí es cuando él va a estar más feliz. Lo que pasa es que mi hijo ahora empezó a bailar en la escuela y me pidió que lo imite en un festejo, ya lo hice y cuando no lo hago me pregunta por qué no lo hice. Ahora tengo dos.

El hijo de Nicolás Lodeiro con los colores de Nacional y siempre con una pelota cerca.
El hijo de Nicolás Lodeiro con los colores de Nacional y siempre con una pelota cerca.

-¿A qué amigo llamarías para que venga contigo a Nacional?

-A Luis (Suárez) lo llamo, le digo que se venga, pero uno respeta las decisiones de cada uno. Me gustarían muchos, pero yo quiero venir y si es solo no importa. Volver a entrar al Parque Central, ingresar con mi hijo y los dos con la camiseta de Nacional, volver a sentir esa felicidad que viví allí.

-¿Tenés palco?

-No. Me gusta estar como hincha en la tribuna, a veces en la Atilio García, no tengo lugar fijo. Me gusta vivirlo como cuando era chico.

-Me quedó claro que volver no es imposible.

-Sí. Siempre quiero volver a Nacional porque es mi familia, es mi vida y mi lugar en el fútbol es el Gran Parque Central, pero no puedo volver sin fuerza. No me gustaría, no sería honesto con el hincha volver en un momento para retirarme. No lo haría porque yo soy hincha también. Quiero volver para rendir, para salir campeón. Mi pensamiento está en Nacional y mi familia lo sabe, pero en el presente no es fácil. Me encantaría estar ahora en Nacional pero no depende de mí. Si fuese solo por mí ya estaría acá.

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