ENTREVISTA

Loco, pero no tanto

Jorge Contreras, a meses de cumplir 45 años, sigue aferrado al arco: “Si me pasa algo, que sea en una cancha”.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Jorge Contreras, histórico golero de Racing. Foto: Archivo El País.

El 21 de septiembre va a cumplir 45 años. Pero no le pesa. Ni siquiera lo siente en el día a día, cuando entrena a la par de los más jóvenes. "Esa es mi ventaja. Entreno más que antes", dice sin tapujos Jorge Contreras, el ‘Loco’ que ocupa el arco de Racing desde 2007, el futbolista más longevo del fútbol profesional uruguayo.

"Jugué todos los partidos, no tuve lesiones por suerte. Y eso me permitió tener cero falta en el arco. Soy una persona sana, no tuve problemas físicos, y eso es fundamental para seguir...", dice mientras mueve sus manos como queriendo reforzar su frase, esa que lo muestra como un arquero vigente.

"Empecé en las inferiores de Cerro. Estuve hasta el 92 y en el 93 me fui a Colombia. Pero ahí pasé un momento complicado (ver nota aparte) y me volví. Desde el 94 al 97 jugué en Uruguay Montevideo, y después pasé por Juventud, Guaraní de Asunción, Danubio, volví a Cerro y desde 2007 estoy en Racing, un club donde me trataron muy bien, donde me siento a gusto y querido por el hincha".

El apodo de Loco nació en las formativas de Cerro. "Entrenábamos en una canchita que no tenía pasto: tenía espinas. Y un día me descalcé y jugué descalzo. Todos me gritaban pará loco que te vas a pinchar todo... y de ahí empezaron a decir loco de acá, loco de allá, y me quedó", remarca con una sonrisa.

"Nunca se me pasó por la cabeza batir ningún récord. Esa es la verdad. Me gusta el fútbol, viví siempre del fútbol, tengo pasión por el fútbol. Entreno. Toda la vida fui de entrenar, de cuidarme, de alimentarme bien, es mi pasión, y lo hago con gusto. Me siento muy bien, vigente, y con las mismas ganas del primer día", asegura Contreras.

"Muchos entrenadores me han dicho que no se fijan en la cédula… y bueno… yo entreno. A veces mis compañeros me cargan y me dicen que entreno como un botija de 20 años… y es así. Trabajo como nunca. El año pasado, además, cuando llegó Ostolaza al club llevó a una nutricionista y me ayudó pila. Bajé seis kilos… hasta el día de hoy el entrenador de arqueros (Fernando González) me dice bo ¿qué estás comiendo?. Dejé el pan, las harinas, como verduras, hoy como sano y eso también te ayuda en el entrenamiento. Llegué a pesar 85 y también me sentía bien, pero hoy estoy en mi peso ideal", dice el arquero eterno.

"El fútbol ha cambiado mucho, y el puesto también, ahora se juega mucho más con el pie. Yo no tengo problemas, al contrario. Jugué en el medio, jugaba de volante, de puntero, y esa una ventaja para poder jugar con los pies. Vos ves a algunos colegas que le tiran la pelota para atrás y se les apaga la luz. El arquero hoy es un jugador más… yo me tengo mucha confianza. También cometí muchos errores ¿no? Uno es humano, pero trato de ser lo más sólido posible". afirma en su análisis personal.

Y dentro de esa reseña, recuerda los buenos y malos momentos bajo los tres palos de Racing. "Con Corinthians en Pacaembú hice un partidazo. Perdimos (2-1) pero me llegaron muchas veces. Hasta Ronaldo me felicitó. Esa noche estaba convencido que no me entraba una. Me atajé todo, pero no alcanzó".

Pero no todos fueron aplausos en la dilatada carrera del Loco. Hubo silbidos, y puteadas, claro.

"Me motiva jugar con todo en contra. Y que te griten. ¡Loco te olvidaste del bastón! fue de lo me pasó gracioso que escuché... y en el arco me mandé varias macanas. Una, en el Parque cuando Tabaré Viudez me pateó de la mitad de la cancha. Fui a barrer con los pies y me la cabeceó una hormiga porque le erré a la pelota. Me quería morír… estaba divino el Parque y en vez de ir con las manos fui con los pies. Y después, una en el Roberto, me la pinchó De Souza, el que jugaba en Defensor, la quise sacar con la cabeza y le erré a la pelota. ¡Me quería matar! Un amigo me decía hacé el escorpión Loco. Y yo le respondí: ¿no ves que si hago el escorpión me mato?. ¡¿Quién me levanta!?", recuerda y se ríe.

"Tengo contrato con Racing hasta el 31 de julio. Esta temporada fue estresante, pero por suerte nos quedamos en Primera. Se sufrió mucho en el tramo final del campeonato. Los dos primeros días de vacaciones dormí como un oso... Fue terrible presión. Ahora trato de disfrutar estos días con la familia. Veremos cuando empecemos a entrenar qué decisión se va a tomar… yo quiero seguir. Y ya lo dije: me van a tener que sacar arrastrando de adentro de una cancha. El día que me pase algo quiero que me pase dentro de una cancha", dice el Loco.

"El dueño del cuadro era narco, me llevaba a entrenar todos los días"

“Cuando me fui a Colombia era un gurí. Llegué en pleno auge del Cartel de Cali. Me llevaron al América de Cali. Llegué a la sede, y me sacaron por una ventana. Estaban Mondragón y Córdoba y yo apenas tenía 19 años. Imposible que me quedara. Me fui a Tuluá, el cuadro del ‘Tino’ Asprilla, y después terminé en un cuadro de la ‘C’ que era manejado por un narco, y era bastante complicado. Íbamos a entrenar y nos paraban todos los días guardias de la policía con ametralladoras… estaba complicada la cosa. Me asusté. Mi hija hacía poco que había nacido… y no me sentía seguro”, recuerda Contreras en ese breve paso que tuvo por el fútbol colombiano.

“Me recomendó un preparador físico que tuve en Cerro y que trabajó mucho tiempo con (Francisco) Maturana, que después falleció en un accidente de tránsito en Colombia. Pidió a gritos que me llevaran y también me pidió que me quedara pero no aguanté fue mucha presión y me volví. No me hicieron problemas y pegué la vuelta”.

El fútbol y los Carteles de la droga estaban en pleno apogeo en Colombia, “era otro mundo”, agrega el ‘Loco’.

“Estaba fea la mano, pero a mí me iba a buscar el dueño del cuadro, el narco. Me llevaba y me traía. Era el dueño de todo. Buen tipo pero…. Complicado el tema...”, dice.

“Para peor, había pasado unos nervios bárbaros para irme. Nunca había viajado, jamás me había subido a un avión. Parecía Mario Baracus (personaje de la serie Los Magníficos) iba atado, muerto de miedo... ese viaje se me hizo interminable, pero fue una oportunidad bárbara que no pudo cristalizarse porque el América tenía a dos grandes arqueros, ambos terminaron siendo arqueros de la selección. ¿Qué iba a hacer yo con 19 años?”, se pregunta aún hoy, cuando está a meses de cumplir los 45 y sigue vigente.

“Nunca tuve representante. No quise. Me hicieron muchas promesas y no cumplieron con ninguna: casa, auto, departamentos... al final son ellos los que se llevan la guita, y a uno no le queda nada”, afirma el ‘Loco’.

Jorge Contreras, histórico golero de Racing. Foto: Archivo El País.
Jorge Contreras, histórico golero de Racing. Foto: Archivo El País.
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