HACIENDO HISTORIA

Increíble: Uruguay se clasificó al Mundial 1962 jugando solo dos partidos

Al revés de lo que ocurre ahora, alcanzó con eliminar a Bolivia, pero se terminó pidiendo la hora tanto en La Paz como en Montevideo.

Imágenes de los duelos entre Uruguay y Bolivia rumbo a Chile 1962. Foto: Archivo El País.
Imágenes de los duelos entre Uruguay y Bolivia rumbo a Chile 1962. Foto: Archivo El País.

Con el mes de marzo también llegan las eliminatorias para la Copa del Mundo de Catar 2022: un largo y exigente camino de 18 partidos para cada seleccionado sudamericano, más dos de un eventual repechaje. Hoy puede sonar a fábula, pero una vez Uruguay apenas necesitó disputar dos encuentros para clasificarse a un mundial. Fue en 1961, rumbo a Chile 62: se enfrentó solamente a Bolivia.

Esa brevedad de la competencia fue posible porque América del Sur tuvo cinco cupos directos entre 16 equipos en la ronda final del Mundial, una cifra nunca más alcanzada ni siquiera cuando la FIFA estableció los torneos con 32 participantes. En 1962, además de Uruguay, se clasificaron Argentina y Colombia, más la presencia directa de Chile como organizador y de Brasil como campeón defensor.

Pese a eso, obtener el pasaporte a Chile fue un trámite complejo y sufrido: se terminó pidiendo la hora no solamente en La Paz, sino también en Montevideo.

El partido de ida se disputó el sábado 15 de julio de 1961 en el estadio Hernán Siles de La Paz. Era la primera vez que los celestes se presentaban en esa ciudad, donde el “fantasma de la altura” se vuelve una presencia casi corpórea para los equipos que habitualmente juegan al nivel del mar. En el caso uruguayo, recién rumbo a Rusia 2018 se pudo regresar de allí con un triunfo.

Por supuesto, los dirigentes ya estaban avisados, por lo cual la delegación viajó en aquel 61 una semana antes. Y llevó al estadio varios tubos de oxígeno. Después de un par de días de muy moderados ejercicios -apenas caminatas por la calle- se realizaron entrenamientos en ciudades algo más bajas que La Paz, para ir subiendo gradualmente. Los enviados de la prensa relataban el optimismo existente, pues los efectos de los 4.000 metros no aparecían.

Uruguay, dirigido por Enrique Fernández, jugó con Luis Maidana, William Martínez, Núber Cano, Eladio De Souza, Estanislao Malinowski, Walter Aguerre, Luis Cubilla, Mario Bergara, Angel Cabrera, José Sasía y Guillermo Escalada.

Todo empezó bien, con un gol a cargo de Luis Cubilla a los 25 minutos, pero terminó dramáticamente, tras el empate boliviano a los 53’. Para colmo, Sasía se lesionó al comenzar el segundo tiempo. Estuvo unos minutos afuera y regresó con una muslera en la pierna, corriendo con dificultad. Como no estaban autorizados los cambios, pasó a jugar de puntero derecho.

Imágenes de los duelos entre Uruguay y Bolivia rumbo a Chile 1962. Foto: Archivo El País.
Imágenes de los duelos entre Uruguay y Bolivia rumbo a Chile 1962. Foto: Archivo El País.

A los 67’, Cabrera tuvo un roce con el boliviano Ramírez y el árbitro chileno Carlos Robles expulsó a ambos. Con nueve jugadores sanos y uno lesionado, se debió apelar a una resistencia desesperada para mantener el empate. Maidana fue la gran figura del partido. Cuando Robles pitó el final, varios celestes cayeron al suelo, agotados.

El País tituló al otro día: “Empate que es triunfo. Los uruguayos contra la altura y Bolivia; se igualó heroicamente”. El enviado especial Alberto Silvio Montaño quedó impresionado por la forma en que los bolivianos corrían sin problemas, en tanto los uruguayos no podían dar dos pasos.

“El problema de la altura, provocado por la falta de oxígeno, se tradujo en la anulación de la lucidez mental y la coordinación neuromuscular de nuestros jugadores”, comentó el médico del plantel, Roberto Masliah, al regreso de la delegación. Sasía fue más directo en su comentario: “Es imposible jugar en esas condiciones”.

Para la revancha, el 30 de julio en el Estadio Centenario y antes 55 mil espectadores, Uruguay -amplísimo favorito- presentó el mismo equipo, incluso con el expulsado Cabrera, salvo el ingreso de Ruben González por Malinowski. Otra vez se empezó bien, pues a los 3’ Cabrera de cabeza puso el primero y a los 38’ Escalada aumentó con un fuerte remate. Pero el equipo empezó a mermar en su producción, mientras de las tribunas bajaban los primeros silbidos.

Camacho descontó para Bolivia a los 62’ y los celestes cayeron en un nerviosismo inexplicable. Los bolivianos crecieron, amenazaron el arco de Maidana y estuvieron a punto de empatar: tras un doble error de William Martínez y Maidana en la salida, el delantero visitante Escobar remató y, con el arquero vencido, Aguerre salvó de cabeza sobre la línea de gol. El 2 a 2 hubiera hecho necesario un desempate en Buenos Aires.

Al final, Uruguay se fue con la clasificación al Mundial de Chile bajo el brazo pero con la silbatina de todo el estadio. Los bolivianos, en cambio, se retiraron muy aplaudidos. Y en el vestuario, emocionados por la actuación, futbolistas y dirigentes cantaron el himno de su país.

Davy, en su columna “Lo que no dice la crónica”, comentó: “Antes jugamos a 4.000 metros de altitud y ayer jugamos a 10.000 metros de profundidad. ¿Qué pasó?...”

Pese a la clasificación, el técnico Fernández no dirigió a Uruguay en Chile 62. Tampoco su sucesor, Juan Carlos Corazo. Tras una gira por Europa con resultados adversos, Nino Corazo fue cesado y a 23 días del Mundial se designó un insólito triunvirato técnico, integrado por Roberto Scarone, Hugo Bagnulo y Juan López. Por supuesto, no terminó bien.

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