TORNEO APERTURA

¿Qué le pasa a Liverpool?

El negriazul todavía o ha podido ganar en el Apertura: “No hay que tirar todo el trabajo por la borda”, dice el DT

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Mario Saralegui. Foto: Marcelo Bonjour

En 1996, dejó el trajín del mediocampo, y pasó a “correr” al otro lado del mostrador. Pasó a cumplir un rol que le calzó a la medida: el de entrenador. Fue líder en la cancha. Y hoy lo es, desde la línea de talco, dando indicaciones, preparando a su equipo. La vida de Mario Saralegui dentro del fútbol tuvo altibajos, pero jamás dejó de lado su impronta, su sello, su personalidad.

En Liverpool también ha tenido de las buenas y de las malas. La racha en el Torneo Apertura, “preocupa”, dice con su habitual tono de voz, pero está convencido que es tiempo de recuperación, de volver al camino de la victoria.

De todas formas, las preguntas caen por su propio peso. ¿Qué le pasa al equipo? ¿Por qué no ha podido ganar en estas primeras seis fechas? Saralegui tiene la palabra: “El otro día no jugamos bien, pero hubo partidos en donde merecimos mejor suerte. Es un mal arranque, no hay dudas, pero hay que seguir trabajando para encontrarle la vuelta, para volver a ganar”, afirma el entrenador que salvó a Liverpool del descenso y lo dejó en la puerta de una copa internacional.

Saralegui no busca excusas, pero hay temas que no puede eludir cuando tiene que hablar del rendimiento del equipo, y son las bajas que sufrió hasta el momento. Y esas bajas, se sienten, más en un plantel corto. “Hay ausencias. Por ejemplo, (Gonzalo) Freitas y De la Cruz son muy importantes. Platero y Leyes llegaron sobre la hora, prácticamente no hubo incorporaciones, y hay que hacer camino al andar. El club tiene una política definida y tratamos de aplicarla: ascender a juveniles, potenciarlos en primera división, y eso también hay que tenerlo en cuenta”, dice el entrenador negriazul.

Liverpool es uno de los cinco equipos que no ha podido ganar en lo que va del Torneo Apertura. Hasta ahora, en estas primeras seis fechas, el conjunto de La Cuchilla, logró tres empates y cosechó tres derrotas.

LOS INICIOS. La selección de Artigas primero, y Frontera Rivera después. Esas fueron sus primeras experiencias como entrenador. Y a partir de ese momento, supo que ese sería su destino.

Hace 21 años que no afloja, que recorre el mundo de un lado a otro, pero ahora encontró su lugar en La Cuchilla. Y lo defiende. “Estamos preocupados, obvio. Pero tenemos confianza. Es un mal arranque, pero el campeonato es largo, no se termina ahora”, dice con su habitual cuota de confianza.

Saralegui tiene contrato hasta diciembre de 2017, y tras el interés de Peñarol, se agregó una cláusula más en su vínculo con el negriazul: la parte que rescinda, tendrá que pagar la totalidad del contrato.

“No hay que tirar todo lo que hicimos por la borda, eso lo tengo claro. Estamos sufriendo un recambio. Son momentos, y en este comienzo hemos tenido falencias”, asegura.

Y reafirma su autocrítica con otro dato más: “el año pasado éramos un equipo fuerte en defensa, y ahora nos llegan y nos hacen goles con mucha facilidad. Hay que corregir, pero el trabajo es el mismo que hicimos la temporada pasada, no ha cambiado nada. Yo tengo fe en el grupo, en los jugadores. Es reencontrarnos con el triunfo, después todo se va a encaminar”, agrega el entrenador de Liverpool, que espera por la recuperación de Nicolás De la Cruz ya para este fin de semana.
Cuando llegó, era un hierro caliente, ahora está tibio. La racha sin ganar acrecienta la presión, pero Saralegui tiene fe, confía en lo suyo.

“Recibirme, es una materia pendiente”

Cuando cumplió 42 años se anotó en la Facultad de Psicología. “Fue en el 2000, y la verdad, venía de una serie de problemas... me había separado, estaba sin trabajo, e ir a la facultad me ayudó pila. Me ayudó a recuperarme, a salir adelante en un momento duro”, cuenta hoy.

Sigue pendiente el título, porque el ir y venir del fútbol, lo fue postergando. “Lo voy a hacer, voy a terminar la carrera. La hice con mucho trabajo, con mucho sacrificio, y es una materia pendiente que tengo. Es una deuda que tengo con mi madre (falleció en 2005) porque ella siempre quiso que sus hijos fueran profesionales. Tengo una hermana contadora, la otra es anestesista, el otro es arquitecto y la otra hermana es abogada y escribana. Mi madre siempre me decía que faltaba yo para completar los cinco profesionales. En algún momento, supongo, lo voy a terminar. Hasta ahora no he podido, pero me queda poco. La tesis y algunas materias”, dice Saralegui, el futuro psicólogo.

“Cambiaron los tiempos, pero el vestuario sigue siendo el mismo”

Cuando Mario Saralegui llegó a Liverpool en la temporada anterior, el equipo estaba prácticamente condenado al descenso. Nadie, salvo el presidente José Luis Palma y algunos allegados, confiaban en que algún entrenador pudiese revertir la situación. Era un viaje de arena gruesa, pero el artiguense no rehuyó a la responsabilidad. “Liverpool era un hierro caliente, estaba brava la mano, pero si no agarraba yo había otros 50 técnicos que iban a agarrar, y yo tenía mucha confianza en mi trabajo, tenía mucha fe en poder recuperar al equipo. Y se logró”, dice hoy, en medio de una situación que no se aleja mucho de aquel comienzo al frente del plantel negriazul.

Claro, hay que hacer una salvedad: hoy Liverpool no está peleando el descenso, apunta a pelear arriba, aunque tuvo un inicio de campeonato malo. “Estoy convencido que vamos a salir adelante”, dice y recuerda que cuando asumió en el negriazul tuvo un durísimo revés, pero después logró encaminar al equipo y lo salvó del descenso. “Perdimos 3 a 0 con Danubio y eso fue tremendo. Fue un baldazo de agua fría, pero después tuvimos buenos partidos. Le ganamos a River (con Juan Ramón Carrasco) y a Nacional en el Parque Central. Fueron victorias que marcaron”, admite el entrenador, un hombre que apela mucho a la motivación y aplica la sicología grupal en sus planteles. “Cambiaron los tiempos, pero el vestuario sigue siendo igual...”.

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