PEÑAROL

Le cuidan la espalda

Óscar Aguirregaray y José Enrique De Los Santos: los diferentes escuderos de Pablo Bengoechea en Peñarol.

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Leonardo Carreño

Nunca pensé en ser entrenador. Me gusta mucho más ser ayudante. Va con la personalidad de cada uno. El entrenador tiene que tomar muchas decisiones y eso a mí no me gusta", reconoció el "Vasco" Aguirregaray.

En todo lo que hago trato de poner lo mejor de mí. No me guardo nada. Aspiro siempre a más, pero dentro de lo que es mi trabajo. Trato de facilitarle las cosas a Pablo", dijo José Enrique De Los Santos.

Con Pablo nos conocimos allá por 1985, en el ómnibus, después de un partido entre Wanderers y Nacional que se jugó en el estadio. El jugaba en Wanderers y yo en Nacional, y viajamos en el mismo ómnibus, él iba para Rivera y yo para Artigas", contó Óscar Aguirregaray, quien hoy es uno de los ayudantes técnicos de Pablo Bengoechea, y su hermano de la vida. "En ese ómnibus nos hicimos conocidos y después estuvimos juntos en la selección para el Preolímpico de Bolivia y nos fuimos haciendo amigos. Luego me fui a jugar a Brasil y nos reencontramos ya en Peñarol. Somos muy amigos hace ya muchos años. Sabemos las virtudes y los defectos de cada uno. Estamos muy a gusto trabajando juntos. No tenemos problemas porque nuestra relación está basada en el respeto. Yo respeto lo que piensa él y él me conoce muy bien y sabe que si le tengo que decir algo se lo voy a decir, siempre actuando positivamente", añadió el "Vasco".

La primera vez que los dos formaron dupla técnica fue en River Plate en el año 2005, pero en ese entonces Aguirregaray era el técnico y Bengoechea su ayudante. "En aquel momento él no tenía el curso hecho todavía, pero la verdad es que nunca pensé en ser entrenador. Me gusta mucho más ser ayudante que entrenador. Va con la personalidad de cada uno. Para ser entrenador hay que tener muchas virtudes y tomar muchas decisiones y eso a mí no me gusta. Tomo decisiones sólo conmigo, es muy difícil tomar decisiones para otras personas. Hasta con mis hijos he tomado pocas", confió el "Vasco".

"Yo la voy asimilando a medida que pasan los días, pero estoy muy feliz de formar parte del cuerpo técnico de Pablo, más todavía conociendo al Vasco y al profe Turren", dijo por su parte, el "Caballo" José Enrique De Los Santos, quien compartió cancha tanto con el "Profesor" como con el "Vasco" durante el Quinquenio aurinegro. Es más, Aguirregaray y De Los Santos supieron formar la pareja de zagueros de aquel equipo dirigido por Gregorio Pérez en varias oportunidades.

"Esto ya me pasó cuando trabajé con Gregorio (Pérez), me sentí igual. Es gente muy importante dentro del fútbol, que sabe mucho y tiene mucha experiencia. Para mí todo eso es muy importante y me sirve para ir aprendiendo para cuando hoy o mañana tenga la posibilidad de transmitírselo yo a los futbolistas", agregó De Los Santos, el otro escudero de Bengoechea.

"Trato de ayudar en lo que pueda. El que ayuda no es el que comanda, el que toma las decisiones. Me siento muy cómodo y trato de volcar en esta función lo mejor de mí", dijo Aguirregaray definiendo su función.

"Soy ayudante para lo que Pablo precise", explicó mientras tanto el "Caballo". "Por lo general para que le mire los rivales y a los propios jugadores de acá. Compartimos muchos comentarios, sobre trabajos que tanto él como el profe quieran hacer. Por lo general nos quedamos conversando después de las prácticas, o antes. O incluso nos llamamos por teléfono para hablar de determinada cosa o armar el trabajo de la semana. Pablo, igual que me pasaba con Gregorio, nos da participación en todo y eso es muy importante porque uno no queda de lado. Nosotros nos sentimos útiles, él nos pregunta y escucha, por más que la decisión final es suya", agregó.

"En todo lo que hago trato de poner lo mejor de mí. No me guardo nada. Aspiro siempre a más, pero dentro de lo que es mi trabajo", explicó De Los Santos. "Trato de facilitarle las cosas a Pablo. Si necesita alguna información, enseguida me meto en la computadora, así él puede dedicarse a otras tareas, a atender cosas más importantes. O si hay que hacer algún trabajo especial con un futbolista, yo lo hago".

Cancha.

Sólo uno de los dos puede entrar a la cancha con Bengoechea, y el que lo hace es Aguirregaray. "Él me consulta algo y yo le digo lo que pienso en ese momento. Es difícil que uno coincida en ese momento, porque hay muchas maneras de pensar en el fútbol. Pero luego, al tomar las decisiones, estamos totalmente de acuerdo", contó el "Vasco". "Él escucha y puede cambiar una decisión por algo que yo le digo. Depende de cómo sea el comentario", añadió el artiguense quien trabajó muchos años junto a Bengoechea integrando el cuerpo técnico de Sergio Markarian.

Como De Los Santos no puede ingresar al campo de juego, se ubica más arriba, por lo general en la tribuna, para tener una visión diferente a la de sus compañeros. "Trato de ver otras cosas, de arriba se ven más los espacios. Me pasa que me dan ganas de decirle algo a Pablo, pero tengo que esperar al entretiempo. De repente uno tiene ganas de estar ahí adentro, pero sabe que en el lugar en el que está, también ayuda", explicó el salteño.

Por lo general, el ayudante y el preparador físico están más cerca de los futbolistas que el técnico. Y mantienen con ellos una complicidad que no suele tener el entrenador principal. Los dos ayudantes de Bengoechea cumplen con esa premisa a la perfección. Tanto que el "Vasco" suele entrenar a la par de los jugadores.

"Las generaciones van cambiando y hoy los entrenadores están más cerca del jugador, quizás porque muchos de ellos son más jóvenes. Igual se sabe que siempre se mantiene una distancia entre ellos. Nosotros estamos más cerca del jugador, y conversamos con ellos otras cosas", relató de Los Santos. "Entramos en sus bromas, hay un vínculo diferente, más cercano. Yo les pregunto muchas cosas, no sólo sobre ellos sino también de sus familia. Sirve esa relación".

Formados en la escuela de "Don Gregorio".

nÓscar Aguirregaray hizo sus primeras armas como ayudante técnico junto a Gregorio Pérez en Danubio, mientras que José Enrique De Los Santos trabajó con él en su última experiencia en Peñarol. "Los dos recién comenzaban, pero la diferencia es que el ‘Vasco’ recién había dejado de jugar, mientras que el ‘Caballo’ ya había trabajado en Rampla Jrs. con el ‘Ronco’ López y ya tenía más experiencia. Los dos, cada uno con sus características y su forma de ser, aportaban cosas muy positivas para el equipo", contó Gregorio Pérez. Los tres técnicos de Peñarol fueron sus jugadores durante el segundo Quinquenio de Peñarol, lo que pone muy feliz a Gregorio. "No digo que sean de mi escuela, pero el hecho de que los tres estén hoy trabajando juntos en Peñarol me tiene muy contento. Con Pablo (Bengoechea) fue con el que más estuve, porque nos encontramos en Wanderers, después en la selección uruguaya, luego lo llevé a Gimnasia y Esgrima de La Plata y al final en Peñarol".

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