SANTIAGO SILVA

"No importa si es de verano"

El futbolista aurinegro se confesó feliz de su regreso y jugará el clásico “como si fuera el primero o el último”.

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Regreso. Santiago Silva volvió con 29 goles en la valija.

Tras jugar un año en la Universidad San Martín de Porres de Perú, Santiago Silva regresó más maduro y goleador a Peñarol.

Se fue en diciembre de 2013, habiendo jugado sólo un partido en el torneo Apertura de esa temporada y sabiendo que el técnico de ese momento, Jorge Gonçálvez, no iba a tenerlo en cuenta. Pero la vida da muchas vueltas. El delantero, criado en Danubio, anotó 29 goles en el fútbol incaico y coincidió allí con Pablo Bengoechea, que hoy es su entrenador y le da confianza para jugar el clásico.

"Estoy feliz de estar de vuelta en Peñarol, quería regresar", reconoce Santiago a poco de comenzar el último entrenamiento previo al clásico. "Y más teniendo a Pablo (Bengoechea) como técnico que es un histórico del club y cada palabra que dice, uno trata de aceptarla y ponerla en práctica enseguida", agregó.

Bengoechea vio en Perú muchos partidos de los que disputó Silva y eso puede jugar a su favor. "No iba a verme a mí, sino a los jugadores peruanos. Algunas veces me crucé y charlé con ellos allá, sobre todo con el Vasco (Aguirregaray), a quien conozco de Artigas", relató.

"Que me haya visto jugar allá puede ser bueno porque vio todo lo que hice. Nadie se lo contó, lo vio él. Si me pone, porque todavía no confirmó el equipo, me voy a sentir muy contento", reconoció Silva, quien creció mucho estando en Perú.

"Lo más importante fue que tuve continuidad que era lo que más quería, no me lesioné, y maduré en muchas cosas. Hay cosas que estando acá uno no se da cuenta, tiene que pasar afuera para hacerlo. Cosas que se valoran cuando no se tienen, cuando uno está lejos", explicó el delantero a quien el fútbol incaico le resultó sumamente difícil a pesar de que allá no se marca como en el fútbol uruguayo.

"Hay que jugar en la altura, donde es horrible hacerlo, en canchas sintéticas y con un calor muy intenso. Y de repente al otro partido, era completamente al revés: altura y frío. Me costó al principio, pero después me acostumbré. Es un fútbol muy distinto al nuestro. Allá es más técnico, tocan más y siempre hay que intentar llegar jugando al área. Acá en cambio, no te dejan tocar la pelota, te están presionando, y pegando todo el tiempo. Pero eso también es lindo para el delantero".

Silva jugó solamente un clásico como titular: fue cuando dirigía Gregorio Pérez. Hoy se sale de la vaina por volver a hacerlo. "Como volví lo tomo como si fuera el primero y el último. Para mí los clásicos son clásicos, ya no importa que sean de verano o no. Es ganar o ganar", enfatizó.

"Es cierto que no estamos bien preparados para un clásico con una semana de entrenamientos. Esa es la realidad, pero si preguntás quién lo quiere jugar, son todos. Por eso no hay excusas, cuando entrás a la cancha tenés que dar todo. Estuve entrenando en las vacaciones y estoy pronto para jugar".

Esta noche tendrá hinchada propia

Santiago vive con sus padres, que se vinieron con él desde Artigas cuando siendo sólo un niño bajó a la capital persiguiendo su sueño de jugar al fútbol. Esta noche estarán en el Estadio Centenario por varias razones: porque son hinchas fanáticos de Peñarol y porque el año pasado tuvieron que conformarse con ver los partidos de su hijo en la Universidad San Martín de Porres, por Internet. Por lo tanto, nada les hará perderse el clásico de esta noche. Ni a ellos, ni a su novia, quien lo acompañó a Perú. "Por como soy, por mi manera de ser, no hubiera podido estar solo", admitió Silva.

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