HISTORIAS

Jonathan Iglesias: de La Teja a capitán en el Parque de los Príncipes en el debut de Messi en PSG

La peleó desde chico, pasó de la tribuna del Paladino a la cancha, se fue a Francia, se bancó seis meses sin jugar y hoy es ídolo en el Clermont con el que logró un histórico ascenso a Primera.

Jonathan Iglesias defendiendo los colores del Clermont Foot.
Jonathan Iglesias defendiendo los colores del Clermont Foot en su estreno en Primera.

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"Me encantaría, pero no tengo cédula”. Esa fue la respuesta de un pequeño Jonathan Iglesias cuando el presidente del club de baby fútbol Los Magos se le acercó a preguntarle si quería jugar en su club luego de verlo una y otra vez en las calles de La Teja donde se crió.

“Me dijo ‘tranquilo que yo me encargo’, se movió y ahí empecé a jugar porque mis padres no me podían llevar”, recuerda Iglesias varios años después en diálogo con Ovación.

La "10" y la cinta de capitán del Clermont para Jonathan Iglesias.
La "10" y la cinta de capitán del Clermont para Jonathan Iglesias.

Las vueltas de la vida a veces son inesperadas y quién le iba a decir a Iglesias en ese momento que no solo iba a tener la cédula uruguaya, iba a conseguir la ciudadanía francesa por estar más de cinco años en el país galo e iba a cumplir dos sueños casi que consecutivos: debutar en la Primera División (Ligue 1), lo que logró el pasado fin de semana, y enfrentar a Lionel Messi.

El arribo del futbolista argentino a la Ligue 1 para defender la camiseta del PSG generó alboroto en propios y extraños y no es para menos. Todo hincha quisiera contar con la Pulga en su equipo y a todo plantel le gustaría, al menos, enfrentarlo durante 90 minutos en el campo de juego.

Y en este segundo grupo entra Jonathan Iglesias (32). “Es una locura. Ya estoy realizando un sueño de jugar en una de las ligas más competitivas del mundo y encima jugar contra Messi -que es el mejor del mundo- es un sueño”, cuenta el futbolista uruguayo que defiende los colores del Clermont Foot.

Lionel Messi
Lionel Messi en su primer día en campo con PSG. Foto: @PSG_espanol

Precisamente, este equipo, que con Iglesias en el plantel logró el ascenso a la Ligue 1 por primera vez en su historia, podría ser el primer rival del argentino en el fútbol francés y ese hecho sin duda llama todavía más la atención de nuestro compatriota.

“Dentro del plantel lo hablamos y es algo increíble. Uno siempre quiere jugar contra los mejores y hacerlo contra él va a ser algo muy lindo”, sostiene aunque no es indiferente al hecho de que Messi no deja de ser un rival: “Entre nosotros nos decimos que está bueno tener esa admiración y hay que disfrutarlo, pero no tenés mucho tiempo para impresionarte dentro de la cancha o ponerte a admirarlo ahí porque tenés que concentrarte en el partido”.

Iglesias, que lleva la “10” y además es el capitán del equipo, de todas maneras admitió que va a buscar llevarse algún “premio”: “Por supuesto que la camiseta se la voy a pedir y después alguna foto también, eso me encantaría. Nada me haría más feliz que tener la camiseta del ‘10’”, sobre todo por lo que significa porque en realidad se llevaría la ‘30’ de la Pulga.

Jonathan Iglesias referente en el plantel del Clermont Foot.
Jonathan Iglesias referente en el plantel del Clermont Foot.

El argentino comenzó a entrenar el pasado jueves y pese a que PSG enfrentará a Clermont el próximo 11 de septiembre, el hecho de volver a tomar ritmo y los partidos de Eliminatorias harían que recién el próximo mes debute con la camiseta de su nuevo equipo, pero está claro que si lo hace antes nadie le quitará a Iglesias ser el primer uruguayo en enfrentarlo con el equipo parisino.

“A veces cuesta tomar la dimensión de lo que uno realiza, está tan comprometido por la causa que parece normal, pero es algo muy lindo e importante”, sentenció.

Jonathan Iglesias y el día que logró la ciudadanía francesa.
Jonathan Iglesias y el día que logró la ciudadanía francesa.
DÍA CLAVE

Iglesias logró la ciudadanía francesa

El club le organizó una ceremonia para celebrar la ciudadanía francesa. Lo acompañó el plantel, el cuerpo técnico, las autoridades y su familia vía videollamada. "Ya lo había previsto desde hace un tiempo. Si cumplía cinco años en Francia me hacía la ciudadanía porque después del fútbol no sabés y mismo ahora por si quiero hacer venir a alguien es menos complicado que antes", sostuvo. 

Luego de hacer las inferiores en Progreso y abandonar un año por tener que ir a trabajar, Iglesias cumplió el sueño de debutar con la camiseta del Gaucho del Pantanoso en Primera División: “Los fines de semana comprábamos un jugolín y el que tenía aportaba pan y fiambre y nos íbamos atrás del arco, poder pasar al otro lado del alambrado fue cumplir el sueño del pibe”, recuerda.

Luego fue Racing, Rentistas y El Tanque Sisley hasta que le tocó una chance increíble: “Terminé el último campeonato con El Tanque, hice una buena temporada y le pedí a mi representate si había posibilidad de encontrar un equipo mejor en Uruguay, no un grande, uno para seguir progresando en la carrera. Y me dice: ‘arrancá a estudiar francés por las dudas, si sale, bien, y de última no perdés nada”. Iglesias y su representante habían mantenido tiempo atrás una reunión con Pablo Correa, entrenador uruguayo que al poco tiempo iba a llegar al Nancy. Como quien lo revive cada vez que lo cuenta Iglesias afirma: “Fui cinco o seis clases y un martes me llama mi representante y me dice ‘vamos a cenar’ y cuando llego su socio me dice ‘este viernes te vas a Nancy’, te mandaron el contrato, dos pasajes y el lunes arrancás a entrenar ’”.

Para Iglesias fue un salto grande, pero también la oportunidad de jugar en el Viejo Continente. En su segunda temporada en el club, donde fue compañero de Clement Lenglet, logró el ascenso, pero no pudo asegurar su continuidad en el club y por eso el sueño de jugar en la Ligue 1 quedó trunco.

Jonathan Iglesias celebra un gol anotado en El Tanque Sisley ante Peñarol. Foto: Archivo El País.
Jonathan Iglesias celebra un gol anotado en El Tanque Sisley ante Peñarol. Foto: Archivo El País.

Como si eso fuera poco, la situación se complicó aún más y sin poder firmar con otro equipo quedó seis meses parado. Se tentó con regresar a Uruguay, pero esperó en Francia y tuvo su revancha en el Clermont. “En ese momento había una entrenadora, me llamó y me aceptó en el club, pero a prueba. Lo acepté, era una semana y al final fueron tres, pero me dijeron que querían contar conmigo”.

Otra vez, las vueltas de la vida le fueron impredecibles. Iglesias llegó al Clermont a prueba y hoy, a poco de cumplir cinco años en el club, está a solo cuatro partidos de entrar entre los cinco jugadores con más encuentros defendiendo la camiseta del club que hoy lo tiene como pilar y capitán: “‘Dale la cinta al Bocha’ le dijo el técnico a quien era el capitán hasta ese momento que se iba lesionado. Ahí pasé a ser subcapitán y cuando se fue del club quedé como capitán principal. Es un orgullo ser extranjero y que te den la responsabilidad de ser el capitán del equipo, también lo conseguí porque me llevo bien con todo el mundo y me baso en los valores que me inculcaron siempre desde niño”.

Es el “10”. Es el capitán. Y ahora, además, será el primer uruguayo en estar mano a mano con Messi en la Ligue 1.

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