COPA LIBERTADORES

El fatídico minuto 73 donde Peñarol tuvo la más clara

El “Toro” Fernández se perdió el empate y Liga de Quito no perdonó para llevarse el triunfo por 2-0.

Imágenes del choque entre Liga de Quito y Peñarol. Foto: EFE
Imágenes del choque entre Liga de Quito y Peñarol. Foto: EFE
Imágenes del juego entre Liga de Quito y Peñarol por Copa Libertadores. Fotos: EFE
Imágenes del juego entre Liga de Quito y Peñarol por Copa Libertadores. Fotos: EFE
Imágenes del juego entre Liga de Quito y Peñarol por Copa Libertadores. Fotos: EFE
Foto: EFE

A los 73’ el curso del partido pudo cambiar. Gabriel Fernández se perdió de manera increíble el empate y de ahí en más, el ataque aurinegro no tuvo una tan clara como esa. Así, una vez más Peñarol cayó de visitante en la Copa Libertadores, esta vez 2-0 con Liga de Quito.

Ese tanto podría haber modificado todo en La Casa Blanca, porque el equipo de Diego López había crecido en el juego en la segunda parte y había generado varias situaciones de peligro. Pero antes, con mucha velocidad por la zona derecha del ataque, el local lastimó y mucho a un aurinegro que padeció gran parte de la primera mitad. Y fue por ahí que se gestó el primer gol de Liga.

Tras un rechazo de Cristian Lema, quien se sacó todo del fondo en ese primer tiempo, vino un tiro de esquina y Kevin Dawson tuvo una enorme atajada a los 24’ para evitar el gol a su excompañero de Plaza primero y de Peñarol después, Carlos Rodríguez; pero en el rebote apareció Nicolás Freire, el zaguero que se vistió otra vez de goleador ya que el fin de semana también había anotado ante Guayaquil City, y mandó el balón a la red.

El gol despertó un poco a Peñarol, que seguía sufriendo los ataques del local pero que intentó también lastimar con sus armas. Primero, Brian Rodríguez pasó a la derecha y Agustín Canobbio a la izquierda para colaborar con Lucas Hernández en la defensa y el trámite ya no era tan cuesta arriba para el aurinegro.

Con una llegada de Gastón Rodríguez, Peñarol tuvo el empate en los pies del 9 pero Adrián Gabbarini se lo impidió a los 29’; y a los 36’ Fernando Rapallini no cobró un claro penal de Christian Cruz sobre Brian Rodríguez.

En el complemento, el inicio fue todo de Liga de Quito y la razón por la que no llegó otro gol en ese pasaje del encuentro tuvo nombre y apellido: Kevin Dawson. El arquero coloniense tuvo apariciones magistrales para evitar el tanto del equipo ecuatoriano que a esa altura dominaba. El huracán amainó y de a poco Peñarol fue mejorando. Empezó a tener más la pelota y a jugar más tiempo en campo rival.

Mientras el aurinegro intentaba empatar, Liga generaba muchísimo peligro. Entró Rodrigo Aguirre y el uruguayo terminó de sentenciar el encuentro a los 81’ definiendo muy bien tras quedar completamente solo en el área para vencer a un Dawson que ahí nada tuvo que hacer.

Peñarol jugó contra dos rivales, porque la altura también lo fue, y pese a que nunca se apartó de su libreto y trató de lastimar, sufrió y mucho ante un rival que se preparó para pelear la Copa Libertadores y anoche comenzó con el pie derecho.

MALA RACHA

Peñarol sumó la octava derrota consecutiva jugando fuera de casa

Al igual que en 2017 y 2018, la edición 2019 de la Copa Libertadores comenzó con derrota en el exterior para Peñarol. Liga de Quito lo venció 2-0 y no hizo más que estirar una racha negativa que hace rato preocupa a los mirasoles, cinco veces campeones del certamen. Fue la séptima caída consecutiva fuera de casa por el máximo torneo continental de clubes y la octava si se suma la sufrida el año pasado por la Copa Sudamericana ante Atlético Paranaense. Ya son seis años sin triunfos en el exterior que se cumplieron el 13 de febrero. Ese día, pero de 2013, los mirasoles vencieron a Deportes Iquique en Chile y desde entonces pasaron 15 encuentros sin lograr una victoria jugando fuera de casa por Libertadores, de los cuales 3 terminaron empatados y 12 en derrota. Los números siguen siendo lapidarios para Peñarol, porque de los últimos 23 partidos que jugó por Libertadores solo ganó uno, el ya citado en Iquique. Y en lo que va del siglo apenas ganó cuatro juegos de 46 jugando en campo ajeno. Parece demasiado poco para un equipo que si bien hace 32 años que no gana la Libertadores (disputó la final de 2011), sigue siendo considerado uno de los grandes del continente. Ahora el equipo de Diego López prepara la vuelta a casa para enfrentar el domingo a Liverpool en el CDS y luego, el jueves próximo, a San José por la Libertadores. Visto el panorama, en casa no puede fallar ante los bolivianos.

PRIMER TIEMPO.

Peñarol padeció el inicio del partido y más allá de pararse bien en la cancha con su clásico 1-4-4-2, Liga de Quito le generó muchos problemas.

Es que jugando en velocidad y por la derecha, el equipo de Pablo Repeto encontró su mejor versión.

Eso lo sufrió mucho Lucas Hernández y fue por ahí que se gestó e primer gol de la noche en Quito porque tras un córner desde ese sector, Kevin Dawson tapó un cabezazo notablemente pero el rebote apareció el argentino Nicolás Freire para poner el 1-0 a los 24’.

Fue ese el peor pasaje del partido para el aurinegro que no encontraba la pelota y tampoco lograba ser sólido en la defensa porque Liga llegaba mucho por la derecha y también lastimaba con pases entre líneas.

Pero hubo respiro. A los 29’ Gastón Rodríguez tuvo la más clara de Peñarol con un fuerte remate que tapó muy bien Gabbarini en lo que bien pudo ser el empate.

Después del gol, Canobbio y Brian Rodriguez cambiaron de costado y Agustin colaboró en la marca con Lucas Hernández y mejoró la zona defensiva pero Liga seguía siendo superior.

Pero a los 36’ se instaló la polémica en La Casa Blanca: Christian Cruz lo bajó a Brian Rodríguez en el área y Rapallini no cobró penal.

En la recarga se lo perdió Julio de manera increíble en lo que pudo ser el segundo a los 37’ y luego Agustín Canobbio probó con un tiro libre que atajó Gabbarini, quien respondió siempre muy bien.

Cristian Lema se sacó todo del fondo en la primera parte pero ese gol a los 24’ hizo que Liga de Quito se fuera al descanso 1-0 arriba.

SEGUNDO TIEMPO.

Sensación ambigua la que dejaron los segundos 45 minutos en Quito. Por un lado, Peñarol se podría haber ido de la Casa Blanca con una goleada si no hubiera sido por Kevin Dawson, pero por otro lado contó con tres o cuatro chances claras que no supo aprovechar para poner el empate.

Lo del arquero de mirasol hace mucho tiempo que dejó de ser un buen partido. Las grandes actuaciones son constantes y una vez más es la explicación de que los aurinegros no sean goleados por la Liga.

El conjunto de Repetto salió en busca del segundo tanto que le costó conseguirlo, pero que lo terminó logrando por intermedio de un uruguayo: Rodrigo Aguirre. El delantero ingresó en el complemento y luego de quedar mano a mano con Dawson definió bien para estirar la ventaja.

Pero Peñarol tuvo varias que quedaron en lamento. Gastón Rodríguez y Gabriel Fernández fueron las principales figuras del ataque mirasol y entre los dos fabricaron la jugada más clara. Rodríguez habilitó a Fernández y lo dejó de cara al gol y sin oposición de un rival, pero el "Toro" mandó la pelota por arriba del horizontal haciendo que Diego López termine arrodillado y en el suelo lamentando la jugada marrada.

Y es que Peñarol pecó en eso. No fue certero y le terminó costando caro. Un gol podría haberle dado otro tipo de manejo del partido y hasta lo habría puesto muy nervioso a los locales que hubieran dejado espacios en el fondo. Los aurinegros no aprovecharon las que tuvieron y pese a que Dawson fue figura, comenzó la Copa Libertadores con derrota por 2-0.

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