URUGUAYO ESPECIAL

Lasarte, en el podio histórico

“Volví al país con esta ilusión. Estoy muy contento. Se lo dedico a mi familia”, dijo tras su tercer título.

Locura. La de los futbolistas tricolores que corren hacia las copas que acaban de ganar. Foto: Gerardo Pérez
Locura. La de los futbolistas tricolores que corren hacia las copas que acaban de ganar. Foto: Gerardo Pérez
Lluvia. Lasarte abre sus brazos queriendo abrazar a los jugadores, y ellos lo empapan. Foto: Gerardo Pérez
Lluvia. Lasarte abre sus brazos queriendo abrazar a los jugadores, y ellos lo empapan. Foto: Gerardo Pérez
Capitán. Diego Polenta cortando la red. Foto: Gerardo Pérez
Capitán. Diego Polenta cortando la red. Foto: Gerardo Pérez
Feliz. Ya envuelto en ella saluda a su gente. Foto: Marcelo Bonjour
Feliz. Ya envuelto en ella saluda a su gente. Foto: Marcelo Bonjour
El mejor. Martín Ligüera, con uno de sus hijos, saluda a sus compañeros, que lo aplauden reconociendo su importancia. Foto: Marcelo Bonjour
El mejor. Martín Ligüera, con uno de sus hijos, saluda a sus compañeros, que lo aplauden reconociendo su importancia. Foto: Marcelo Bonjour
Dupla. Tabaré Viudez y Sebastián Fernández dan rienda suelta a su dicha. Foto: Ariel Colmegna
Dupla. Tabaré Viudez y Sebastián Fernández dan rienda suelta a su dicha. Foto: Ariel Colmegna
Baile. Los campeones y sus hijos, disfrutan con el Gucci, un hincha de ley.
Baile. Los campeones y sus hijos, disfrutan con el Gucci, un hincha de ley.

Terminó el partido y Martín Lasarte, con la camisa empapada, se abrazó con sus colaboradores celebrando su tercer título Uruguayo con Nacional. Es que sabe que se metió en la historia más grande de Nacional, al igualar a Enrique Fernández, Washington Etchamendy y a Hugo De León como los entrenadores más ganadores de la historia tricolor.

“Ser campeón nunca es fácil y este grupo de jugadores se lo tomó con mucha seriedad, optimismo y confianza. Sobre todo después de algún paso en falso que tuvimos al principio. Después la cosa fue tomando color, fue tomando forma y creo que en definitiva fuimos justos campeones”, afirmó el técnico, ya más tranquilo en conferencia.

“Hubiera estado buenísimo jugar el clásico, pero las circunstancias hicieron que fuera así. Muchas veces uno se tiene que afiliar a que las cosas son como son y no como le gustaría que fueran, lamentablemente. A veces uno quisiera terminar invicto y no lo conseguís. O querés jugar un clásico y no tenés esa posibilidad. O querés contar con determinados jugadores y no es posible. El campeonato fue como fue y creo que lo ganamos con justicia. No es que haya sido brillante, pero fue justo”, enfatizó.

“Creo que hubo un crecimiento bastante marcado a nivel defensivo, luego de un principio bastante titubeante. En ese recorrido tuvimos un punto negro que fue el partido con Defensor, pero en el resto el equipo se mostró muy bien y hubo un mejoramiento individual de algunos jugadores, que marcaron una diferencia importante. Los jugadores que llegaron se adaptaron muy bien en todos los casos. Quisimos traer jugadores con sentido de pertenencia, y estoy súper contento de haber acertado. Y me refiero a Martín (Ligüera), a Diego Arismendi, a ‘Rafa’ García, a Tabaré (Viudez). Y los demás también se adaptaron muy bien. Esto se cimentó en el grupo, que es muy fuerte y homogéneo”, remarcó con mucha alegría.

Con respecto a cuál fue el partido del campeonato donde hubo un punto de inflexión, no logró elegir uno. “De repente no fue justo que perdiéramos con Danubio y Liverpool, pero perdimos. Y de repente no fue justo que le ganáramos a Wanderers, pero ganamos. El fútbol tiene eso. Y al final el promedio fue bueno o mejor que el resto”, concluyó.

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