LUCAS ROCHA

Llegó con gloria en la sangre

Lucas quería probarse en Peñarol y hace tres días que cumple su sueño en el CAR. Tiene 16 años, nació en San Pablo y es nieto de Pedro Virgilio Rocha.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Lucas Rocha

Lucas Rocha se exigía en el gimnasio del CAR, donde trabajan a diario las divisiones formativas de Peñarol. Junto a otros muchachitos de su edad cumplía con las ordenes del profesor Gabriel Souza. Estaba por finalizar su tercer día de entrenamiento con la Quinta División, dirigida por Ramiro Martínez. Pero el nieto de Pedro Virgilio Rocha espera que sean muchos más. Sueña con quedarse en Peñarol y hasta quiere nacionalizarse uruguayo.

Sus nuevos compañeros lo recibieron bien y eso que no tienen idea que el "brasuca" lleva la sangre de una de las glorias más grandes de la historia aurinegra. Y él piensa que es mejor así, porque vino dispuesto a hacer su propio camino.

Lucas es hijo de Gonzalo, uno de los tres hijos de Pedro Virgilio Rocha. Nació en San Pablo hace 16 años y es delantero. "Puedo jugar por afuera o por el medio. Hace años que estaba queriendo venir a Peñarol", cuenta con su portuñol avanzado. "Tenía la posibilidad de jugar en São Paulo, pero a mí me gusta acá", agrega con la simpatía propia de los de su tierra. "Hace años que le pedía a mi papá que trajera".

El jovencito estaba jugando en una filial de São Paulo, llamada Silva, en la categoría Sub 16. "Me gusta Peñarol por la gran historia de mi abuelo en este club", reconoció. "Él me contaba muchas cosas de Peñarol, pero no lo recuerdo mucho porque yo era muy chico", añadió.

"Puede que tenga algo parecido a mi abuelo, sobre todo la precisión en los pases. Me gusta mucho armar el juego", dijo, pero enseguida marca la diferencia con Pedro Virgilio. "Era un excelente jugador. ¡Notable! He visto algunos videos de él jugando en You Tube y era fantástico. Tengo algunas cosas parecidas, pero no me igualo a él. ¡Era un jugador fantástico!", afirmó con admiración.

"Me recibieron muy bien los compañeros. No saben que soy el nieto de Rocha y es mejor así. Estoy haciendo mi propio camino. Yo quiero crear mi fama, no usar la de mi abuelo", manifestó el muchacho paulista que cumplía en Brasil con la educación media (secundaria) y piensa seguir estudiando si tiene la suerte de quedar. Será evaluado en sendas prácticas de fútbol que se llevarán a cabo mañana bajo la atenta mirada de Ramiro Martínez y Juan Ahuntchain.

"Sé que voy a extrañar. Mi madre se quedó allá con mis hermanos y ya estoy extrañando un poco. Pero me quiero quedar y me tengo que acostumbrar". Su madre Elenia es brasileña, pero estaba de acuerdo en que su hijo viniera porque sabe lo que significaba para él.

Es su tercera vez en Uruguay, un país al que quiere mucho aunque sin saber explicar por qué.

"De Uruguay me gusta todo y prefiero Uruguay a Brasil. Allá es una locura, mucho tránsito, acá es muy tranquilo. Mi gran sueño es jugar en la selección uruguaya, me quiero nacionalizar. Siempre quiero que gane Uruguay, aun cuando juega frente a Brasil". Y para reafirmar su pensamiento contó que el lunes fue a ver el partido Uruguay-Brasil de la Sub 20 y "torcía" por Uruguay. "No es raro, me gusta más Uruguay porque es la patria de mi abuelo y de mi papá".

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)

º