Futbol

Tiene límites: balance anual del fútbol uruguayo

Wilmar Valdez habló del déficit de la AUF, de los contratos de TV, del proceso de selecciones, de los reclamos de algunos clubes, y...pasó raya.

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Wilmar Valdez hizo un balance del año en la AUF. Foto: Fernando Ponzetto

"La situación financiera no es la que uno desearía; pero si pensamos en las dificultades que nos tocó vivir en materia de cobros por derechos de televisión, y tenemos en cuenta que hemos seguido cumpliendo con el presupuesto planificado, aunque la situación no es fácil, por lo menos podemos decir que seguimos caminando, algo que no es poca cosa en el fútbol uruguayo".

Wilmar Valdez está sentado en el sillón de la sala de la presidencia de la AUF y, aunque hace pocas horas llegó de Asunción, donde asistió al primer acto de la Conmebol en el que participó como presidente del organismo rector del fútbol sudamericano, no hace falta que nadie le recuerde lo que a veces los hinchas le gritan a Tabárez: "¡Valdez es uruguayo!"

Injusticia.

"No quiero comparar con situaciones anteriores, pero sí digo que cuando asumió este Ejecutivo había un déficit muy importante, y que hoy sigue habiendo déficit, pero la cifra no es tan grande. Por lo tanto, no vamos a decir que no tenemos déficit, pero el fútbol sigue siendo capaz de generar pasión y espectáculos, como pasó con el partido Uruguay-Chile, y como está pasando ahora, cuando las entradas que pusimos a la venta para el partido con Perú ya se vendieron tres meses antes. Si bien se dice que el fútbol es deficitario, se las ingenia para generar sus propios recursos, y muchas veces se es injusto con el fútbol en ese sentido: en el acierto o en el error, con déficit o con ganancia, es arquitecto de su propio destino, pues no tiene subvenciones de ninguna clase".

Un par de horas más tarde, la asamblea de clubes aprobaría el balance anual de la AUF con un déficit de 1.150.000 dólares, pero un rato antes, a solas con Ovación, Valdez haría el suyo; con los mismos números y las mismas cuentas, pero explicando qué incidencia pueden tener, por ejemplo, en el proceso de selecciones, porque desde hace tiempo se sabe que los integrantes de los cuerpos técnicos encabezados por Tabárez tienen atrasos en el cobro de sus salarios.

"En esta situación complicada no se ha detenido ningún proceso. Si bien hubo y hay algún atraso, hemos dialogado y llegado a acuerdos, y la situación, que en julio pasado estuvo más difícil, se va sobrellevando con la comprensión de todos. Nos hemos propuesto que los problemas económicos de este año no nos lleven a tener que tomar decisiones apresuradas, de las que después podemos lamentarnos; por ejemplo, cortando rubros que necesitamos que sigan funcionando, porque los procesos de selecciones generan ingresos, aunque es cierto que tienen un costo importante".

Televisión.

No es secreto para nadie: "las dificultades de cobro" a las que alude Valdez, tienen como eje central dos cuotas de 500.000 dólares cada una, ya vencidas, correspondientes al contrato firmado con Full Play por las imágenes de los partidos de las Eliminatorias del Mundial 2018, que la AUF no ha podido percibir porque el dinero depositado por un tercero en nombre de la mencionada empresa, cuyos principales están detenidos, o libres bajo fianza, pero envueltos en el caso de corrupción que salió a luz tras un operativo realizado por el FBI en mayo pasado, fue congelado por una decisión de la Justicia uruguaya. El titular de la AUF, entonces, pasa raya a una situación que representa una verdadera encrucijada.

"La AUF sigue adelante el juicio de rescisión del contrato entablado a Full Play porque era claro que no podíamos cobrar las cuotas; en un principio, pareció que una decisión del juzgado civil nos amparaba a poder cobrar de un tercero, pero cuando vino el dinero de ese tercero el juzgado penal congeló los fondos y, en consecuencia, no podemos dejar de seguir reclamando por la vía judicial, en virtud de que hoy la AUF está cumpliendo un contrato y la contraparte no; y no hay dudas que eso gravita en la economía de la AUF, pues hay que seguir cubriendo el presupuesto, que es muy ajustado, porque cuando se hacen los números estamos justos, no es que sobre plata. Así que, si la AUF no tiene reservas y, a su vez, se le retienen los ingresos previstos en el presupuesto, la situación se vuelve complicada".

Reclamos.

En ese contexto, sin embargo, como ocurrió hace un tiempo con la voz de Raúl Rodríguez, el presidente de Racing, en su momento se escucharon reclamos en el sentido de que los clubes chicos —sobre todo los que impulsaron la movida que apuntó al plano internacional, pero en el ámbito local desembocó en la llegada de Valdez a la presidencia de la AUF, y en primera instancia a la vice de la Conmebol— esperaban más de su parte, en cuanto a una mejoría para las instituciones pobres del fútbol de entrecasa.

"Nosotros hablamos permanentemente con todos los clubes; después, las manifestaciones de cada uno, o de cada club, las respeto mucho, nosotros como Ejecutivo cuidamos de estar siempre en contacto y atender las requisitorias, pero tenemos un límite: habrá diferentes visiones, pero los límites económicos debemos respetarlos. En ese sentido, no podemos contemplar las necesidades que entendemos que existen, pero que son muy difíciles de solventar desde la AUF. Nosotros hemos dado señales de eso, en el correr de 2014 distribuimos un dinero importante; y ahora, sabiendo que los diferentes planteles se van de licencia y hay dificultades, estamos recurriendo a futuros ingresos para que puedan cumplir con sus compromisos. Además, no sólo es ahora: por cómo es la situación económica y la estructura del fútbol uruguayo, siempre damos adelantos a los clubes; seguramente, no serán suficientes, pero al menos les permiten seguir adelante".

Al cabo una hora y media de conversación, la sensación es que, aunque recién vuelto del primer acto de Conmebol al que asistió como presidente del organismo rector del fútbol sudamericano, Wilmar Valdez sigue teniendo muy presente la realidad del fútbol uruguayo. Por ejemplo, entre el 2 de abril de 2014 y el 30 de junio pasado, el Ejecutivo repartió 3.168.000 dólares entre todos los clubes; pero quien está a su frente sabe que tiene límites: por eso, al lado de "la plata dulce" a la que aludió Eugenio Figueredo ante la Justicia, ésta es "la plata amarga", porque al hacer su balance de 2015, el presidente de la AUF reconoce que, pese a todos los esfuerzos "no es suficiente", pero "al menos permite seguir adelante".

LUCES Y SOMBRAS DEL AÑO.

Satisfacción.

"El espectáculo Uruguay-Chile: por lo que significó el partido y las incertidumbres sobre la seguridad, ver el estadio repleto, apoyando como lo hizo, al equipo ganar como ganó, a los jugadores con la madurez que afrontaron el partido, y a la gente disfrutar como disfrutó, para mí fue el punto más alto".

Emoción.

"En lo personal, verme en el sorteo de la Copa, en un cargo de Conmebol donde hubo 4 uruguayos en 100 años, y yo ser uno, fue muy emotivo".

Desazón.

"No he tenido ninguna este año; tal vez, lo más cerca de la desazón, fue un dejo de pena por no haber podido ganarle la final del Sub 20 a Argentina".

Espina.

"Ver el estadio repleto y, sobre todo a esos muchachos que dejaron todo, porque dejaron todo, y no se les dio la posibilidad de lograr el título sudamericano que no se consigue desde hace tantos años, no lo tomo como desazón, pero sí es una espina que me quedó de este año".

AHORA SE ESPERA POR EL GOBIERNO.

De una vez por todas.

"Se trabajó un año para que el fútbol tuviera participación en los ingresos de Supermatch y se logró aprobar por ley; se espera la reglamentación del gobierno, pero eso ya es muy importante".

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